Si bien la ocurrencia de sismos en Perú se vincula, principalmente, a su ubicación en el llamado “Cinturón de fuego del Pacífico”, donde se produce el 85 % de la actividad sísmica mundial, existen otros factores que influyen en la
incidencia de los movimientos telúricos en nuestro país. A continuación, conozcamos cuáles son y cómo actúan para producir este fenómeno que, según su magnitud e intensidad, puede llegar a ser devastador.
Según el documento
Mapa de Peligro Sísmico para el Perú, elaborado por el Instituto Geofísico del Perú (IGP), los sismos de mayor magnitud tienen su origen en la
superficie de fricción existente entre las placas de Nasca y Sudamericana, mejor conocida como
zona sismogénica.

En esta superficie se generan todos los sismos interplaca, siendo la dimensión de sus áreas de ruptura proporcionales a la cantidad de energía liberada. Estas áreas se encuentran a niveles de profundidad variable dependiendo de cada región, pero en general se considera en promedio la profundidad de 60 kilómetros.
Placa de Nasca
Es una placa tectónica oceánica que se encuentra en el océano Pacífico oriental, frente a la costa occidental de América del Sur, específicamente al frente a la costa septentrional y central de Chile, la costa pacífica de Colombia y la totalidad del litoral de Perú y Ecuador. Abarca una superficie aproximada de 15 millones 600 mil kilómetros cuadrados.

Su geometría es heterogénea, subhorizontal en las regiones norte y centro de Perú y normal en la región sur. En superficie, la placa sostiene a las Dorsales de Nasca, Sarmiento y Alvarado, y a las fracturas de Mendaña, Nasca y Virú; además de la depresión de Trujillo y la fosa peruano-chilena. Estas heterogeneidades aportan al comportamiento geodinámico presente en Perú.
Placa Sudamericana
Es una placa tectónica continental que abarca todo el subcontinente sudamericano y se extiende hacia el este hasta la Dorsal Mesoatlántica. Moviéndose hacia el oeste, colisiona con placas oceánicas como la de Nasca, generando la cordillera de los Andes y una intensa actividad sísmica y volcánica.

A través del tiempo, el proceso de subducción ha modificado la morfología del Perú permitiendo el engrosamiento de la corteza y el plegamiento de sedimentos para dar origen a la formación de sistemas de fallas geológicas presentes en superficie. La Cordillera de los Andes es el principal resultado de esta deformación, que se extiende paralela a la costa, desde Venezuela hasta Chile con anchos que oscilan entre 250 kilómetros en la región central hasta 500 kilómetros en la región sur de Perú. La configuración estructural de esta placa permite considerar las siguientes unidades: los Taludes inferior, medio y superior; la plataforma continental; la zona costanera; el pie de Monte Pacífico; la Cordillera Occidental, el Altiplano, la Cordillera Oriental, la zona subandina y la Llanura Amazónica.
Subducción de placas tectónicas
Es el proceso geológico donde una placa tectónica se hunde debajo de otra en un límite convergente. La placa más densa (generalmente la oceánica) se desliza por debajo de la menos densa (continental u oceánica), liberando energía y creando intensa actividad sísmica y volcánica.
Factores que generan mayor frecuencia de sismos
La interacción de las placas de Nasca y Sudamericana constituye la principal causa de sismos en Perú. Con equipos GPS se determinó que la placa de Nasca se desplaza a una velocidad relativa de 6 centímetros por año. El IGP utiliza esa tecnología para medir la deformación de la corteza e identificar las áreas donde se acumula la energía sísmica, la cual se libera mediante sismos de diversa magnitud.

La segunda fuente de origen de sismos la constituyen las fallas geológicas, formadas como efecto secundario de la colisión de placas que producen fracturas y plegamientos en la corteza terrestre. En Perú, los principales sistemas de fallas se encuentran en el Altiplano, en la zona subandina, al pie de nevados, cordilleras y entre los límites de la Cordillera Occidental y la zona costanera.
Sismos de foco superficial, intermedio y profundo
Los sismos de foco superficial se encuentran distribuidos entre la línea de la fosa peruano-chilena y la costa, desde el departamento de Tumbes hasta Tacna, y definen a la principal fuente sismogénica del país.

La deformación cortical es considerada como la segunda fuente sismogénica al dar origen a sismos sobre los bordes de la Cordillera Andina y zona subandina, para luego desaparecer completamente sobre la Llanura Amazónica.

Los sismos de foco intermedio o intraplaca se distribuyen en tres sectores bien definidos, el primero paralelo a la costa por debajo de 8° latitud Sur, el segundo sobre la zona subandina al NE de la región norte y el último, sobre toda la región sur de Perú.

Los sismos de foco profundo se encuentran, en su totalidad, alineados de sur a norte, en la frontera de Perú con Brasil y en dirección este-oeste en la frontera de Perú con Bolivia. El origen de estos eventos aún sigue siendo tema de investigación.
(FIN) LZD/MAO
Publicado: 12/8/2026