Posicionada como un destino turístico de obligada visita en el departamento de Arequipa, Caylloma celebra en junio su bicentenario de creación provincial. Este notable aniversario nos invita a visitar y apreciar en directo los maravillosos atractivos que alberga esta localidad prodigiosa en escenarios naturales y biodiversidad únicos, notable patrimonio cultural y expresiones costumbristas reconocidos nacional y mundialmente.
Caylloma es una de las ocho provincias que conforman el departamento de Arequipa, en el sur del Perú. Limita por el norte con el departamento del Cusco, por el este con el departamento de Puno, por el sur con la provincia de Arequipa y por el oeste con la provincia arequipeña de Castilla.

Aunque no hay datos precisos sobre el origen de la palabra Caylloma, la versión más aceptada es la que sostiene que es de origen quechua y que derivada de los vocablos “Cay Ayllu Huma”, que significa “Cabeza de Ayllu”. Antes de ser anexado al Tahuantinsuyo por el inca Mayta Cápac, el territorio de Caylloma estaba habitado por los pueblos originarios de Collagua, Cabana y Ccaccatapay, cuyos descendientes viven actualmente en sus 20 distritos y con sus costumbres fortalecen la identidad cultural de esta provincia.
A propósito de la celebración de su bicentenario de creación provincial, repasemos cuáles son los atractivos turísticos de imperdible visita en la provincia de Caylloma.
Cañón del Colca
Considerado el segundo más profundo del planeta con 4,150 metros de abismo y convertido en el estandarte turístico de Arequipa y el tercer destino más visitado del Perú, el
Cañón del Colca brinda un impactante paisaje rodeado de gigantescas montañas. Forma parte del
geoparque mundial Cañón del Colca y los volcanes de Andagua, en un territorio compartido con la provincia de Castilla. El Cañón del Colca ostenta la
Jerarquía 4 en turismo, que es la más alta conferida a los atractivos turísticos mundiales

Desde el mirador Cruz del Cóndor, ubicado a 3,750 metros de altitud y uno de los lugares estratégicos del circuito turístico por el Cañón del Colca, puede apreciarse el majestuoso vuelo del ave de rapiña más grande del planeta y rey de las cumbres y el cielo andinos.

Como suele suceder en todos los destinos peruanos, la gastronomía es una de las motivaciones poderosas para completar la visita. Y en el caso del Cañón del Colca, destaca entre los variados potajes el Chupe de camarones, una sopa en el que se mezclan de forma armoniosa ingredientes como papas, leche, queso, cebollas, y en la que destacan los camarones de río, crustáceos que se pescan en temporada y le otorgan a este plato un sabor de excepcional delicia.

Valle del Colca
Este espléndido atractivo natural surcado por el río Colca y cuyo punto de partida es el distrito de Chivay, capital de la provincia de Caylloma, permite apreciar un fabuloso paisaje natural con una ingente biodiversidad de flora y fauna altoandina.

Asimismo, se puede visitar localidades como
Chivay, Achoma, Lari, Maca, Coporaque, Yanque, Pinchollo y
Tapay, entre otras ubicadas a lo largo y ancho del valle y donde puede apreciarse la herencia cultural ancestral de las comunidades altoandinas, expresadas en su vestimenta, costumbres y danzas como el
Wititi, declarado
Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. También destaca su
arte textil, en especial los bordados, valorado debido al alto grado de desarrollo alcanzado. La iconografía en los tejidos, a base de fibras de alpaca, muestra la riqueza y el colorido de la cosmovisión andina.

El
Colca tiene varios nevados, siendo la cumbre más alta el volcán
Ampato con una elevación de 6,388 metros sobre el nivel del mar, donde se encontró a la
momia Juanita, famosa por su nivel de conservación a pesar del tiempo. Y en sus nevados
Quehuisha y
Mismi nace el
río Amazonas, el más caudaloso y extenso del mundo, con una longitud total estimada en 7,100 kilómetros hasta su desembocadura en el océano Atlántico.
Baños termales de Chacapi
Ubicadas en el distrito de Yanque, estas fuentes de agua de origen volcánico que emergen del subsuelo a 35 grados Celsius tienen propiedades relajantes y medicinales por la presencia de diversos minerales como calcio, magnesio y azufre que contribuyen a combatir el estrés y muchas dolencias del organismo.

Para acceder a estos baños termales se debe seguir la ruta hacia el pueblo de Ichupampa y descender por un sendero ubicado a un costado del puente Cervantes.
Sitio arqueológico de Uyo Uyo
Localizado también en el distrito de Yanque, entre los ríos Pampaqhawana y Quesea, este complejo arqueológico se encuentra en una ladera de la montaña, en la margen derecha del Valle del Colca, rodeado de andenes o terrazas de cultivos como habas, quinua y maíz que siguen produciendo hasta la actualidad.

Los restos evidencian la existencia de una ciudadela construida por el pueblo Collagua, con estilo arquitectónico inca, que alberga a viviendas construidas con piedras esféricas unidas con arcilla cuyos muros tienen hasta 80 centímetros de ancho y 10 metros de largo. Obligados por la autoridad virreinal, los habitantes abandonaron Uyo Uyo y migraron a lo que actualmente es el pueblo de Yanque.
Cuevas de Mollepunku
Son cavernas cercanas a un sector conocido con el nombre de “La pulpera”, donde se puede apreciar pintura rupestre de unos 3,000 años de antigüedad donde predominan figuras de camélidos y otras antropomorfas hechos en bajo relieve y pigmentación roja.

Chullpas de Tahuaya
Se trata de una necrópolis o zona de entierros humanos donde se pueden observar chullpas, que son construcciones hechas de piedras unidas con barro.

Bosque de piedras de Imata
Es un conjunto de formaciones rocosas erosionadas durante miles de años por acción del viento y las lluvias, por lo que adoptan diversas figuras que en conjunto conforman un bosque petrificado.

Bosque de piedras de Choqolaqa
Ubicado en el distrito de Tisco, a más de 4,800 metros sobre el nivel del mar, este asombroso paraje de rocas de origen volcánico y de formas caprichosamente esculpidas durante miles de años por el viento y las lluvias, constituye un espacio sagrado para las comunidades locales.

Las parejas de bailarines y bailarinas se alinean en filas y ejecutan diversos pasos al compás de la música. Las bailarinas llevan trajes finamente bordados con motivos naturales de colorido vistoso y van tocadas con sombreros característicos.
Por su parte, los bailarines llevan dos faldas de mujer superpuestas, una camisa militar, un chal y sombreros con aditamentos. La representación del wititi coincide con el inicio del ciclo de producción agrícola y simboliza la renovación de la naturaleza y la sociedad.