Consolidado como uno de los principales atractivos turísticos del Perú, comparable con Machu Picchu y cuya visita es recomendada por destacadas publicaciones internacionales de viajes, el complejo arqueológico monumental Kuélap se apresta a celebrar, este 31 de enero, uno de los hitos más importantes de su trayectoria histórica.
¿Qué se celebra el 31 de enero y cómo Kuélap llegó a ser en un notable atractivo peruano?, ¿Qué representa Kuélap para la población del departamento de Amazonas? A continuación, la respuesta a estas interrogantes.
Descubrimiento científico
El 31 de enero constituye un hito fundamental en la trayectoria histórica de Kuélap dado que se celebra el 183° aniversario de su descubrimiento científico.

Luego de su abandono obligado con la conquista española, la existencia de
Kuélap fue ignorada oficialmente hasta 1843, debido a lo poco accesible de la zona que es boscosa, nubosa y lluviosa. Sin embargo, el 31 de enero de ese año, el juez de Chachapoyas,
Juan Crisóstomo Nieto, al realizar una diligencia en la zona pudo admirar su grandeza guiado por lugareños que ya conocían el sitio arqueológico. Este hecho puede ser considerado como el "descubrimiento" de Kuélap.

Después del hallazgo por parte del juez Crisóstomo, fueron varios los investigadores quienes se interesaron en explorar la fortaleza. Entre ellos destacan
Adolf Bandeliar, quien llegó a la zona en 1893, y expedicionarios franceses como
Louis Langlois, quien visitó
Kuélap en 1933, y también los esposos
Reichlen, quienes trabajaron en el sitio arqueológico en 1950. Los dos primeros sostuvieron que Kuélap no era una fortaleza, sino un lugar fortificado que servía como refugio a los habitantes en caso de emergencia.

En 1972, el arqueólogo peruano Arturo Ruiz Estrada se dedicó a estudiar la alfarería del complejo, cuyos hallazgos dejó plasmados en el libro "La alfarería de Kuélap: tradición y cambio". En este texto, el autor plantea una cronología relativa sustentada en miles de fragmentos de alfarería hallados en el lugar y que se correlacionan con los períodos de la historia como el Intermedio Temprano, Horizonte Medio, Período Intermedio Tardío, Horizonte Tardío e incluso el periodo Colonial.

De igual modo, Luis Alfredo Narváez Vargas se dedicó por varias temporadas a indagar en la estructura y fue así como, en 1986, hizo una detallada descripción arquitectónica y el primer plano completo y más conocido del sitio. Pero ha sido Federico Kauffmann Doig, antropólogo, arqueólogo e historiador peruano, quien más tiempo se ha dedicado a investigar, no solo el complejo, sino también la cultura chachapoya.
Ubicación
El complejo arqueológico monumental Kuélap se ubica en la cima del cerro Barreta, en el valle del río Utcubamba, jurisdicción del distrito de Tingo, provincia de Luya, departamento de Amazonas.

Abarca una superficie de 136 hectáreas y cuenta con declaración oficial de Patrimonio Cultural de la Nación, mientras que la llaqta o fortaleza de Kuélap, comprende 5.3 hectáreas de extensión y es uno de los cinco monumentos que integran el complejo arqueológico.

Para llegar a este imponente monumento hay que recorrer alrededor de 70 kilómetros en dirección suroeste desde la ciudad de Chachapoyas, capital del departamento de Amazonas, y ascender unos 3,000 metros sobre el nivel del mar. Su altitud es mayor que Machu Picchu, que se encuentra a 2,340 metros sobre el nivel del mar. El clima de la zona es cálido durante el día (26°C a 35°C) y fresco por la noche, con períodos de lluvias durante los meses de diciembre a abril.
Construcción
Según los investigadores, los chachapoyas iniciaron la construcción de
Kuélap durante el período
Intermedio Tardío (1100 a 1450 d.C.) y estuvo en funcionamiento durante este período y el siguiente,
Horizonte Tardío, tiempo en que vivieron bajo el dominio de los incas del Cusco.

El sometimiento a los incas terminó en 1532, cuando el español Diego de Alvarado, luego de la conquista de los incas, desplazó a todos los pobladores de este sitio y alrededores hacia una nueva ciudad, siguiendo una política de control que consistía en movilizar y reunir a la población conquistada en nuevas ciudades llamadas "reducciones de indios", ubicadas en zonas bajas de los valles y de fácil acceso.

El principal material para la construcción en
Kuélap son los bloques de piedra caliza canteada sin pulimento que presentan distintas calidades de acabados, siendo los más elaborados los destinados a las construcciones ceremoniales.
Descripción
Kuélap está formada por dos gigantescas plataformas artificiales superpuestas, sobre las cuales se levantó una urbe que abarca una extensión aproximada de 450 hectáreas. En general, y vista desde el aire, su forma asemeja un ala de ave alargada con orientación norte-sur con medidas aproximadas de 584 metros de largo por 120 metros de ancho en promedio. Según estiman algunos especialistas, en su construcción se habrían utilizado 25 millones de metros cúbicos de material.

Los muros de contención que forman las plataformas antes mencionadas dan la impresión de ser una gigantesca muralla que protege este sitio, dado que en algunos trechos alcanza los 30 metros de altura, impresión reforzada, además, por la presencia de elementos arquitectónicos identificados como puestos de vigilancia, un torreón y tres estrechos ingresos, dos de ellos orientados hacia el este y el tercero hacia el oeste.

Los antedichos ingresos son unas largas rampas excavadas al interior de las plataformas que tienen la peculiaridad de tener forma de embudo, con un ancho inicial de 3 metros en la parte exterior angostándose paulatinamente hasta los 70 centímetros en la salida interior, obligando de este modo al ingreso de sólo una persona a la vez, lo que ha sido entendido como una medida de control y defensa.

Dentro de sus murallas,
Kuélap alberga 505 viviendas, la mayoría de ellas de planta circular. Fuera de la ciudad se construyeron al menos 198 viviendas más, sumando en total más de 700 edificaciones.

A
Kuélap se le puede considerar como una ciudad fortificada pues está construida sobre elevadas plataformas con altos muros de piedra y estrechos accesos. Su interior está dividido en dos grandes sectores, uno bajo y otro alto que corresponden a las dos plataformas que la forman en donde se ubican la mayoría de las viviendas las mismas que están organizadas alrededor de patios. El sector alto es el más pequeño y contiene a las viviendas mejor construidas y por ello ha sido considerado como el área de habitación de la aristocracia de
Kuélap.

Además de las viviendas llaman la atención por sus singulares características arquitectónicas otras estructuras conocidas hoy en día como El Tintero, El Torreón y El Castillo.

"El Torreón" está construido sobre la segunda plataforma, la más alta. Es una estructura de 7 metros de alto a la que se le asigna una función defensiva y desde donde se tiene una inmejorable vista panorámica de los alrededores. En los alrededores los Chachapoyas construyeron más "fortalezas" y recintos que aún están en plena investigación y muchas incluso están cubiertas por la espesa vegetación y en zonas difíciles de acceder.
Importancia para los amazonenses
Kuélap constituye motivo de orgullo e identidad para la población del departamento de Amazonas, al tratarse de la mayor expresión arquitectónica y el mayor vestigio del progreso cultural de la civilización Chachapoya, que surgió en el valle del río Utcubamba alrededor del año 800 d.C. y que estuvo conformada por un conjunto de curacazgos, organización política prehispánica que tiene como gobernante al curaca.

En 1999,
Kuélap fue declarado
Patrimonio Cultural de la Nación por el Gobierno peruano. Asimismo, ha sido inscrito como parte de los
Sitios Chachapoyas del Valle de Utcubamba en la
Lista Indicativa para ser considerado como
Patrimonio Mundial de Unesco.

A nivel regional, constituye un testimonio valioso de la cultura Chachapoya y también un elemento importante de los medios de vida de las comunidades alrededor del mismo.
El legado de los Chachapoyas, además del imponente
Kuélap, se expresa en muchos monumentos a lo largo del río Utcubamba, como
Olán, Yalapé, Purunllacta o Monte Peruvia, Gran Vilaya, Vira Vira, Karajía, Gran Pajatén y Leimebamba, entre otros. Sobre el nombre
Chachapoya, el religioso y cronista español Blas Valera decía, en el siglo XVI, que derivaba de los vocablos
"Sacha" que en castellano quiere decir bosque y
"phuyu", que significa nube.
Atractivo turístico
La majestuosidad de
Kuélap con su belleza arquitectónica, envidiable vista y geografía, llama la atención del mundo al ser considerado como uno de los destinos más “cool” por prestigiosas publicaciones internacionales como
The Wall Street Journal y
The New York Times que la incluyen en sus listados de los mejores destinos para visitar, conocer y disfrutar en el mundo.

Por su parte,
Lonely Planet, publicación especializada en viajes y turismo, recomienda visitar
Kuélap al destacar su deslumbrante e imponente arquitectura que la convierte en una auténtica joya turística del norte peruano y una excelente alternativa a
Machu Picchu.

“Kuélap se encuentra en los planes de muchos viajeros nacionales y extranjeros deseosos de vivir una experiencia de aventura sin precedentes. Y vaya que así lo sienten quienes llegan a esta ciudad amurallada, de envidiable belleza arquitectónica, levantada sobre una montaña rodeada de nubes que le confieren un mágico escenario”, enfatiza Lonely Planet al resaltar que la ciudadela amurallada es uno de esos lugares que hacen que un viaje al Perú sea
tan memorable.
Teleférico
Desde marzo del 2017 se puede llegar con mayor facilidad al monumento arqueológico de
Kuélap gracias al teleférico, el primero que opera en el Perú, reduciendo el tiempo de traslado, a pie en aproximadamente tres horas por una trocha de 32 kilómetros, a solo 20 minutos.

Gracias al teleférico y el incremento de vuelos desde Lima se ha vuelto más accesible la visita a este complejo arqueológico cuya construcción, obra la
civilización Chachapoya, es más antigua que
Machu Picchu, edificada en el siglo XV d.C.
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Publicado: 31/1/2026