¿Por qué mayo es un mes especial para Nasca y qué actividades se desarrollan?

Conoce el célebre personaje que motiva esta celebración y su trascendental aporte a Nasca y al Perú

ANDINA/Difusión

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07:31 | Lima, may. 11.

La provincia iqueña de Nasca se apresta a celebrar, con gran algarabía y un nutrido programa de eventos, una de las efemérides más importantes de su calendario jubilar. ¿Por qué mayo es un mes especial para Nasca y qué actividades se desarrollan? ¿Qué célebre personaje recibe un homenaje especial y cuál es su trascendental aporte a Nasca y al Perú?

La provincia de Nasca celebra del sábado 9 al sábado 16 de mayo, su XLIII Semana Turística afirmándose como un destino de imperdible visita en el departamento de Ica. 


La XLIII Semana Turística de Nasca contempla una serie de actividades protocolares, artísticas, culturales, deportivas y turísticas, en las que se recordará el 123° aniversario del nacimiento de María Reiche, científica alemana que desarrolló un importante trabajo de investigación y cuidado de las mundialmente célebres Líneas y geoglifos de Nasca, principal atractivo turístico de la provincia e inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco desde 1994.




Biografía de María Reiche


María Reiche Newmann nació el 15 de mayo de 1903 en la ciudad de Dresden, capital del estado federado de Sajonia, en Alemania. Hija de Félix Reiche Grosse y Ana Elizabeth Neumann, María fue la mayor de tres hermanos: Renata y Franz. Tras una infancia feliz y al concluir su etapa escolar, decidió estudiar matemáticas, física y geografía en la Universidad Técnica de Dresde y Hamburgo, en la que se graduó en 1928.


“Mi motivo principal en la vida es la curiosidad y ese afán de saber siempre fue muy fuerte para mí”, dijo en una entrevista María Reiche, quien se enamoró del Perú tras conocer la obra de su connacional, el ilustre científico Alexander von Humboldt, quien visitó el Perú en el siglo XIX como parte de su travesía de investigación por el mundo y en cuyo honor se denominó a la corriente fría del mar peruano que sustenta gran parte de su riqueza biológica y del clima costero.


En 1932, a la edad de 29 años, María Reiche llegó por primera vez al Perú para educar a los hijos del cónsul alemán establecido en la ciudad de Cusco. En su estancia de cuatro años, ella vivió fascinada por la vasto y esplendoroso legado cultural de los incas expresado en su arquitectura, idioma, tradiciones y costumbres vivas que se apreciaba en cada rincón de ese primer lugar lejano que conoció fuera de Alemania y por el que valió la pena cruzar el Atlántico. 


En 1936 retornó a su país y un año después, a fines de 1937, volvió a Perú para nunca más retornar a su natal Dresde ni a Alemania, que sufrieron la destrucción provocada por los bombardeos aliados en la segunda guerra mundial.


Establecida inicialmente en Lima, donde ofreció sus servicios como profesora de matemática e idiomas alemán e inglés, María Reiche empezó a frecuentar los círculos intelectuales de la época. En una ocasión que asistió a una cafetería para un encuentro de extranjeros e intelectuales, conoció a Julio César Tello, el “Padre de la arqueología peruana” y para quien ella traduciría sus investigaciones, y a Paul Kosok, un antropólogo estadounidense que investigó las Líneas de Nasca desde la década de 1930 hasta fines de los años 50. Tras contratarla como asistente, la llevó en 1941 a conocer los enigmáticos y gigantescos dibujos sobre el desierto que deslumbraron a María Reiche y marcarían su destino en adelante hasta el final de su vida.


Volcada de lleno a sus investigaciones, María Reiche descubrió nuevos dibujos como los célebres “El mono” y “La araña” y trató de encontrar un patrón de medida para las misteriosas figuras. Como resultado de esta minuciosa investigación publicó su libro "El misterio de las Pampas", que tuvo mucho éxito y le permitió editar una versión en inglés.


Su presencia permanente en ese árido territorio de Nasca donde fueron trazados los enormes geoglifos la llevaron a ser conocida por los lugareños y visitantes como “La dama del desierto”. Alguna vez dijo que quien llegara a este mágico lugar podía o no contraer el “virus de Nasca” y quienes lo contraían -como ella- se enamoraban del lugar y nunca más querían irse. “Tengo definida mi vida hasta el último minuto de mi existencia: será para Nasca. El tiempo será poco para estudiar la maravilla que encierran las pampas; allí moriré", expresó con plena convicción.


El reconocimiento de las autoridades peruanas a su infatigable trabajo de estudio, entendimiento y preservación de las Líneas y geoglifos de Nasca y Palpa se manifestó en varias condecoraciones como la Orden al Mérito por Servicios Distinguidos en el grado de Gran Cruz, las Palmas Magisteriales en el grado de Amauta y se le concedió la ciudadanía peruana en 1993. A nivel internacional, recibió la medalla Machu Picchu de la Unesco. La entrega absoluta a su labor científica la mantuvo soltera y al respecto ella alguna vez dijo: "Me casé con Nasca y así soy feliz".

A sus 90 años, limitada en sus actividades por la ceguera y padecimiento de la enfermedad de Parkinson, María Reiche publicó el libro "Contribuciones a la geometría y la astronomía en el Perú antiguo", que reúne 40 años de artículos y manuscritos de sus investigaciones.


María Reiche dejó este mundo el 8 de junio de 1998, en la vivienda que ocupó en la urbanización El Ingenio, próximo a las Líneas y geoglifos de Nasca que la cautivaron desde que las conoció y a las que dedicó todas sus energías de vida con el propósito de conocer su significado y evitar su desaparición, sobre todo por acciones humanas contemporáneas. El Gobierno de entonces le otorgó póstumamente la Orden El Sol del Perú en el grado de Gran Cruz.




Aporte invaluable de María Reiche


Sin la dedicación exclusiva que dedicó María Reiche a su investigación no sería posible entender en la actualidad la importancia de los más de 800 espléndidos pictogramas de animales, plantas y figuras geométricas de complejo significado que se extienden sobre las pampas de Nasca, Jumaná, Ingenio, Palpa y Socos, en una superficie de 75,358 hectáreas, entre las provincias iqueñas de Nasca y Palpa. 


Según los estudios arqueológicos realizados principalmente por María Reiche, existen dos categorías de glifos: el primer grupo representa en forma esquemática una variedad de formas naturales que incluyen animales, pájaros, insectos, flores, plantas y árboles, así como objetos de la vida cotidiana.

Entre las figuras más emblemáticas destacan animales como el colibrí, el mono, el ave fragata, la grulla, el pelícano, la ballena, la araña, el cóndor, el alcatraz, el árbol, el lagarto, el caracol, el perro, el felino, el loro, entre otros.


Entre las plantas resaltan el cactus, la espiral y la flor. Asimismo, hay pictogramas que aluden a personas como el llamado hombre búho o astronauta y las manos. A estas figuras se suman otras de corte geométrico cuyo significado tiene diversas interpretaciones.  

El segundo grupo comprende líneas generalmente rectas que cruzan la pampa en todas las direcciones. Algunas tienen varios kilómetros de longitud y forman diseños de figuras geométricas: triángulos, espirales, líneas onduladas. Otro grupo son las llamadas ‘pistas’, al parecer diseñadas para acomodar a un gran número de personas.


En los últimos años, nuevas investigaciones amparadas en tecnología de última generación han permitido descubrir nuevas figuras que permanecían ocultas a la vista y que seguramente María Reiche intuía de su existencia.

Según María Reiche, la mayor estudiosa de las Líneas y geoglifos de Nasca y Palpa, estos enormes geoglifos que sobreviven al tiempo fueron usados al parecer por los antiguos peruanos de la civilización Nasca como un gigantesco calendario solar y lunar.


Además de su labor científica, el aporte trascendental de María Reiche gravita en sus denodados esfuerzos por conservar este vasto patrimonio cultural. En efecto, con el dinero obtenido con la publicación de su libro “El misterio del desierto”, ella realiza varias campañas de educación a la población local y a las autoridades regionales para asegurar la preservación del sitio. Incluso llegó a contratar un sistema de seguridad privada, solventada por ella misma, debido a las amenazas que se presentaron sobre las Líneas de Nasca, especialmente durante la construcción de la carretera Panamericana y el tránsito invasivo de personas poco interesadas en las extrañas figuras trazadas en las áridas pampas. 


Ello, pese a que las Líneas de Nasca fueron declaradas monumento nacional por la Ley 6634 de junio de 1929. En la actualidad se encuentra protegido por la Constitución Política del Perú (artículo 21°) y por la Ley N° 28296, Ley General del Patrimonio Cultural de la Nación, promulgada en julio de 2004.




Patrimonio mundial


Gracias a las extraordinarias investigaciones, esfuerzos y gestiones de María Reiche, la Unesco otorgó a las líneas de Nasca la categoría de Patrimonio Histórico y Cultural de la Humanidad


Declaradas e inscritas, el 17 de diciembre de 1994, como Patrimonio Histórico y Cultural de la Humanidad en la 18° Sesión del Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco, las Líneas y geoglifos de Nasca constituyen uno de los mayores enigmas de la arqueología peruana y global por su significado, dimensiones, variedad, número y existencia de más de 2,000 años.

En efecto, al ser reconocidas como patrimonio mundial, el comité de la Unesco remarcó en uno de sus criterios que “las Líneas y Geoglifos de Nasca y Palpa forman un logro artístico único y magnífico de la cultura andina que no tiene rival en su extensión, dimensiones, diversidad y larga existencia en cualquier parte del mundo prehistórico”.


En otro fundamento afirma que “Las Líneas y Geoglifos de Nasca y Palpa, a través de la forma única del uso de la tierra, son testimonio excepcional de la cultura, la tradición mágico-religiosa y las creencias de las sociedades que se desarrollaron en América del Sur precolombina entre los siglos VIII a.C. y VIII d.C.”.

Asimismo, sostiene que “El sistema de líneas y geoglifos, que ha sobrevivido intacto durante más de dos milenios, evidencia una forma inusual de utilizar la tierra y el entorno natural que representa un paisaje cultural de alta expresión simbólica, utilizando una tecnología de elaboración que les permitió diseñar figuras a gran escala con una sobresaliente precisión geométrica”.


En la 40° sesión del Comité de Patrimonio Mundial de la Unesco, realizada en 2016 en Estambul, Turquía, se aprobó el cambio de nombre de Líneas de Nasca por Líneas y Geoglifos de Nasca y Palpa, uno de los 13 sitios del Perú inscritos hasta ahora en la Lista de Patrimonio Mundial de la Unesco.



Actividades celebratorias de la XLIII Semana Turística de Nasca


Entre las actividades programadas destacan la Feria Artesanal a realizarse en la plaza de Armas de Nasca, escenario donde también se elegirá y coronará a la Señorita Turismo NascaSumaq Sipas2026.


El viernes 15 de mayo, las actividades comenzarán a las 9:00 a.m. con una romería y homenaje en el mausoleo de María Reiche, estudiosa de las Líneas y geoglifos de Nasca, ubicado en el centro poblado San Miguel de Pascana, en el distrito de El Ingenio. A continuación, se desarrollará la ceremonia en honor al onomástico de la célebre científica alemana.


Las actividades celebratorias contemplan la realización del Yaku Raymi, en el acueducto de Achaco. El Yaku Raymi es un ritual en honor al agua, recurso vital para la vida, ejecutado por los pobladores desde tiempos ancestrales para agradecer la llegada del agua.


Las actividades conmemorativas finalizarán con un pasacalle cultural por la XLIII Semana Turística de Nasca, en la plaza Bolognesi de la ciudad de Nasca.




Atractivos turísticos de Nasca


La XLIII Semana Turística de Nasca es una oportunidad para visitar y maravillarse con sus fabulosos atractivos turísticos, entre los que destacan los siguientes:

Líneas y geoglifos de Nasca


Las mundialmente famosas Líneas de Nasca son el estandarte turístico de esta provincia. El 17 de diciembre de 1994, el Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco la reconoció como Patrimonio Histórico y Cultural de la Humanidad. Sus enigmáticos y gigantes geoglifocs trazados sobre las áridas pampas costeras maravillan a los visitantes.


Las Líneas de Nasca constituyen uno de los mayores enigmas de la arqueología peruana y global por su significado, dimensiones, variedad, número y existencia de más de 2,000 años. En su resolución, la Unesco remarcó en uno de sus criterios que “las Líneas y Geoglifos de Nasca y Palpa forman un logro artístico único y magnífico de la cultura andina que no tiene rival en su extensión, dimensiones, diversidad y larga existencia en cualquier parte del mundo prehistórico”.


Ocupan un área aproximada de 1,000 kilómetros cuadrados. Los geoglifos de Nasca se pueden clasificar en biomorfos, geométricos y las pampas barridas. Entre las figuras más representativas podemos mencionar al “Pájaro gigante”, así como el colibrí, el mono, el lagarto, la araña, entre otros.

Acueductos de Cantalloc


Ubicados a 4 kilómetros al norte de la ciudad de Nasca, son 46 sistemas de captación de agua del subsuelo, construidos por la cultura Nasca hace centenares de años y su innovador diseño hidráulico permitían extraer el agua hacia la superficie durante todo el año. Los acueductos aseguraban el suministro de agua a la ciudad de Nasca y a los campos de los alrededores, lo que permite el cultivo de algodón, habas, papas, maíz, entre otros, en una región considerada una de las más áridas del mundo.


Complejo arqueológico Los Paredones


Su construcción se atribuye al inca Pachacútec y según las investigaciones habría sido un centro administrativo, un lugar de retiro o una fortaleza.


Necrópolis de Chauchilla


Es un cementerio donde se pueden observar restos óseos expuestos de 1,000 años de antigüedad que se encuentran en buen estado de conservación.


Sitio arqueológico Cahuachi


Se trata de un centro ceremonial o sitio de peregrinaje construido con adobes, situado cerca de los geoglifos de Nasca. Hasta ahora se han descubierto 34 construcciones dentro de la muralla, entre los que destacan la gran pirámide, que tiene 150 metros de largo y 28 de altura, y de la que se han descubierto siete niveles escalonados. 


También se encuentra el templo escalonado, donde se ha descubierto un muro con inscripciones y frisos, de 5 metros de alto y 25 de largo; así como 40 montículos con construcciones de adobe. En la necrópolis se han investigado varias tumbas, encontradas con su ajuar intacto. Todo el material arqueológico procedente de este yacimiento se encuentra exhibido en el Museo Arqueológico Antonini de Nasca.

Zona Reservada San Fernando


Declarada como área natural protegida en el 2009, en el lugar resalta la ensenada de San Fernando donde se encuentra una importante variedad de fauna marina que hace valiosa la reserva. En el sitio se puede reconocer 46 especies de animales endémicas y siete de ellas son consideradas nuevas para el estudio de la ciencia.


Complejo arqueológico de Estaquería


Deben su nombre al conjunto de estacas o postes de huarango que se encuentran en el lugar y que se distribuyen de forma cuadrangular.


Duna Cerro Blanco


Se trata de la elevación de arena más alta de la región Ica, con 2,078 metros. Se ha convertido en un lugar cada vez más visitado por los turistas y deportistas de aventura, dada su extraordinaria belleza natural y condiciones excepcionales para la práctica del sandboard, maratones, ala delta, parapente, paseos en vehículos tubulares, entre otros. 



Gastronomía típica


Destacan como platos emblemáticos el bufo o charapana (guiso de menudencias), la sangre de Cristo (ensalada a base de granada, fruto de intenso color rojo), la patita con maní, elaborada con patas de cerdo cocidas y guisadas con maní y acompañadas con papas sancochadas.


Asimismo, postres como el frejol colado, mazamorra de calabaza, y licores de uva como la cachina, chinchiví, guarapito, además de variedades de piscos y vinos.


(FIN) LZD/MAO
JRA


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Publicado: 11/5/2026