Cambios como una menor disposición para jugar, mayor irritabilidad o falta de apetito pueden confundirse con comportamientos propios de la edad en los niños pequeños. No obstante, estas manifestaciones también pueden advertir sobre un posible cuadro de anemia. Nilda Castillo, especialista en nutrición del Instituto de Nutrición y Seguridad Alimentaria (INSA), explica cuáles son las señales que deben tomar en cuenta los padres y en qué momento es aconsejable acudir a un especialista.
La deficiencia de hierro constituye una de las principales causas de anemia durante los primeros años de vida, debido a que este nutriente es fundamental para el crecimiento y desarrollo infantil, explica Castillo. Si el déficit no se atiende oportunamente, puede repercutir en el desarrollo psicomotor, así como en la capacidad de atención y el aprendizaje. Ante ello, recomienda no esperar a que los signos sean evidentes y prestar atención a cualquier indicio que genere sospecha.
¿Qué señales deben observar los padres?
De acuerdo con Castillo, aunque estas señales no permiten confirmar por sí solas la presencia de anemia, sí pueden alertar a los padres sobre ciertos cambios que conviene observar.
1. Palidez en piel y mucosas. Es uno de los signos más característicos y conocidos por los padres. Se puede notar en el rostro, el interior de los párpados, las encías o debajo de las uñas, y se debe a la disminución de glóbulos rojos en la sangre.
2. Cansancio y falta de energía. El niño puede mostrarse más fatigado de lo habitual, con menor interés por jugar o participar en actividades físicas.
3. Irritabilidad y cambios de ánimo. La deficiencia de hierro también puede alterar el estado emocional de los menores, generando mayor irritabilidad, llanto frecuente o desinterés en actividades que antes disfrutaban.
4. Menor apetito. El niño puede perder interés por la comida o comer menos de lo habitual.
¿Cómo se diagnostica la anemia?
De acuerdo con Castillo, la anemia se diagnostica mediante la medición de hemoglobina y la valoración de un profesional de salud, quien determinará si son necesarios otros exámenes y cuál es el manejo adecuado para cada caso.
“No debemos esperar a que las señales de anemia sean evidentes. Ante cualquier sospecha, es importante acudir oportunamente a un profesional de salud para confirmar el diagnóstico e iniciar el manejo adecuado”, agrega la experta.
¿Qué alimentos ayudan a prevenir la deficiencia de hierro?
Durante la alimentación, ofrecer alimentos que aporten hierro es importante para prevenir su deficiencia. Entre las recomendaciones de la nutricionista se encuentran:
-Incluir hierro de origen animal: sangrecita, hígado, bazo, carnes rojas y pescado.
-Acompañar las comidas con fuentes de vitamina C, las cuales mejoran la absorción.
-Variar preparaciones y texturas en la alimentación complementaria, en lugar de sostenerla con papillas simples.
-Evitar infusiones, té y café junto a las comidas, dado que interfieren con la absorción del hierro.
-Limitar gaseosas, galletas o snacks con alto contenido de azúcar, sodio y grasas.
La actualización de los profesionales que atienden problemas nutricionales durante la infancia también es parte de la respuesta frente a este desafío. En ese contexto, el Instituto de Nutrición y Seguridad Alimentaria (INSA) realizará la XIV edición del Congreso Internacional de Avances en Nutrición (CIAN 2026).
El encuentro científico gratuito se desarrollará en Santiago de Chile, el 3 de septiembre; Arequipa, el 9 y 10 de septiembre; y Lima, el 18 de septiembre. Abordará investigaciones y avances en nutrición infantil y otros temas relacionados con la atención nutricional. Los profesionales de la salud interesados pueden inscribirse de forma gratuita en
este link.
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(FIN) NDP/RRC
Publicado: 16/9/2026