En las cumbres ventosas del valle de Condebamba, a 3,400 metros de altitud, el tiempo no borró la memoria de un adiós sagrado. En la cima conocida como Huaman Orco, donde el imperio inca levantó uno de sus centros logísticos más imponentes, los arqueólogos del Proyecto Wancasanga acaban de desenterrar un testimonio sobrecogedor: el ritual de un contexto de clausura de un edificio prehispánico, que sepultó bajo capas de tierra y piedra la memoria de sus primeros constructores.
La ofrenda final y la huanca vigilante
El corazón de este hallazgo late en la Unidad de Excavación 03, en la Plaza 1 del Sector C. Allí, en la capa de relleno destinada a inactivar religiosamente el espacio, se encontraron 18 vasijas ceremoniales perfectamente íntegras y 11 artefactos de piedra, entre batanes, manos de molienda y azadas.

No se trataba de simple escombro constructivo, sino de un depósito ritual cuidadosamente dispuesto para inutilizar el vano de acceso que conectaba el Recinto 3 con la plaza principal. Para coronar la sacralidad del acto, en el centro superior del sello se colocó de forma vertical una huanca, un monolito tutelar que clausuró de manera definitiva el paso hacia el recinto.
Capas de historia entre el barro y la piedra
Este acto de clausura sepultó la primera fase constructiva del recinto, abriendo paso a posteriores remodelaciones en mampostería ordinaria con bloques canteados. Las superposiciones arquitectónicas y los fragmentos cerámicos recuperados, de adscripción Cajamarca e Inca provincial, demuestran que Wancasanga fue un asentamiento dinámico, sujeto a transformaciones sociales, políticas y religiosas.

La clausura del acceso no representó un abandono fortuito, sino la metamorfosis espiritual de un espacio sagrado dentro de la secuencia ocupacional del sitio.
El eco de un enclave estatal en el Tahuantinsuyo
La trascendencia de este ritual de cierre adquiere su verdadera dimensión al contrastarse con las estructuras descubiertas en los frentes previos de la excavación dirigida por Jerry Solano Calderón y financiada por la Municipalidad Distrital de Condebamba.
En el mismo Sector C, las exploraciones ya habían sacado a la luz doce colcas o depósitos circulares dispuestos en una armoniosa medialuna, revelando la colosal capacidad de almacenamiento y control territorial del Tahuantinsuyo en la sierra de Cajabamba.

La clausura en la Plaza 1 completa así el retrato integral de Wancasanga: un punto estratégico donde la arquitectura del imperio convivía codo a codo con la devoción y el respeto sagrado por el ciclo vital de sus recintos.
Tres décadas de espera y una nueva etapa de investigación
Este despertar científico retoma el hilo trazado en 1989 por el arquitecto José Pineda Quevedo, cuyo catastro inicial sobre los patrones de asentamiento del valle definió la primera sectorización del lugar.

Más de tres décadas después, y bajo el respaldo de la Resolución Directoral N.° 000302-2026-DCIA-DGPA-VMPCIC/, el equipo integrado por los arqueólogos Oswaldo Ezeta y Diana Agapito Torres, la antropóloga Anny Vega Fajardo, la especialista en conservación Susy Esquivel Valverde y el comunicador Felipe Arroyo Cornejo ha devuelto a Wancasanga al primer plano de la arqueología norteña mediante prospecciones y excavaciones en los sectores C y D.
Arqueología viva en el corazón de Chauchabamba
El proyecto trasciende la investigación académica para convertirse en un modelo social impulsado por el alcalde Manuel Villar Romero y articulado con Tania Ávalos Jara, representante de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cajamarca.
La comunidad del caserío de Chauchabamba custodia con orgullo el sitio, participando directamente en las jornadas de excavación y en talleres educativos organizados en colegios de la zona.

Gracias a la colaboración estratégica del Museo Yachayhuasi de Cajabamba en el registro fotográfico de las piezas, Wancasanga se proyecta como una propuesta de puesta en valor patrimonial que potenciará los estudios sobre la presencia del Tahuantinsuyo junto a sitios vecinos como Ichabamba, abriendo al mismo tiempo nuevas oportunidades de desarrollo turístico y cultural para sus propios habitantes.
Publicado: 14/9/2026