La sagrada imagen de la Virgen de la Candelaria inició este lunes 2 de febrero su recorrido en procesión por las calles de Puno a partir de las dos de la tarde. Miles de fieles y devotos acompañaron el anda, guiados por los miembros de la Hermandad de la Virgen de la Candelaria.
La procesión partió desde el atrio de la Catedral de Puno y avanzó por las principales calles de la Ciudad Lacustre, en un acto de devoción que une a la comunidad puneña y los visitantes.
El recorrido incluyó calles céntricas como el jirón Puno, jirón Tacna, avenida La Torre, jirón Pardo y jirón Lima. Finalmente, la imagen llegó a su templo, San Juan Bautista, ubicado en el parque Manuel Pino.
En cada tramo del camino, instituciones públicas y privadas prepararon alfombras de flores como homenaje a la patrona de Puno en este día central de la festividad, mientras los fieles la recibían con oraciones y cantos de fe.
La Dirección Regional de Educación de Puno destacó en el evento. Sus servidores elaboraron una alfombra floral y un altar especial para recibir a la Virgen. Durante una de las paradas, el Director Regional de Educación elevó una oración pidiendo bendiciones para los estudiantes, docentes, padres de familia y todo el personal educativo de la región.

Esta celebración, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, refleja la identidad y tradición del pueblo puneño. La procesión es un símbolo de esperanza, solidaridad y compromiso con la cultura y educación de Puno.
La festividad central se desarrolló el 2 de febrero, iniciando con una Solemne Misa a las 10 de la mañana, seguida de la tradicional procesión en horas de la tarde y parte de la noche.
A lo largo del recorrido, conjuntos folclóricos como Tinkus Porteño y Morenada Azoguini acompañaron a la Virgen. Estos grupos prepararon alfombras de flores y otros materiales como muestra de agradecimiento y fe. Cada parada fue recibida con oraciones y manifestaciones de devoción, reforzando el espíritu comunitario que caracteriza a esta festividad.

La procesión de la Virgen de la Candelaria es una de las expresiones más significativas de la fe puneña. Cada año, miles de personas se reúnen para acompañar a la patrona en un recorrido que simboliza unidad y tradición.
Las alfombras de flores, elaboradas con esmero, son un elemento en la celebración y representan el cariño y respeto que la comunidad siente por la Virgen, y cada diseño es una obra de arte efímera que embellece el paso de la imagen.
Instituciones, familias y grupos organizados colaboran para crear estas alfombras, demostrando el trabajo en equipo y la creatividad de los puneños.
La presencia de conjuntos folclóricos añade un toque especial a la procesión. Sus danzas y música acompañan el recorrido, llenando el aire de alegría y solemnidad. Grupos como Tinkus Porteño y Morenada Azoguini son parte esencial de la festividad, ya que representan la riqueza cultural de la región y su profunda conexión con la fe.
La Virgen de la Candelaria no solo es un símbolo religioso, sino también un ícono de identidad para Puno. Su procesión fortalece los lazos comunitarios y reafirma el compromiso de la población con sus raíces y tradiciones.
Cada año, Puno demuestra al mundo cómo la fe y la cultura pueden unirse para crear un legado de unidad y esperanza y la procesión de este año, como en ediciones anteriores, dejó en claro que la devoción por la Virgen sigue viva y más fuerte que nunca.