Una unidad móvil del Ministerio de Defensa equipada con tecnología de simulación sísmica fue presentada hoy en el Centro de Lima para que la población pueda experimentar, de forma segura y realista, cómo se percibe un terremoto de gran magnitud y tome conciencia sobre la importancia de estar preparada y saber actuar ante este tipo de emergencias.
El simulador sísmico móvil fue instalado en el cruce del jirón de la Unión con el jirón Huancavelica, donde decenas de personas vivieron esta experiencia, que recrea los movimientos de un sismo de magnitud 7.3 similar al registrado en el año 1995 en Japón.
Al activarse la alerta, la unidad -con una pequeña mesa y asientos para cuatro personas- empieza a sacudirse durante 30 segundos, reproduciendo movimientos verticales y horizontales similares a los de un terremoto de gran intensidad.
La especialista en Gestión del Riesgo de Desastres del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), Carmen Rosa Guerra Flores, explicó que esta iniciativa busca sensibilizar a la población sobre los efectos que podría generar un fuerte movimiento telúrico en Lima y Callao.
“Los ciudadanos han podido experimentar un movimiento de gran magnitud como el ocurrido en Kobe, Japón, en 1995. Buscamos es que la población tome conciencia porque algo similar podríamos experimentar frente a las costas de Lima y Callao”, sostuvo a la Agencia Andina.
Recordó que, según estimaciones del Instituto Geofísico del Perú (IGP), la capital peruana se encuentra expuesta a la ocurrencia de un sismo de gran magnitud debido al
silencio sísmico transcurrido desde el último terremoto devastador registrado en 1746.
“Desde 1746 no tenemos un sismo fuerte en Lima y el que podría esperarse sería de 8.8 de magnitud. Este evento incluso podría venir acompañado de un tsunami, por eso es importante que la población conozca cómo actuar, manteniendo la calma, ubicándose en zonas seguras y evacuando adecuadamente después del movimiento”, manifestó.
En ese sentido, recomendó a las familias contar con un plan de emergencia y tener lista una mochila para emergencias con artículos básicos como alimentos no perecibles, bebidas, manta, linterna y radio portátil. “También es importante practicar el uso del 119, el sistema de mensajería de voz que permite dejar un mensaje para informar que estamos bien o indicar nuestra ubicación. Eso ayuda a que nuestros familiares sepan cómo nos encontramos tras una emergencia”, indicó.
Simulacro Nacional Multipeligro
La representante de Defensa Civil recordó que, aunque los sismos no pueden predecirse, sí es posible prepararse para responder adecuadamente.
“Si bien el sismo no se puede predecir, lo que sí podemos anticipar es nuestro actuar. Por eso es importante participar en el Simulacro Nacional Multipeligro de este viernes 29 de mayo a las 10 de la mañana”, señaló.
La vocera del Indeci detalló que durante el ejercicio preventivo sonarán sirenas y alarmas que simularán el inicio del sismo. Luego, las personas deberán ubicarse en zonas seguras señalizadas con la letra “S”, mantener la calma y, tras culminar el movimiento, evacuar ordenadamente por las rutas establecidas hacia puntos de encuentro externos.
“Si estamos en un edificio, debemos ubicarnos en las zonas de columna y viga o cerca de la caja del ascensor, que suele ser una estructura segura. Después del movimiento debemos evacuar por las rutas señalizadas hacia una zona segura”, explicó.

Sismo de magnitud 7.3
La actividad también dejó impactados a varios participantes que ingresaron al simulador. Carola, una de las asistentes, confesó haber sentido temor al imaginar un escenario similar en Lima.
“El solo saber que esto puede pasar en el Perú da miedo. Yo vivo en el piso 12 y mi compañera en el 13, entonces pensar que nos puede agarrar así en casa realmente preocupa. Se sintió bien fuerte, más que cuando te subes a un tagadá”, relató tras salir de la unidad móvil.
Incluso comentó que terminó con molestias físicas debido a la intensidad del movimiento recreado.
“He salido con dolor de brazo por el mismo movimiento. Reconozco que he salido preocupada de esta simulación porque no estamos preparados para un sismo de esa magnitud”, expresó.
Por su parte, Angie señaló que la experiencia le permitió reflexionar sobre la necesidad de conversar en familia y prepararse ante una eventual emergencia. “No sabemos cómo vamos a reaccionar en ese momento. Ahora nos hemos quedado sorprendidos porque esto podría pasar en el Perú y tenemos que prepararnos desde ahora, hablar con nuestra familia y con los niños”.
Añadió que decidió participar en el simulador motivada por el próximo simulacro nacional.
“Sabemos que este viernes habrá un simulacro y quisimos ver cómo se siente realmente un sismo fuerte. Creo que todos debemos prepararnos”, puntualizó.