Escolares con pantallas hasta la madrugada: ¿Cómo impacta en sus estudios y salud?

Mañana, 13 de marzo, se celebra el Día Mundial del Sueño

Cada vez más jóvenes reducen sus ciclos de sueño por el uso excesivo de celulares, computadoras y redes sociales, una práctica que puede afectar gravemente su desarrollo físico, cognitivo y emocional. Foto: ANDINA/Difusión.

Cada vez más jóvenes reducen sus ciclos de sueño por el uso excesivo de celulares, computadoras y redes sociales, una práctica que puede afectar gravemente su desarrollo físico, cognitivo y emocional. Foto: ANDINA/Difusión.

20:36 | Lima, mar. 12.

Los niños y adolescentes que duermen menos de las horas recomendadas podrían padecer una serie de problemas de salud que van desde la obesidad y la diabetes hasta trastornos emocionales como la depresión y la ansiedad, advirtió el doctor Aitor Castillo, psiquiatra y profesor principal de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM).

En declaraciones a la agencia Andina, el especialista afirmó que el uso excesivo de celulares, tabletas o computadoras durante la noche están llevando a que los adolescentes duerman mucho menos de lo necesario.

Restringir las horas de sueño es algo tremendamente perjudicial para la salud, tanto en gente adulta como en niños y adolescentes, obviamente con mayor razón en organismos que están en pleno crecimiento”, enfatizó.


Uno de los efectos más directos de dormir poco se produce en el crecimiento. Durante el sueño, explicó el médico, el organismo libera hormonas clave para el desarrollo. “En la gente muy joven, durante las horas del sueño se liberan ciertas hormonas, particularmente la hormona de crecimiento. De tal manera que si un niño o un organismo joven no duerme lo suficiente, corre el riesgo de no crecer lo que debiera ganar en estatura”, precisó.

El descanso nocturno también cumple un papel fundamental en el aprendizaje. Durante ese periodo se produce un proceso conocido como consolidación de la memoria, mediante el cual el cerebro fija la información adquirida durante el día. 

Para que uno almacene los recuerdos, lo que aprende durante el día, se necesitan ciertas horas de sueño. Si un niño o un joven no duerme lo suficiente, va a recordar menos lo que ha estado aprendiendo y estudiando”, explicó.


Otro efecto cada vez más documentado por la ciencia es su relación con el aumento de peso y enfermedades metabólicas. El especialista advirtió que el insomnio y la pérdida de horas de sueño alteran el metabolismo y se han asociado directamente con la obesidad infantil. Agregó que la privación de las horas de sueño es un factor de riesgo para la ganancia de peso, por lo que sería una de las razones de ver, actualmente, más niños y adolescentes con sobrepeso.

Añadió que este problema también puede derivar en enfermedades crónicas. “El no dormir lo suficiente se ha asociado definitivamente con la obesidad y también con la diabetes, porque una de las funciones del sueño es regular el metabolismo”, sostuvo.


A nivel cerebral, dormir también permite que el organismo realice un proceso de “limpieza”. Durante la noche, explicó el psiquiatra, el líquido cefalorraquídeo ayuda a eliminar sustancias tóxicas acumuladas durante el día. Este mecanismo, según investigaciones recientes, podría ayudar a prevenir enfermedades neurodegenerativas en el futuro.

Durante el sueño el cerebro elimina sustancias tóxicas que se han ido acumulando durante el día como beta-amiloide y tau relacionadas con el Alzheimer. Con este proceso se protege la salud neuronal de la persona, explicó.

Las consecuencias también se reflejan en la salud mental. Diversos estudios han demostrado que dormir poco incrementa el riesgo de desarrollar trastornos del estado de ánimo. Castillo dijo que la gente que no duerme lo suficiente tiene mayor predisposición a desarrollar cambios en el estado de ánimo, además de estar asociado a trastornos de depresión o ansiedad.

Asimismo, los jóvenes con falta de sueño suelen presentar irritabilidad, dificultades de concentración y bajo rendimiento escolar. “Son los adolescentes que se quedan dormidos en clases, no atienden al profesor o empiezan a sacar malas notas”, explicó el especialista.

En su experiencia clínica, el psiquiatra indicó que este problema aparece con frecuencia en adolescentes que permanecen conectados a redes sociales hasta altas horas de la madrugada. “Muchos se quedan hasta la una o dos de la mañana conversando o chateando con el celular o la computadora, y al día siguiente no pueden levantarse para ir a la escuela o la universidad”, relató.

Ante esta situación, el médico subrayó que los padres cumplen un rol clave en la formación de hábitos saludables. Muchas veces los padres creen que es un problema de mala educación o rebeldía, pero el mensaje que debe llegar es que se trata de un problema de salud”, indicó.


Consecuencias

De persistir la falta de sueño durante años, las consecuencias pueden aparecer en la adultez temprana. “Uno de los riesgos es que a los 20 o 25 años la persona termine con obesidad o con diabetes, con todas las complicaciones que eso implica”, advirtió.

Por ello, recordó que las horas de descanso recomendadas varían según la edad. Un adolescente debería dormir entre ocho y diez horas, mientras que los niños necesitan al menos nueve horas o más. En el caso de los adultos, el rango saludable se sitúa entre siete y nueve horas.

El doctor también hizo un llamado a valorar el sueño como un pilar esencial para la salud. “El sueño es absolutamente necesario. No hay vida en la naturaleza si no se duerme. El no dormir envejece más rápido y quita años de vida, concluyó.


Más en Andina:




(FIN) ICI/KGR


Publicado: 12/3/2026