En medio de un ambiente cargado de espiritualidad, cientos de fieles acompañaron el solemne recorrido del Cristo Salvador del Mundo, marcando el inicio oficial de las celebraciones de Semana Santa en la ciudad de Ayacucho.
Desde horas de la noche del último jueves, el distrito de San Juan Bautista se vio colmado de familias y visitantes, quienes, entre el aroma a incienso y el acompañamiento de bandas de música, se congregaron para ser parte de esta significativa manifestación de fe.
La imagen sagrada partió desde el templo de San Juan Bautista, iniciando un recorrido que llenó las calles de recogimiento, esperanza y profunda devoción.

Durante la procesión, los asistentes elevaron rezos, entonaron cánticos religiosos y participaron en actos litúrgicos que reflejan el fervor que distingue a Ayacucho, considerada una de las ciudades con mayor tradición religiosa del país.
Las andas, adornadas con flores de pantiwayta y mazorcas, simbolizaron la humildad, la abundancia y la conexión con las raíces andinas.

La organización estuvo a cargo de la parroquia local, en coordinación con autoridades eclesiásticas y municipales, quienes garantizaron el orden y la seguridad durante todo el recorrido, permitiendo que la actividad se desarrollara con normalidad.
La ceremonia fue presidida por el monseñor de Ayacucho, Salvador Piñeiro, quien exhortó a la población a vivir esta Semana Santa con fe, reflexión y respeto. Asimismo, invitó a turistas nacionales y extranjeros a participar de las diversas actividades programadas hasta el 4 de abril, entre procesiones y celebraciones litúrgicas que forman parte del valioso legado cultural de la región.

El Cristo Salvador del Mundo, en el distrito de San Juan Bautista, no solo representa una tradición religiosa, sino la máxima expresión de devoción colectiva. Su recorrido simboliza el inicio de un tiempo de recogimiento espiritual, donde las calles no solo se llenan de fieles, sino también de esperanza, identidad y unión.