Andina

Techy Carreño: Repartió volantes y hoy es una exitosa empresaria en Miami

Peruana se reinventó y lidera empresa en el mundo de la cosmetología

ANDINA/Difusión

ANDINA/Difusión

07:43 | Lima, feb. 1.

Por Valery Díaz Vásquez

“Necesitaba dinero para la comida en casa. Dije, tengo que hacer algo y lo hice”, nos dice María Teresa Carreño, a quien todos conocen como Techy, al rememorar los días difíciles que afrontó en el Perú. Vendió chocolates en mercados y hospitales, y ahora triunfa en el mundo de la cosmetología en Miami.

Nació en Barranca, ciudad ubicada al norte de Lima. A los 17 años emprendió el viaje a la capital para estudiar enfermería. Para ese entonces ya tenía una hija.

Culminó la carrera en la Universidad del Callao en el 2000. Sin embargo, la economía adversa le impidió ejercer su profesión.

“Opté por quedarme [en casa], cuidar a mis hijos [ya había nacido el segundo]. Pagar a una persona para que se haga cargo de ellos implicaba más gastos que ingresos”, recuerda. Además, las cosas empezaron a irle mal. Sufrió el robo de sus pertenencias y se endeudó con una fuerte suma de dinero con su hermano debido a una estafa sobre inversiones ficticias.

Había que luchar y sobrevivir. Así incursionó en la producción y venta de chocolates en mercados, hospitales y hasta dio clases sobre su elaboración.


Adversidad permanente


La oportunidad de cambiar su rumbo llegó cuando su hermana le ofreció trabajar en Estados Unidos. Podía dejar atrás las dificultades que marcaron su pasado en el Perú.

Su primer empleo en Miami fue cuidar una persona que había quedado cuadripléjica al caerse de un caballo. Fue un agotador trabajo, de lunes a domingo, de 7 de la mañana hasta las 11 de la noche. Duró tres días, pero la marcó y le enseñó lo difícil que es vivir en otro país.

“Fue una prueba para mí, fue muy duro”, subrayó.

Luego cuidó a otra persona que sufría de alzhéimer. “Entraba muy temprano, la tendía, la bañaba y le cocinaba, entre otras cosas”, comenta.

Empero, la recesión que sufrió Estados Unidos generó que ella y su pareja, Carlos, se quedaran sin empleo. A empezar de nuevo, se dijo. No era la primera vez.

Ante la difícil situación, se buscó la vida por un año repartiendo volantes con publicidad de peluquerías, escuelas de karate, baterías para carro, cambio de llantas y otros productos.

Salía a las calles desde las 6 de la mañana hasta las 10 de la noche. “Con la llegada de las redes sociales, ese trabajo [repartir volantes] se terminó”, relata Techy. Todo seguía cuesta arriba. Otra vez la adversidad parecía no abandonarla.


Mundo de la estética


Hubo que reinventarse y lo hizo. Techy estudio cosmetología y decidió apuntar a ese rubro: fue su mejor decisión. Se sumergió en este nuevo mundo, aprovechando sus conocimientos previos en enfermería.

Su situación económica mejoró ostensiblemente, pero un accidente que casi le hace perder un dedo marcó un punto de inflexión. “Allí me di cuenta de que no podía depender de mis manos para ganarme la vida”.

Decidió arriesgarlo todo y compró la franquicia Postquam, una empresa encargada de fabricar y distribuir productos de cosmética profesional.

En el 2018, junto con la marca, abrieron su propio spa, Skin Spa, en Kendall, y ofrecieron una variedad de servicios y productos estéticos.

La pandemia la puso otra vez en una situación complicada. La obligó a cerrar el negocio temporalmente, pero aprovechó la oportunidad para brindar clases en línea.

“No solo superamos los desafíos, sino también expandimos nuestra presencia, logramos captar nuevos clientes”, resalta.

Adquirió recientemente la franquicia de Postquam en Broward (Miami) y marcó un nuevo capítulo en su exitosa travesía en el mundo de la estética en Estados Unidos.

El Skin Spa cuenta con áreas divididas para cada cliente, cada una de las diferentes habitaciones se destaca por la acogida y la conexión que ofrece a los visitantes.

Su enfoque va más allá de la estética externa y promueve la armonía interna. Enfatiza la importancia de sentirse bien por dentro para lucir bien por fuera.


“A comerse el mundo”


La lucha fue ardua, pero a estas alturas de su vida Techy puede decir que ha alcanzado reconocimiento en Miami. Su negocio ha recibido a artistas como José Luis Rodríguez, Bobby Larios, Felicia Mercado, y Anna Sobero, entre otros.

Su próximo proyecto es expandirse a Maryland, manifiesta llena de optimismo y felicidad. En un mensaje a quienes deseen salir de su país de origen en busca de mejores oportunidades pondera la importancia de venir sin prejuicios y con el deseo de superarse.

“Tienen que salir dispuestos a enfrentar los desafíos y con ganas de comerse el mundo”, recalca.

Lo dice una compatriota que le hizo frente a las dificultades, que no fueron pocas, y cuya reinvención laboral le permitió contar su historia de éxito.




Más en Andina



(FIN) VDV/RES

Publicado: 1/2/2024