Andina

Cusco: local de Compañía de Bomberos 131 en Písac a punto de colapsar

Lo han perdido todo tras desborde de río Kitamayo

El local de la Compañía de Bomberos 131 de la ciudad de Pisac, provincia cusqueña de Calca, está a punto de colapsar, tras la inundación que sufrió en la víspera por el desborde del río Kitamayo, que sepultó al menos 20 viviendas en esta localidad.

El local de la Compañía de Bomberos 131 de la ciudad de Pisac, provincia cusqueña de Calca, está a punto de colapsar, tras la inundación que sufrió en la víspera por el desborde del río Kitamayo, que sepultó al menos 20 viviendas en esta localidad.

12:00 | Cusco, feb. 8.

El local de la Compañía de Bomberos 131 de la ciudad de Pisac, provincia cusqueña de Calca, está a punto de colapsar, tras la inundación que sufrió en la víspera por el desborde del río Kitamayo, que sepultó al menos 20 viviendas en esta localidad.

El mayor de Bomberos, Fabían Achancaray, relató conmocionado a la Agencia Andina que las estructuras de adobe se han remojado por el agua que llegó al metro con 80 centímetros y sus equipos también se han echado a perder.


“Mira como ha quedado el cuartel, la máquina de agua, la ambulancia, las oficinas de almacén, la sala de máquinas, logística, la oficina principal, la sala de guardia, la cocina, nuestras radios, las computadoras inoperativas, los quipos de protección. Todo está perdido”, lamentó.


“No tenemos nada, así nos estamos quedando. Es triste ver este cuartel, construido con tanto sacrificio de todo el personal. Se trabajó día y noche, así nos estamos quedando, pero tenemos fe que el pueblo de Pisac se levantará”, relató.


Durante el día y la tarde los bomberos intentaron retirar el lodo acumulado, viendo como sus equipos colapsados quedaban a flote, entre ellos una lavadora y oros accesorios, el lugar es inhabitable y esperan recuperar algunos de sus enseres.


El cuerpo de bomberos no pudo salvar sus bienes, según el relato de Fabián Achancaray, al anunciarse la alerta por megáfonos y los gritos de la población salieron a auxiliarlos, rescatarlos, pero fueron sorprendidos en medio de su altruismo.


“Inmediatamente salimos con la camioneta de rescate, luego la ambulancia. Cuando ya salíamos, vino el río hacia nosotros y nos cogió. Ya no pudimos retroceder. Los demás han podido ir a la parte alta para alertar que se ubiquen en una zona segura”, expresó.

La población de Písac continúa retirando los escombros de sus viviendas, recuperando lo que se puede. Las familias que pueden, preparan ollas comunes, mientras que efectivos de la Policía Nacional y del Ejército siguen apoyando en la remoción de escombros y atención a la comunidad.

(FIN) PHS/LZD

También en Andina:



Publicado: 8/2/2020