Piura recibió cerca de 4,000 millones de soles por concepto de canon, sobrecanon y regalías entre 2016 y 2025, principalmente por la explotación de hidrocarburos. Sin embargo, pese al crecimiento de estos ingresos y al aumento de la inversión pública en los últimos años, la región mantiene importantes brechas en agua potable, saneamiento, infraestructura vial, salud y educación.
Un informe del Área de Estudios Económicos de la Cámara de Comercio y Producción de Piura, puso así en evidencia una desconexión entre la disponibilidad de recursos y su impacto efectivo en el desarrollo regional.

En el documento se sostiene que el debate ya no debe centrarse únicamente en exigir mayores transferencias económicas, sino en cómo garantizar que esos recursos se traduzcan en proyectos de alto impacto, sostenibles y ejecutados con eficiencia.
Cifras y deficiencias
Según datos del Ministerio de Economía y Finanzas, los hidrocarburos representan alrededor del 80% del financiamiento regional vinculado al canon y regalías. Entre 2016 y 2021, la inversión financiada con estos recursos fluctuó entre 200 y 285 millones de soles anuales, con un comportamiento variable y dependiente de factores externos como el precio internacional del petróleo.

El mayor crecimiento se registró en 2022, cuando la inversión alcanzó 415 millones de soles, un incremento de 45 % respecto al año anterior.
Luego de una caída en 2023, el gasto volvió a incrementarse en 2024 hasta llegar a 574 millones de soles, el nivel más alto del periodo analizado. En 2025, la cifra descendió a 511 millones de soles.

Pese a esa expansión del gasto, los indicadores sociales continúan mostrando rezagos estructurales. El informe recoge cifras del INEI que señalan que solo el 15.7 % de los hogares en Piura cuenta con agua las 24 horas del día y cerca del 40 % no tiene acceso a saneamiento adecuado.
A ello se suma que más del 80 % de la red vial vecinal y departamental se encuentra en condiciones inadecuadas, según reportes del Ministerio de Transportes y Comunicaciones. También persisten déficits en infraestructura de salud y educación, especialmente en zonas rurales y altoandinas.
El análisis identifica dos problemas principales que explican la limitada capacidad transformadora del canon y las regalías en Piura. El primero es la baja ejecución presupuestal.
Así, entre 2016 y 2023, la región ejecutó en promedio entre el 57 % y el 65 % del presupuesto asignado por canon y regalías, llegando incluso a un mínimo de 49.1 % en 2020. Recién en 2024 y 2025 se registró una mejora relativa, con niveles de ejecución de 70.9 % y 80.3 %, respectivamente.

La Cámara de Comercio advierte que esta subejecución reduce el impacto económico de la inversión pública, limita la generación de empleo y retrasa la atención de necesidades prioritarias.
Calidad del gasto
El segundo factor es la calidad del gasto. Según el informe, más del 90 % de los recursos del canon se ha destinado históricamente a obras pequeñas y dispersas, muchas de ellas con inversiones menores al millón de soles anuales.
Esta fragmentación habría impedido priorizar proyectos estratégicos de mayor alcance, como sistemas integrales de agua y saneamiento, hospitales de alta capacidad resolutiva o infraestructura logística regional.
El documento concluye que Piura necesita replantear el enfoque de inversión pública asociado al canon y las regalías. Señala que obtener mayores recursos sigue siendo importante para la región, pero subraya que el verdadero desafío es invertirlos en proyectos capaces de generar cambios sostenibles y medibles en la calidad de vida de la población.
“Convertir recursos extractivos en desarrollo real exige liderazgo técnico, planificación de largo plazo y una gestión orientada a resultados”, concluye el análisis.
MMC/FGM
JRA
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Publicado: 20/5/2026