Virgen de la Candelaria: ¿Cuáles son las claves de esta festividad y cuándo se celebra?

Conoce cómo se manifiesta el sincretismo en esta celebración que es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad

07:17 | Lima, ene. 15.

Puno se alista a convertirse, una vez más, en el epicentro de la Festividad de la Virgen de la Candelaria, una de las máximas expresiones de sincretismo religioso y cultura viva surgidos en el altiplano peruano, cuya trascendencia a nivel internacional le mereció en 2014 el reconocimiento como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. ¿Cuáles son las claves y origen de esta celebración?, ¿Cuándo se desarrolla?, ¿Cómo se manifiesta su admirado sincretismo?

Esta celebración, la más fastuosa del calendario jubilar de la región Puno y del Perú y una de las más colosales de América, que cuenta desde este año con el patrocinio institucional de la Unesco, aglutina a una multitudinaria participación de danzantes, músicos y espectadores unidos bajo la devoción a su madre protectora, la virgen María, conocida en Puno como la Mamacha o Mamita Candelaria.

¿Cuándo se celebra esta festividad?


Si bien las principales actividades celebratorias tienen lugar en febrero, siendo el lunes 2 el día central con la celebración de la misa solemne en honor a la Virgen de la Candelaria, el cronograma oficial tiene casi un mes de duración y se inicia en la segunda quincena de enero.


Por ejemplo, el domingo 18 de enero tendrá lugar el desfile de más de 200 danzas, entre originarias y de trajes de luces, recorriendo la ruta tradicional de la parada y veneración de la octava, en el marco del aniversario de la Federación Regional de Folklore y Cultura de Puno, organizadora de la festividad. 


Luego, el viernes 23 de enero, se elegirá a la Reina del Folklore 2026, certamen que pone en valor la identidad, tradición y riqueza cultural de Puno. 


El sábado 31 de enero comenzará el LIX Concurso de Danzas Originarias, teniendo como escenario el estadio de la Universidad Nacional del Altiplano. Este certamen, que congregará a 143 conjuntos con presentaciones de Llameradas, Ayarachis, Wifalas, Choqqelas, Sikuris, entre otras, continuará y culminará el domingo 1 de febrero. 


Una semana después, el domingo 8 de febrero, tendrá lugar en el mismo campo deportivo universitario, el LIX Concurso de Trajes de Luces, con la participación de 97 agrupaciones. Las danzas más representativas son la diablada, morenada y caporales.


Las danzas autóctonas y las de luces, cada una con su marcado estilo y diversidad, atraen la mirada de locales y foráneos por sus trajes sumamente elaborados y la interpretación de los hombres y mujeres que asumen los roles de campesinos, pastores y hasta míticos demonios y bíblicos ángeles, al compás de las bandas que interpretan incesantes y alegres melodías.


El lunes 9 y el martes 10 de febrero se desarrollará la parada y veneración en la octava de la Virgen de la Candelaria, con la presencia de conjuntos de trajes de luces que danzarán por las principales calles de Puno ofreciendo un espectáculo visual y sonoro único. Con estas actividades concluirá esta apoteósica festividad.




Origen de la festividad


El origen de la festividad en honor de la Mamacha Candelaria, como se le conoce en Puno, se remonta al siglo XVI con la conquista española del imperio de los incas, que estuvo acompañada de la presencia evangelizadora y pastoral de la iglesia católica que predicó la devoción a Jesucristo y la veneración a su madre, la virgen María. 


La imagen fue traída al Perú el 2 de febrero de 1583 desde Cádiz o de Sevilla, desde donde partían los galeones del imperio español que transportaban a las autoridades políticas y religiosas enviadas a sus colonias.


Sin embargo, el culto a la Virgen de la Candelaria se remonta al año 1392 en Tenerife, la isla española más grande del archipiélago de las Canarias, en el océano Atlántico, que era parada obligatoria en los viajes desde la península del imperio español hacia América. Por tal motivo su imagen fue inculcada en los territorios coloniales.

¿Cómo se manifiesta el sincretismo?


En el caso de la veneración en Puno evidencia un culto que, para muchos investigadores, está relacionado a las prácticas celebratorias de un calendario ritual agrícola prehispánico, cuya expresión estaba fuertemente impregnada de danza y música.


La advocación a la Virgen de la Candelaria, así como a los santos patrones, cruces e iglesias, fue una de las principales herramientas utilizadas por los evangelizadores españoles para promover la cristianización en los Andes y que se centró, en este caso, en el altiplano peruano.


Por su parte, las danzas peruanas tienen un origen prehispánico, pero durante la época colonial, en el proceso de evangelización, durante los siglos XVI y XVII, se hizo uso de las manifestaciones religiosas de la población local, como los takis o danzas, para que, mediante ellas, se venere a las imágenes sagradas cristianas.


En la actualidad, tras el sincretismo que asocia la fe católica y elementos simbólicos de la cosmovisión andina, las danzas que hacen apología a las divinidades cristianas y andinas se convirtieron en parte del acervo cultural de Puno.




Significado de la denominación Candelaria


La Virgen de la Candelaria lleva este nombre debido a la vela encendida que porta en su mano derecha. Junto a dicho elemento, porta en la misma mano una canasta con dos tórtolas ofrecidas en sacrificio, que representan la purificación de la maternidad posterior a los 40 días del alumbramiento según la tradición judía.


Asimismo, la Virgen de la Candelaria carga en su brazo izquierdo al niño Jesús para presentarlo en el templo de Jerusalén, tal como relatan los evangelios sobre la vida de Cristo en el Nuevo Testamento.

¿Cómo se gestó la devoción y celebración?


La devoción por la Virgen de la Candelaria en Perú se originó en el pueblo de Huancané, al norte de la ciudad de Puno. La imagen obtuvo un número cada vez mayor de seguidores, los cuales lograron que ésta fuera trasladada a la iglesia de San Juan de Puno, convirtiéndose en el Santuario de la Virgen de la Candelaria, quien obtuvo mayor aceptación y veneración que el mismo patrón San Juan.


La devoción a esta virgen, en el altiplano, se desarrolla con intensidad desde la atribución de la protección de la villa de Puno en 1781, cercada por las fuerzas rebeldes de Túpac Catari, pues su imagen fue sacada en procesión, lo que generó el repliegue de los guerreros al pensar que se trataba de fuerzas de apoyo para el ejército español allí guarecido. Desde aquel suceso extraordinario e inesperado, la Virgen de la Candelaria se convirtió en la patrona de Puno. 

La festividad contemporánea surgió mediante la organización del Instituto Americano de Arte y posteriormente por la Federación Regional de Folklore y Cultura de Puno.

¿Cómo contribuye esta celebración a la identidad de los puneños?


La celebración de la Fiesta de la Virgen de la Candelaria es un factor de cohesión social en Puno y aglutina a los habitantes quechuas y aimaras que viven en este departamento emblemático del altiplano peruano.


Los participantes principales en los certámenes de danzas originarias y en trajes de luces o danzas mestizas son habitantes quechuas y aimaras de las zonas rurales y urbanas de toda la región Puno. 

Muchas personas oriundas de Puno que emigraron hacia otras provincias e incluso fuera del Perú retornan temporalmente cada año para celebrar esta entrañable festividad que contribuye a reforzar en ellas un sentimiento de identidad cultural. 


La población puneña, liderada por sus autoridades regionales y locales, y organizada en asociaciones representativas como la Federación Regional de Folklore y Cultura de Puno, se prepara con muchos meses de anticipación y se organizan comisiones que tienen a su cargo la organización de esta notable festividad que atrae decenas de miles de visitantes procedentes de todo el Perú y de otros países.

Esta comprometida participación social desempeña un rol clave en la preservación de las técnicas y conocimientos tradicionales relacionados con la danza, la música, la confección de la vestimenta y la fabricación de accesorios como las singulares máscaras que identifican a danzas como la diablada. 


La transmisión a las generaciones más jóvenes de todos estos conocimientos se efectúa mediante la organización de ensayos musicales y coreográficos, y también mediante la creación de talleres para la confección de la vestimenta y la fabricación de máscaras.

Estos importantes aspectos, sumados a la deliciosa y variada gastronomía típica, las bellas artesanías y los fascinantes atractivos turísticos que pueden visitarse aprovechando la visita a Puno durante la temporada de celebración, constituyen el extraordinariamente rico acervo cultural que enorgullece a los puneños y evidencia porqué el Perú es un destino inigualable y de imperdible visita.

Patrimonio de la Humanidad


Inscrita en 2014 en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, la Festividad de la Virgen de la Candelaria fue reconocida por la Unesco al comprender actos de carácter religioso, festivo y cultural que tienen sus raíces en tradiciones católicas y elementos simbólicos de la cosmovisión andina.


La Unesco destaca que la transmisión a las generaciones más jóvenes de todos esos conocimientos se efectúa mediante la organización de ensayos musicales y coreográficos, y también mediante la creación de talleres para la fabricación de máscaras.


(FIN) LZD/MAO


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Publicado: 15/1/2026