Día de la Mujer: la enfermera del INSN que hace latir la vida cuando el corazón se detiene

Su vocación, disciplina y compromiso sostienen la vida de los niños en las cirugías más complejas

ANDINA/Difusión

ANDINA/Difusión

11:20 | Lima, mar. 5.

Cuando una cirugía cardiaca a corazón abierto comienza en el Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN) Breña, hay un instante decisivo en el que el corazón del paciente se detiene. En ese momento, Bertha Peña Ramos, enfermera especialista en circulación extracorpórea–perfusión del Servicio de Cirugía de Tórax y Cardiovascular, asume el control absoluto de la vida del niño.


A poco de conmemorarse el Día Internacional de la Mujer, este 8 de marzo, conoce la historia de esta profesional de la salud, quien es una de las perfusionistas del centro pediátrico y la responsable de operar la máquina corazón-pulmón o también llamada máquina de circulación extracorpórea, que sustituye a dichos órganos que son detenidos (dejan de funcionar), mientras el cirujano corrige el defecto cardiaco.


Con 35 años de servicio en el INSN y 33 dedicados a la perfusión extracorpórea, la licenciada, natural de Chincha y con 65 años de edad, llegó a esta especialidad guiada por la curiosidad y el rigor profesional. 

Su interés nació en el Servicio de Cirugía de Tórax y Cardiovascular, donde descubrió un mundo distinto al trabajo en piso. Esa inquietud la llevó a especializarse en Brasil, en la Universidad Federal de São Paulo, experiencia que marcó definitivamente su camino.


En su trayectoria reconoce referentes que dejaron huella en su formación y vocación. Recuerda con especial gratitud a la licenciada Socorro Estrada, exjefa de enfermeras de Cirugía de Tórax y Cardiovascular, por su liderazgo y espíritu formador, así como a la licenciada Soledad Carpio, exjefa de Enfermería de la UCI Cardiovascular, por su conocimiento, calidad humana y compromiso con el cuidado del paciente y del equipo de salud.

La labor de Bertha exige precisión, rapidez y una profunda responsabilidad ética. Emergencias a cualquier hora, cirugías prolongadas y decisiones críticas forman parte de una rutina en la que, como ella misma señala, “de nosotros depende la vida del paciente”. Por ello, asegura que ninguna cirugía comienza si no están dadas todas las condiciones de seguridad.


Hay que ser bastante cuidadoso y consciente en manejar el equipo de perfusión extracorpórea y poner mucho cuidado y amor en lo que uno hace porque cuando lo hace con cariño lo hace bien”, dijo.

Más allá del quirófano, Bertha Peña es madre de Rossy y Peter, y un pilar familiar para su sobrino Martín Jesús, a quien cuida como a un nieto. Viuda y hermana mayor de seis, sacó adelante a su familia mientras se especializaba en el extranjero, demostrando que la vocación profesional y la fortaleza personal pueden avanzar juntas, incluso en los momentos más difíciles.

En el marco del Día Internacional de la Mujer, su historia representa a las más de 2 000 trabajadoras del INSN. Mujeres que, como ella, sostienen con conocimiento, entrega y humanidad la atención de los niños que más lo necesitan.

Más en Andina:



(FIN) NDP/LIT
JRA


Publicado: 5/3/2026