Pikimachay: hallazgos revelan áreas de actividad de los primeros pobladores de los Andes

Investigaciones en la Cueva de Pikimachay, en Ayacucho, son encabezadas por el arqueólogo José Ochatoma

Los recientes hallazgos de piedras talladas evidencian la importante actividad humana que se desarrolló en la Cueva de Pikimachay (Ayacucho) donde antes se hallaron vestigios de los primeros habitantes de los Andes peruanos. Foto: Cortesía José Ochatoma

Los recientes hallazgos de piedras talladas evidencian la importante actividad humana que se desarrolló en la Cueva de Pikimachay (Ayacucho) donde antes se hallaron vestigios de los primeros habitantes de los Andes peruanos. Foto: Cortesía José Ochatoma

14:14 | Lima, set. 15.

Por Moisés Aylas Ortiz

Nuevas investigaciones arqueológicas en el entorno de la cueva de Pikimachay, ubicado en la provincia de Huamanga, región Ayacucho, están permitiendo ampliar el conocimiento sobre las actividades que desarrollaron los primeros pobladores de los Andes, más allá del espacio interior de este conocido espacio arqueológico.

El arqueólogo José Ochatoma, responsable de las recientes excavaciones, explicó a la Agencia Andina que la mayor parte de los trabajos se concentra actualmente en la parte exterior de la boca de la cueva, donde se han identificado dos abrigos rocosos con abundantes evidencias de actividad humana, principalmente relacionadas con la elaboración y utilización de herramientas de piedra.




No es solamente una piedra tallada, sino son cientos de piedras”, precisó Ochatoma al explicar la magnitud de los hallazgos revelados hace unas semanas.



El investigador detalló que entre los materiales recuperados figuran desechos de talla, raspadores, raederas, puntas de proyectil, cuchillos, perforadores y otros instrumentos, además de percutores o martillos empleados para golpear la materia prima y obtener lascas y láminas.


Agregó que se identificaron también distintos tipos de rocas utilizadas como materia prima, entre ellas riolita, cuarzo, basalto, jaspe y pedernal. Estos materiales eran trasladados hasta el entorno de la cueva y allí eran trabajados para producir instrumentos destinados a diversas actividades de la vida cotidiana.

Evidencias de elaboración de herramientas


Ochatoma explicó que las características de las piezas permiten reconocer inequívocamente la intervención humana. Algunas presentan retoques para recuperar el filo después de su utilización, mientras que otras conservan microastillamientos producidos por el desgaste durante su uso.

En diálogo con la Agencia Andina, el arqueólogo peruano indicó que las herramientas habrían cumplido diferentes funciones. Algunas permitían cortar carne, mientras que los raspadores y raederas podían emplearse para trabajar madera y retirar la corteza de los troncos, posiblemente en la fabricación de lanzas.


Otros instrumentos eran utilizados para trabajar las pieles de animales, con el propósito de ablandarlas y convertirlas en indumentaria. También se identificaron piezas semejantes a punzones o perforadores, que habrían servido para realizar agujeros en los cueros y facilitar su amarre.

La diversidad de instrumentos constituye, según el arqueólogo, una evidencia importante para reconstruir las actividades cotidianas desarrolladas por los antiguos habitantes de Pikimachay.

Restos de fauna pleistocénica


En uno de los abrigos rocosos de Pikimachay se recuperó además un fragmento de hueso que, de manera preliminar, correspondería a un perezoso gigante, mientras que en el interior de la cueva se encontró una importante concentración de restos óseos de grandes animales.


Ochatoma refirió que algunos de estos restos podrían corresponder a un paleolama o un paleocaballo, aunque todavía no es posible determinar con precisión la especie debido al estado de conservación de los huesos.

“El fechado nos va a determinar exactamente cuál es la asociación de esta industria lítica con ese tipo de animales”, subrayó.

Precisó que algunos huesos se encuentran relativamente bien conservados, pero otros resultaron afectados por la humedad existente en las proximidades de la boca de la cueva. Por ello, los especialistas realizaron labores de consolidación y extracción con especial cuidado.


Ochatama indicó que los restos óseos y las herramientas de piedra todavía no han sido fechados. Entre los análisis pendientes figuran estudios radiocarbónicos y otras investigaciones destinadas a determinar la antigüedad y naturaleza de los materiales recuperados.

Una ventana a la vida cotidiana


Para Ochatoma, uno de los principales aportes de esta investigación consiste en que permite conocer las áreas de actividad existentes fuera de la cueva.

Recordó que las investigaciones realizadas décadas atrás por el arqueólogo estadounidense Richard MacNeish se concentraron fundamentalmente en el interior de Pikimachay. Los nuevos trabajos, en cambio, están permitiendo documentar espacios exteriores donde los antiguos pobladores fabricaban y utilizaban sus herramientas.

“Estamos ampliando una información de las áreas de actividad que tuvieron ellos en la elaboración de su industria lítica”, afirmó.


La investigación permitirá, además, establecer las técnicas empleadas para producir los instrumentos, los tipos de materia prima seleccionados y las huellas de uso que presentan las piezas.

Ochatoma estimó que, por comparación con los resultados obtenidos en investigaciones anteriores, estos materiales podrían corresponder aproximadamente a finales del Pleistoceno tardío e inicios del Holoceno, en un rango cercano a los 15,000 años antes del presente, aunque enfatizó que esta referencia es preliminar y deberá ser corroborada mediante los análisis científicos pendientes.

Por ello, el especialista evitó afirmar que los nuevos hallazgos modifiquen por ahora la antigüedad conocida de la ocupación humana de Pikimachay.

Pendientes: fechados, polen y ADN antiguo


En otro momento, el arqueólogo expresó que una vez culminadas las excavaciones, previstas para aproximadamente dos semanas, el equipo se concentrará en el inventario y clasificación del abundante material lítico recuperado.

Se analizarán las materias primas, las técnicas de elaboración, los tipos de retoque y las huellas de uso. Sin embargo, los estudios que podrían aportar información decisiva sobre la antigüedad y el ambiente en que vivieron estos pobladores aún están pendientes.

Entre ellos se encuentran los fechados radiocarbónicos y los análisis de polen, ADN antiguo de plantas y animales, trabajos que se realizarían con la participación de especialistas de la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga.

Ochatoma expresó su preocupación por la situación presupuestal del proyecto, debido a que los recursos disponibles se agotarían a fines de septiembre.

“Un trabajo de investigación que carece de presupuesto nos va a hacer serias limitaciones”, advirtió, al señalar que la falta de financiamiento afectaría precisamente la posibilidad de realizar los fechados y reconstruir las condiciones ambientales de la época.

Pikimachay y los primeros pobladores


El arqueólogo recordó que los estudios anteriores de MacNeish identificaron en Pikimachay diversas especies de fauna pleistocénica, entre ellas perezoso gigante, tigre dientes de sable, mastodonte, paleolama, paleocaballo y antiguos cérvidos.

Sin embargo, aclaró que Pikimachay no debe considerarse actualmente como el sitio más antiguo de presencia humana en Sudamérica, pues existen otros registros arqueológicos de mayor antigüedad, como Monte Verde, en Chile, además de evidencias antiguas en Brasil.

En el caso de Pikimachay, sostuvo, la investigación actual puede aportar una visión mucho más amplia de la vida de los grupos humanos que ocuparon el lugar, especialmente de las actividades que realizaban fuera de la cueva.

Hasta el momento tampoco se han recuperado restos humanos completos que permitan establecer las características físicas de esos pobladores. Solo se han identificado preliminarmente algunos fragmentos óseos que podrían corresponder a restos humanos, aunque esta posibilidad deberá ser confirmada mediante estudios posteriores.

Investigación y turismo


Por último, Ochatoma manifestó que las excavaciones están vinculadas además al proyecto de puesta en valor y habilitación turística de Pikimachay, promovido y financiado por el Gobierno Regional de Ayacucho a través de su sector turismo.

La intervención contempla la construcción de un centro de interpretación de dos niveles en las inmediaciones de la carretera, así como la habilitación de rutas de acceso hacia la cueva.

Una de ellas considera escalinatas de aproximadamente 500 metros, mientras que otra plantea un recorrido más accesible mediante una plataforma y un tramo final a pie.

El proyecto contempla recrear parte del ambiente y la fauna que habitaron la zona mediante representaciones de animales pleistocénicos, como el perezoso gigante, paleolamas y paleocaballos. También se prevé representar escenas relacionadas con la caza y con las actividades desarrolladas por los antiguos pobladores.

En el interior de la cueva se proyecta recrear actividades vinculadas con la preparación de alimentos, tomando como referencia las evidencias de combustión identificadas en investigaciones anteriores.

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(FIN) MAO

Publicado: 15/9/2026