A pocos meses de la probable visita del Papa León XIV a Chiclayo, el regidor de la Municipalidad Provincial, Carlos Castillo, expresó su preocupación por la falta de avances concretos en la organización y preparación de la ciudad para recibir un evento que, aseguró, convocaría a una multitud sin precedentes.
Castillo señaló que, hasta el momento, las únicas acciones visibles desde la comuna provincial se limitan a actividades simbólicas, como la organización de una exhibición fotográfica y de vestimenta papal en el Palacio Municipal, a modo de museo temporal. Sin embargo, advirtió que no existe un plan integral para la recepción del Sumo Pontífice, cuya llegada se proyecta para el mes de noviembre o diciembre.

“El liderazgo de esta organización debería recaer en la Diócesis de Chiclayo, convocando a las municipalidades, al Gobierno Regional, a la Cámara de Comercio y al Gobierno Nacional, para planificar de manera conjunta la avenida del Papa y su encuentro con los fieles”, afirmó en declaraciones a la Agencia Andina.
El regidor destacó que la visita del Papa León XIV generaría una concentración multitudinaria, por lo que consideró inviable realizar actividades en espacios reducidos como el parque principal. En ese sentido, propuso al estadio Elías Aguirre de Chiclayo como el único recinto con capacidad adecuada, aunque reconoció que requeriría una fuerte inversión para mejorar tribunas, servicios higiénicos y el pintado general de sus instalaciones.
Respecto a otras posibles locaciones, como la playa de Pimentel, Castillo descartó su viabilidad al señalar que no reúne condiciones logísticas ni sanitarias para albergar a miles de personas, debido a la exposición prolongada al sol y la ausencia de servicios básicos, lo que podría generar desmayos, vértigos y otros riesgos para la salud de los asistentes.

Asimismo, hizo un llamado urgente a conformar un equipo técnico interinstitucional, con participación del Obispado, autoridades locales y el Gobierno Nacional, incluyendo al Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, para garantizar una adecuada planificación.
“Hasta ahora, todo se ha manejado desde un enfoque meramente turístico, sin inversión ni decisiones claras sobre dónde y cómo se desarrollará el encuentro del Papa con la población”, remarcó.
En otro momento, el regidor cuestionó duramente el estado de la infraestructura vial de Chiclayo, afirmando que la ciudad no se encuentra en condiciones óptimas para recibir una visita de tal magnitud. Como ejemplo, mencionó los deficientes trabajos de asfaltado en la avenida Francisco Cúneo, donde una zanja fue mal reparada y tuvo que ser levantada nuevamente, generando riesgos para el transporte pesado y congestionamiento vehicular.

Por último, Castillo advirtió que, de no tomarse decisiones técnicas oportunas, la premura por cumplir plazos podría derivar en obras improvisadas y antitécnicas, más aún cuando se prevén intervenciones de servicios básicos en avenidas principales en los próximos meses.
Pese a este panorama, el regidor reconoció que la población chiclayana ha recibido con profunda alegría el anuncio de la llegada del Papa al Perú, recordando con emoción que en su primera intervención pública el Santo Padre mencionó con cariño a la Diócesis de Chiclayo. “El Papa quiere a esta ciudad, pero hoy, desde el punto de vista urbano, Chiclayo no está preparada para recibirlo”, concluyó.