¿Qué región del Perú alberga la mayor biodiversidad?, ¿Dónde se ubica y en qué destaca?

Alberga la Reserva Nacional Tambopata y al Parque Nacional del Manu, entre otros lugares de excelsa biodiversidad

ANDINA/Carlos Américo Lezama Villantoy

ANDINA/Carlos Américo Lezama Villantoy

16:00 | Lima, feb. 14.

El Perú posee una de las mayores variedades de fauna, flora, ecosistemas y hábitats del planeta que lo convierten en un país megadiverso, un atributo singular que tienen pocas naciones en el mundo. Al respecto, cabe preguntarse ¿Qué departamento del Perú alberga la mayor biodiversidad?, ¿Dónde se ubica y en qué destaca?

El departamento que alberga la mayor biodiversidad en Perú es Madre de Dios, conocido como Capital de la biodiversidad del Perú. Su territorio, que alcanza una superficie de 85,300.54 kilómetros cuadrados, lo convierte en el tercer departamento más extenso del Perú.


Su ámbito geográfico es íntegramente selvático y comprende zonas de selva alta, selva baja y la sabana de palmeras. Parte de su geografía es accidentada, pues los Andes se precipitan hacia la selva formando abruptas laderas.


Ubicado al sureste del país, Madre de Dios limita al norte con el departamento de Ucayali y con el país vecino de Brasil; por el este con Bolivia y Brasil; y por el sur con los departamentos de Cusco y Puno. Su capital es Puerto Maldonado, creado en la confluencia de los ríos Madre de Dios y Tambopata.


Madre de Dios cuenta con seis áreas naturales protegidas, tres de ellas de administración nacional y dos de administración comunal. Las áreas naturales protegidas de administración nacional son la Reserva Nacional Tambopata y los Parques Nacionales del Manu, Bahuaja Sonene y Alto Purús. En tanto, las áreas naturales de administración comunal son las Reservas Comunales Amarakaeri y Purús.

A continuación, conozcamos estas áreas naturales protegidas. 

Parque Nacional del Manu


El Parque Nacional del Manu tiene una extensión de 1 millón 716,295.22 hectáreas y comprende parte de las provincias de Paucartambo (Cusco) y Manu (Madre de Dios).


Su establecimiento, el 29 de mayo de 1973, tuvo como propósito proteger una muestra representativa de la diversidad biológica, así como de los paisajes de la selva baja, ceja de selva y de los Andes del suroriente peruano. Asimismo, en él se pretende fomentar el turismo sustentado en criterios ecológicos y culturalmente compatibles.


La creación de esta área natural protegida apuntó a promover y facilitar la investigación, educación y recreación, así como contribuir a la preservación del patrimonio arqueológico. Su presencia contribuye al reconocimiento y protección de la diversidad cultural y a la autodeterminación de los pueblos indígenas del área.


El Parque Nacional del Manu protege una de las zonas más importantes del planeta en cuanto a megadiversidad de especies biológicas. Su gran extensión atraviesa frígidas punas que sobrepasan los 4,000 metros de altitud, agrestes montañas boscosas que dan origen a una multitud de pequeñas quebradas y valles, bosques nublados de selva alta, y finalmente el llano amazónico.



Este magnífico y único escenario natural incluye un amplio y complejo sistema hidrográfico y garantiza la presencia de una diversidad de ecosistemas poco intervenidos por el ser humano.


En estas circunstancias, la diversidad biológica que alberga el Parque Nacional del Manu se manifiesta en todo su potencial en un paisaje único en el planeta.



Fauna y flora


El Parque Nacional del Manu alberga una gran cantidad de especies de fauna silvestre. Se ha registrado 228 especies de mamíferos (44% del total en Perú); 1,030 especies de aves (56 % del total); 132 especies de reptiles (30 % del total), 158 de anfibios y 210 de peces.


Entre los mamíferos grandes destaca el otorongo, el tigre negro, la sachavaca, la huangana, el sajino, el venado, el venado cenizo, entre otros.


También el lobo de río, el ronsoco, el coto mono, el maquisapa negro, el mono choro, el mono machín blanco y el mono machín negro, entre otros.


Por otro lado, el número de insectos en el Parque Nacional del Manu se estima en cerca de 30 especies. Se ha registrado 1,307 especies de mariposas, 136 de libélulas, al menos 300 de hormigas (en un solo árbol se encontraron más de 40 especies) y más de 650 de escarabajos, entre otras.


En lo que respecta a la flora del Parque Nacional del Manu, el número de especies vegetales es muy elevado. Los diversos registros indican que por lo menos existen 162 familias; 1,191 géneros y 4,385 especies identificadas. Asimismo,  hay 1,650 especies de árboles y en una sola hectárea se llegó a encontrar hasta 250 variedades de árboles. También se han registrado 720 especies de orquídeas


Los bosques de aguajales son uno de los ecosistemas más resaltantes, donde las palmeras de aguaje y de huasaí son las dominantes. Se desarrollan sobre áreas casi permanentemente inundadas, especialmente en la margen derecha del río Manu.


También destaca la presencia de cedro, tornillo, castaña, lupuna y caucho, entre otras especies.


Comunidades locales


Los bosques tropicales del Manu han permitido que los procesos ecológicos y evolutivos se realicen casi sin la presencia del hombre. Sin embargo, en la zona existe también una enorme riqueza cultural, representada por las actuales poblaciones indígenas en diferentes niveles de contacto con el exterior, y un patrimonio arqueológico aún no revelado en toda su magnitud.


En sus fronteras se encuentra la Reserva Territorial de los grupos étnicos Kugapakori y Nahua; el Santuario Nacional Megantoni y la Reserva Comunal Amarakaeri.


Las comunidades de los Yora, Mashko-Piro, Matsiguenka, Harakmbut, Wachipaeri y Yine habitan ancestralmente entre los bosques y ríos de estas selvas. Por su parte, las comunidades de Tayakome y Yomibato son reconocidas dentro del área. Ambas se ubican en la zona alta del río Manu


En el sector suroeste existe una asociación de agricultores conocida como Callanga. Además, en el sector noroeste adyacente al Parque Nacional del Manu, y en el interior, existe un número no determinado de poblaciones indígenas en aislamiento voluntario.

Patrimonio de la Humanidad


Desde 1977 el Parque Nacional del Manu ostenta el estatus de Reserva de Biósfera. A su vez, en 1987 fue declarado Patrimonio Natural de la Humanidad otorgado por Unesco.


Para ser incluidos en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco, los sitios deben tener un valor universal excepcional y cumplir al menos uno de los diez criterios de selección. Estos criterios se explican en las Directrices operativas para la implementación de la Convención del Patrimonio Mundial que, además del texto de la Convención, es la principal herramienta de trabajo sobre el Patrimonio Mundial. El Comité revisa periódicamente los criterios para reflejar la evolución del propio concepto de Patrimonio Mundial.


En este caso, el Parque Nacional del Manu reúne según la Unesco los criterios IX y X de la Convención del Patrimonio Mundial. El criterio IX señala que el lugar elegido debe ser ejemplo destacado que represente importantes procesos ecológicos y biológicos en curso en la evolución y el desarrollo de ecosistemas terrestres, de agua dulce, costeros y marinos y comunidades de plantas y animales.


Por su parte, el criterio X establece que debe contener los hábitats naturales más importantes y significativos para la conservación in situ de la diversidad biológica, incluidos aquellos que contienen especies amenazadas de valor universal excepcional desde el punto de vista de la ciencia o la conservación.

Reserva Nacional Tambopata


Conocida como Bosque rebosante de vida, la Reserva Nacional Tambopata es una de las áreas naturales protegidas más notables del Perú que destaca por constituirse como un auténtico tesoro de biodiversidad y uno de los destinos turísticos más fascinantes del mundo.

Creada oficialmente el 4 de setiembre del 2000 mediante Decreto Supremo N° 048-2000-AG, la Reserva Nacional Tambopata se ubica al sur del río Madre de Dios, en los distritos de Tambopata e Inambari de la provincia de Tambopata, departamento de Madre de Dios.





Tesoro de biodiversidad


Con una superficie total de 274 690 hectáreas, la Reserva Nacional Tambopata alberga una megadiversidad biológica, que en fauna se expresa en en 648 especies de aves, 1 200 de mariposas (112 de ellas diurnas), 205 de peces, 169 de mamíferos, 103 de reptiles e igual número de anfibios. 



En el diagnóstico del proceso de elaboración del Plan Maestro de la Reserva Nacional Tambopata se reportaron 1,713 especies de flora, pertenecientes a 654 géneros de 145 familias. Una riqueza natural que la ha convertido en fuente importante de desarrollo sostenible para sus comunidades aledañas.


La presencia de este importante espacio natural protegido genera procesos de conservación que aseguran el uso sostenible de los recursos naturales y del paisaje.


La cuenca del río Tambopata presenta uno de los mayores índices de diversidad biológica en el mundo. Entre sus ecosistemas más comunes se encuentran los aguajales, los pantanos, los pacales y los bosques ribereños, cuyas características físicas permiten a los pobladores locales el aprovechamiento de los recursos naturales.


Se ubica además de manera contigua al Parque Nacional Bahuaja Sonene que la rodea íntegramente por el sur, formando con este una unidad de protección de alta importancia para el país. 

Especies emblemáticas de fauna


Jaguar: Este majestuoso felino es uno de los depredadores más emblemáticos de la Amazonía. Aunque es difícil de avistar, su presencia es un indicador de la salud del ecosistema.

Guacamayo: Con su plumaje vibrante y su fuerte voz, los guacamayos son una de las aves más icónicas de Tambopata. La reserva alberga la mayor concentración de guacamayos del mundo1.


Lobo de río: También conocido como nutria gigante, este mamífero es un cazador implacable y se puede observar en los ríos y lagos de la reserva.

Águila harpía: El ave de presa más grande de las Américas, conocida por su impresionante tamaño y fuerza.

Especies icónicas de flora


Shihuahuaco: Este imponente árbol puede alcanzar hasta 60 metros de altura y es conocido por su longevidad y resistencia3.


Orquídeas y Bromelias: Estas plantas epifitas añaden un toque de color y belleza al dosel del bosque.

Lianas y Bejucos: Plantas trepadoras que se enroscan en los troncos de los árboles, creando un verdadero laberinto vegetal.

La conectividad existente con las áreas naturales protegidas del departamento (la Reserva Comunal Amarakaeri y los Parques Nacionales Alto Purús y Manu) y los de la vecina Bolivia, sustenta la existencia del propuesto corredor biológico Vilcabamba-Amboró.

La Reserva Nacional Tambopata alberga hábitats principalmente acuáticos que son usados como paraderos de más de 40 especies de aves migratorias transcontinentales. En la reserva nacional se protege importantes especies consideradas en vías de extinción y le ofrece al turismo un destino privilegiado para la observación de la diversidad de flora y fauna silvestre.


La conectividad existente con las áreas naturales protegidas del departamento (la Reserva Comunal Amarakaeri y los Parques Nacionales Alto Purús y Manu) y los de la vecina Bolivia, sustenta la existencia del propuesto corredor biológico Vilcabamba-Amboró.


La Reserva Nacional Tambopata alberga hábitats principalmente acuáticos que son usados como paraderos de más de 40 especies de aves migratorias transcontinentales. En la reserva nacional se protege importantes especies consideradas en vías de extinción y le ofrece al turismo un destino privilegiado para la observación de la diversidad de flora y fauna silvestre.




Riqueza cultural


En la zona de amortiguamiento se encuentran las comunidades indígenas de Palma Real, Sonene e Infierno, pertenecientes al grupo etnolingüístico Ese’Eja; y la comunidad nativa Kotsimba del grupo etnolingüístico Puquirieri.


Liderazgo en gestión, conservación e investigación


La Reserva Nacional Tambopata destaca como ejemplo de gestión en las áreas naturales protegidas del Perú con iniciativas importantes que impulsan la conservación y la investigación de la vasta biodiversidad que alberga esta sucursal del edén.


Gracias a los contratos de administración suscritos con entidades y organizaciones comunales se desarrolla el aprovechamiento sostenible de los recursos del bosque amazónico como la castaña, el ecoturismo y la capacitación de guardaparques y guías turísticos en aspectos como normativa vigente, gestión turística sostenible en áreas naturales protegidas, biodiversidad amazónica, procedimientos administrativos en las áreas naturales protegidas, así como la importancia de la investigación científica para la conservación. Asimismo, existe un Fondo de Becas que busca promover investigaciones en temas sociales, socio-ecológicos, físicos y biológicos en la Reserva Nacional Tambopata.


También se ha creado un programa de educación ambiental dirigido a escolares y docentes, estudiantes de educación superior y voluntarios ambientales para que se sumen a los esfuerzos de conservación y aprovechamiento sostenible de los recursos de la Reserva Nacional Tambopata, a partir del conocimiento directo de su importancia y sus beneficios ambientales y sociales, realizando visitas a zonas de influencia y de amortiguamiento del área natural protegida. Ello permite también organizar exitosas campañas de recojo de residuos sólidos para mejorar el entorno turístico y recreativo.


Desde abril de 2025, el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp) fortalece la vigilancia en la Reserva Nacional Tambopata mediante el uso de 13 drones especializados y de alta gama tecnológica que permiten detectar actividades ilegales, responder oportunamente ante incendios forestales y monitorear la biodiversidad con mayor precisión.

Parque Nacional Bahuaja Sonene


El Parque Nacional Bahuaja Sonene fue creado el 17 de julio del 1996, mediante Decreto Supremo N° 012-96-AG. Se localiza en las provincias de Tambopata, Carabaya y Sandia, en los departamentos de Madre de Dios y Puno, respectivamente. 


El Parque Nacional Bahuaja Sonene fue creado el 17 de julio del 1996, mediante Decreto Supremo N° 012-96-AG. Se localiza en las provincias de Tambopata, Carabaya y Sandia, en los departamentos de Madre de Dios y Puno, respectivamente. 


Su extensión es de 1 millón 91 mil 416 hectáreas. Su presencia busca conservar un mosaico de hábitats que alberga una gran diversidad de flora y fauna, representada por elementos tanto del sur como del norte amazónico. 


¿Por qué se llama Bahuaja Sonene?


El nombre Bahuaja Sonene del Parque Nacional proviene de la combinación de los nombres de dos ríos importantes dentro del área protegida: el río Tambopata (cuyo nombre local es Bahuaja) y el río Heath (cuyo nombre local es Sonene). 


Los pueblos indígenas que habitan la zona, específicamente la cultura Ese'eja, fueron quienes propusieron este nombre para honrar estos dos ríos y su importancia para la región.

Ecosistema conservado y cultura viva ancestral 


El Parque Nacional Bahuaja Sonene protege recursos naturales únicos en el Perú, como la sabana húmeda tropical (Pampas del Heath), que es el hábitat de especies como el ciervo de los pantanos y el lobo de crin, así como las formaciones del valle del Candamo.


En su interior se protege también los procesos culturales de la cultura Ese’eja, etnia originaria y ancestralmente vinculada a estos territorios. Asimismo, su establecimiento contribuye al desarrollo sostenible de las regiones Madre de Dios y Puno.


Esta área natural protegida se ubica en la ecorregión del bosque húmedo de la Amazonía suroccidental y presenta hábitats típicos de este bosque y del bosque húmedo premontano tropical. Alberga en su interior lagos o cochas, pantanos de palmeras y zonas estacionalmente inundables. Entre los hábitats que destacan están las Pampas del Heath, las cuales motivaron la creación de un santuario, en 1983, para su conservación.


Esta gran planicie cubierta de pastizales de hasta 2 metros de altura tiene pequeñas aglomeraciones de palmeras que se convierten en islas cuando las pampas se inundan completamente entre los meses de diciembre y abril. 


Además, su presencia determina el límite sur de los bosques tropicales del continente, que a partir de aquí se transforman en las vastas sabanas.

¿Qué especies de fauna y flora protege?


En el Parque Nacional Bahuaja Sonene se ha reportado la presencia de más de 600 especies de aves, de las cuales 378 se encuentran en el sector del río Heath. Entre ellas destacan siete especies de guacamayos, la espátula rosada, el cóndor de la selva y el águila harpía. 


A su vez, se estima que en su interior habitan más de 180 especies de mamíferos, entre los que destacan el perro de monte, la nutria gigante o lobo de río, el ciervo de los pantanos y el singular lobo de crin. Estas dos últimas son especies emblemáticas de las Pampas del Heath que no existen en ningún otro lugar del Perú.



También se encuentra especies como el oso hormiguero, el armadillo gigante, el maquisapa negro y el jaguar. Entre los reptiles y anfibios se ha determinado la presencia de más de 50 especies, donde sobresalen el caimán negro, la anaconda  y la taricaya. Además, se han registrado cinco especies endémicas de ranas. También se ha reportado la presencia de 180 especies de peces y de 1,200 especies de mariposas.


El Parque Nacional Bahuaja Sonene protege la única porción de sabana tropical húmeda que tiene el Perú, donde abundan palmeras como el aguaje, formando islas sobre las docenas de especies de gramíneas que crecen en las llanuras inundables que son el refugio de fauna altamente especializada. En la zona de la cuenca del río Candamo se puede encontrar palmeras, caucho y tornillo.


En la parte más elevada se encuentra bosques enanos compuestos de arbustos y árboles pequeños. La alta diversidad de comunidades vegetales en todos los sectores del área natural protegida incluye además a varias especies forestales de importancia económica como el cedro, la caoba, la castaña y diversas palmeras como la pona, el huasaí y el ungurahui.

Nueva especie de flora descubierta


En junio de este 2025 se dio a conocer el hallazgo, sin precedentes en el Perú, de una especie de planta poco conocida, identificada como Piptocarpha rotundifolia, dentro de la sabana húmeda tropical del Parque Nacional Bahuaja Sonene.


Esta especie mide de 3 a 5 metros de largo y cuenta con hojas alargadas cuya cara anterior es áspera y la posterior es pelúcida. Sus flores son pequeñas y de color amarillo y crecer agrupadas en las ramas. Esta planta poco estudiada está en peligro según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Sin embargo, al encontrarse dentro de un área protegida como el Parque Nacional Bahuaja Sonene se favorece su conservación y se reduce el peligro de su extinción.  


Este descubrimiento fue posible gracias al trabajo del docente investigador Isau Huamantupa y su equipo de la Universidad Nacional Amazónica de Madre de Dios. Esta iniciativa fue posible en el marco de la cogestión del Contrato de Administración, entre la Asociación para la Investigación y Desarrollo Integral (Aider) y el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp).

Etnia Ese'eja


El área ocupada por el Parque Nacional Bahuaja Sonene es territorio ancestral de la etnia Ese’eja, perteneciente a la familia lingüística Tacana, quienes hoy se concentran en las áreas de propiedad comunal de Infierno, Palma Real y Sonene, colindantes al área protegida. Una cuarta comunidad nativa vecina, Kotsimba, corresponde a la etnia Pukirieri, de la familia Harakmbut.


El Parque Nacional Bahuaja Sonene es el eslabón que conecta las áreas naturales protegidas del Perú con las de Bolivia (colinda con el Parque Nacional Madidi), en el propuesto Corredor de Conservación Vilcabamba-Amboró.


Visitar este rincón del país le ofrece a cualquiera las razones para preservar nuestra diversidad biológica y cultural. Conocer este y otros lugares de nuestra Amazonía nos hace ver como pequeños elementos dentro de todo un sistema tan complejo que siempre ha funcionado a la perfección y que nos deslumbra con su seductora belleza.

Clima


El Parque Nacional Bahuaja Sonene está situado en un lugar donde confluye el clima húmedo tropical y el subtropical amazónico. La zona recibe precipitaciones anuales equivalentes a 2,400 milímetros. La temperatura promedio es de 30° C, pero puede alcanzar en el verano hasta 38° C o bajar hasta los 8° C en temporada de friaje.


Los friajes o descensos bruscos de la temperatura, debido a los vientos antárticos ocasionales que ingresan al área amazónica, producen las bajas temperaturas en varios momentos del año. Con las lluvias de diciembre a marzo, las pampas se cubren de agua formando un enorme pantano.

Reserva Comunal Amarakaeri


La Reserva Comunal Amarakaeri destaca como una de las reservas comunales más extensas del país, reservando las cuencas de los ríos Madre de Dios y Colorado. Su objetivo primordial es asegurar la estabilidad de tierras y bosques para salvaguardar la calidad y cantidad de agua, mantener el equilibrio ecológico y proporcionar un ambiente propicio para el progreso de las comunidades nativas Harakmbut.


Esta reserva presenta una variada topografía que abarca terrazas, colinas y montañas en distintas zonas de selva alta y baja, conformando una amplia diversidad de ecosistemas y microclimas. Este entorno brinda refugio a una gran cantidad de especies de fauna y flora, muchas de las cuales se encuentran en peligro.


La región amazónica de Madre de Dios alberga comunidades indígenas con una riqueza cultural sin igual en sus tradiciones, creencias, estructuras sociales y sistemas económicos y políticos. En la reserva y sus alrededores conviven las etnias Harakmbut, Yine y Matsiguenka, quienes desempeñan roles fundamentales como administradores, beneficiarios directos y protectores en la conservación de esta invaluable área natural protegida.


Reserva Comunal Purús


La Reserva Comunal Purús tiene como objetivo primordial conservar la riqueza biológica del área y promover la gestión sostenible de los recursos naturales en beneficio de las comunidades locales. Además, desempeña un papel vital como parte de la zona de amortiguamiento del Parque Nacional Alto Purús.


Este espacio protegido busca también fortalecer las habilidades locales en la administración del área, buscando que las comunidades nativas se involucren activamente en la gestión de los recursos naturales. 


Esto incluye actividades de control y vigilancia a cargo de un grupo de guardaparques comunales. Se enfoca en impulsar la reproducción de tortugas, la gestión responsable del paiche (Arapaima gigas), la recolección de semillas de caoba (Swietenia macrophylla), la reforestación con aguaje (Mauritia flexuosa) y otras acciones que aseguran el manejo sostenible de la diversidad biológica en la región.


(FIN) LZD/MAO


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Publicado: 14/2/2026