Trabajadores ejemplares: a sus 70 años dos usuarios de Pensión 65 impulsan emprendimientos

Día del Trabajo: conoce la historia de dos usuarios de Pensión 65 que, a sus 70 años, impulsan sus emprendimientos. Foto: Difusión

Día del Trabajo: conoce la historia de dos usuarios de Pensión 65 que, a sus 70 años, impulsan sus emprendimientos. Foto: Difusión

10:01 | Lima, may. 1.

Don Bonifacio Sanca (Huancayo) y don Francisco Zelada (Trujillo) son dos trabajadores ejemplares. A sus más de 70 años de edad se han convertido en modelos de lucha en sus respectivos rubros: zapatería y venta de frutas que todos los peruanos debemos seguir hoy que conmemoramos el Día del Trabajo.

El ejemplo de ambos septuagenarios fue destacado por el programa Pensión 65 y afirmó que estos adultos mayores de La Libertad y Junín demuestran que su esfuerzo, perseverancia y ganas de emprender se mantienen intactos con el paso del tiempo.

Ambos son usuarios del programa Pensión 65 del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis). Ellos, además de recibir una subvención bimestral de S/ 350, forman parte del acompañamiento productivo que brinda el sector para promover sus actividades económicas.

Don Bonifacio es el zapatero más buscados de su amado Pucará, uno de los 28 distritos que conforman la provincia de Huancayo (Junín). Recuerda que gracias a sus hijos encontró la felicidad en este emprendimiento. “Cuando eran niños, regresaban de la escuela con los zapatos desgastados o rotos, tras largas horas de fútbol. Ahí me tocaba arreglarlos”, detalla entusiasmado.

En su taller, ubicado en el jirón Tarapacá, recibe botas y zapatos para el cambio de suelas, la reparación de roturas, el refaccionamiento, entre otros servicios. Sanca Apaza cuenta con el apoyo de doña Luisa Pérez, con quien ha construido una vida llena de esfuerzo y amor.

Por su parte, en Alto Salaverry, en la provincia de Trujillo, Francisco Zelada inicia su día antes de que se ilumine el cielo. A sus 76 años y con el respaldo de su sobrina Haydee Polo, vende frutas y verduras en el mercado La Hermelinda.

A pesar de que Zelada Abanto tiene una discapacidad física, producto de un accidente ocurrido en la región San Martín, donde perdió el brazo izquierdo, confiesa que mantiene su optimismo. “Vendo manzanas, mangos, plátanos, naranjas, limones, cebollas, culantro y más. Todo lo que una persona necesita para estar fuerte”, declara orgulloso.

Los testimonios de Bonifacio y Francisco recuerdan el valor del esfuerzo, la perseverancia y el amor por lo que uno hace. Pensión 65 reafirma que continuará impulsando las actividades económicas de sus usuarios, como parte de la revaloración de sus habilidades y roles en la sociedad.

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(FIN) NDP/MAO

Publicado: 1/5/2026