Chan Chan: plataforma funeraria revela rituales de la élite Chimú de hace 600 años

Evidencia revela algunos detalles de la relación entre los antiguos peruanos con sus antepasados

Jorge Meneses  arqueólogo principal de la investigación que permitió el hallazgo de la plataforma funeraria Chimú en el Complejo Arqueológico Chan Chan, afirmó que este descubrimiento permite describir cómo concebía el mundo esa cultura. Foto: Luis Puell

Jorge Meneses arqueólogo principal de la investigación que permitió el hallazgo de la plataforma funeraria Chimú en el Complejo Arqueológico Chan Chan, afirmó que este descubrimiento permite describir cómo concebía el mundo esa cultura. Foto: Luis Puell

10:35 | Trujillo, set. 11.

La plataforma funeraria Chimú, descubierta de manera intacta por arqueólogos peruanos en el Complejo Arqueológico Chan Chan, registra una constante actividad y uso. La evidencia confirmaría que esta civilización concebía el firmamento como un reflejo exacto de su territorio: un escenario donde la existencia no terminaba, sino que se prolongaba sin interrupción tras el último aliento.

Jorge Meneses, arqueólogo principal de la investigación, sostiene que la plataforma donde se halló un personaje principal y 37 acompañantes estuvo en constante manipulación, quizás por la familia o por aquellos que la administraban, tras la muerte de este miembro de la élite Chimú.

La evidencia se encontraría en la cámara del personaje principal, donde se halló la osamenta parcialmente alterada: parte del cráneo, la mandíbula, huesos largos, algunos tejidos de piel muy delgados debido al paso del tiempo.

“Lastimosamente hemos encontrado un contexto (funerario) secundario, lo que significa que no la hemos encontrado inalterado desde que fue depositado, pero esto no quiere decir que ha sido alterada por huaqueros; no hay que olvidar que existe mucho registro de manipulación post mortem por los miembros de la propia familia o sirvientes que brindaron servicio a la plataforma funeraria.”, sostiene el investigador.

Refiere que existe la posibilidad de que fragmentos de la osamenta del individuo principal hayan sido sacados para ser usados como amuletos o reliquias por la propia familia. Otra explicación es que habría sido parcialmente removido, pero para el arqueólogo se necesitan más elementos para confirmar esa teoría..

Plataforma de status

La plataforma funeraria consta de una cámara central y dos cámaras laterales. Para alcanzar la cámara central, de 1.2 metros de ancho y 5 metros de fondo, existe una entrada e inmediatamente una escalinata que permite descender unos 2.5 metros hacia la cámara que además posee una hornacina vacía.

Esta cámara contenía los restos de un individuo que fue encontrado sobre una especie de colchón de hilos rojos y amarillos; sin embargo, los arqueólogos creen en realidad pudo tratarse de textiles, pero que debido al paso del tiempo solo han quedado los hilos.

Sobre esa maraña de hilos y a los costados se hallaron objetos que el personaje principal habría usado en vida como orejeras, vasos y emblemas de metal, cuentas, conchas de Spondylus, decoraciones de metal.

A los costados también se hallaron dos personajes, uno de los cuales tenía 10 conchas Spondylus y un Conus fergusoni, mientras que el otro fue encontrado con los elementos al inversa, es decir, un sola concha de Spondylus y 10 Conus fergusoni, que podría significar la dualidad.

El cofre de madera

Uno de los objetos hallados que más ha sorprendido a los investigadores es una caja de madera con 20 piezas de textiles de finos acabados, con bordados de personajes. Aún puede verse la manija que al parecer tendría forma de Spondylus.

También destaca las puntas de porras, cuya base se encuentran en mal estado de conservación; así como unos objetos largos revestidos con metal, en cuyas puntas tienen especie de láminas cortantes, y que habrían alcanzado el 1.70 de largo. Aunque se dijo al principio que podrían ser herramientas, para Jorge Meneses podrían ser báculos de poder.

También se halló un elemento de madera que podría haber sido usado como marcador de tumba, que tuvo decoraciones.

Las otras cámaras

Las dos cámaras laterales tienen 1.5 metros de ancho por 8 metros de largo y 3.5 metros de profundidad respecto al nivel de superficie de trabajo.

El contenido de ambas cámaras fue distinto; mientras que una carecía de restos óseos y contaba con algunas armas y emblemas de metal, en la otra se han registrado hasta el momento 20 individuos sepultados, que sumado a otros 18 encontrados en esta plataforma funeraria suman 38 en total.

Meneses indica que los personajes que acompañaban a la cámara principal también tuvieron objetos de valor.

El rojo sagrado

De los 38 esqueletos hallados en la plataforma funeraria, el personaje principal y dos acompañantes hallados en la parte superior registran evidencia de pigmentación roja, considerado un color sagrado asociado a rituales fúnebres de los chimús.

Jorge Meneses indica que el personaje principal tiene la pigmentación de color roja en la mandíbula, mientras que los otros dos la tienen en el cráneo. También se han hallado vasijas con representación de personajes que tienen el rostro pintado de rojo, por lo que no se descarta que pueda ser una representación de cómo fueron pintados los rostros de estas personas al morir.

“Es bastante extraño que solo tres personas registren esta pigmentación roja, debe tener alguna relación, pero a este nivel de la investigación aún no podemos saber qué papel representó cada uno de ellos”.

El arqueólogo indicó que se necesitarán pruebas de ADN para determinar si los individuos que acompañaron al personaje principal eran familiares o no.

¿Gobernante o miembro de la élite?

La bibliografía revisada sobre la cultura Chimú revela que esta sociedad enterró a sus gobernantes, los Chimo Cápac, dentro de los conjuntos amurallados o palacios; sin embargo, esta plataforma funeraria fue hallada en los exteriores del conjunto amurallado Utzh An, pero adosada al muro sur.

“Por eso creemos que no fue un gobernante, pero sí parte importante del status de la compleja estructura Chimú”, remarca el arqueólogo Jorge Meneses, pero no cierra la posibilidad que haya sido gobernante de un valle cercano.

Primero tendrá que entender bien el contexto en el que se desarrollaron estos eventos, porque hace 600 años, en el chimú tardío, quizás era una época de cambios y esa plataforma podría definir muchos conceptos.

Jorge Meneses tiene más dudas que certezas, pero sabe que esta es la primera vez en la historia de la arqueología peruana que las respuestas podrían obtenerse tras el estudio a detalles de esta plataforma funeraria.

Fabuloso hallazgo

Estos hallazgos fueron presentados al mundo el 8 de septiembre en Chan Chan, con presencia del ministro de Cultura, Alberto Beingolea, autoridades de la región La Libertad, entre otras personalidades importantes de la arqueología, destacando la presencia de don Walter Alva, descubridor del Señor de Sipán. 

Este proyecto de investigación ha permitido emplear a 95 personas, entre técnicos y auxiliares. Se espera que en dos semanas más se culmine la etapa de excavación, luego la conservación y posteriormente el sitio será tapado para protegerlo del fenómeno El Niño. 

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(FIN) LPZ/MAO

Publicado: 11/9/2026