La identificación de recursos lunares, como agua, hierro y titanio, será clave para definir futuras zonas de aterrizaje y operaciones de exploración en la Luna. Para facilitar esta tarea, la empresa Lunar Station Corp. utiliza décadas de datos recopilados por la NASA y los integra en modelos informáticos capaces de analizar las condiciones de distintas regiones de la superficie lunar.
Blair DeWitt, director ejecutivo de Lunar Station, explicó que la compañía trabaja con aproximadamente 60 años de información lunar para ayudar a sus clientes a comprender los factores ambientales de lugares específicos de la Luna.
Uno de los recursos empleados por la empresa es Ames Stereo Pipeline, un código de fuente abierta desarrollado con tecnología de la NASA que procesa automáticamente imágenes obtenidas por satélites, vehículos robóticos y archivos históricos.
Esta herramienta permite generar
modelos tridimensionales del terreno lunar e identificar características como la elevación del suelo y la ubicación de rocas. Estos datos pueden resultar determinantes al momento de seleccionar lugares seguros para el descenso de naves o diseñar rutas para vehículos exploradores.
Recursos lunares y agua condicionarán futuras misiones en la Luna
Uno de los principales desafíos es determinar dónde existen depósitos accesibles de agua. Gerry Sanders, responsable de capacidades para la utilización de recursos in situ en el Centro Espacial Johnson de la NASA, señaló que todavía existe un amplio desconocimiento sobre la disponibilidad de agua aprovechable en ubicaciones específicas de la
superficie lunar.
Una de las misiones que aportó información sobre este recurso fue el
Lunar Crater Observation and Sensing Satellite. En 2009, una etapa del vehículo fue dirigida deliberadamente contra el polo sur de la Luna y el análisis de la nube de material generada por el impacto confirmó la
presencia de hielo de agua.
A partir de estos antecedentes, Lunar Station desarrolla
MoonHacker, un programa que emplea una plataforma propia de análisis geoespacial y algoritmos avanzados para integrar información lunar almacenada en el Planetary Data System de la NASA. El objetivo es detectar señales que puedan indicar la
existencia de depósitos poco profundos de agua.
La tecnología también puede utilizarse para localizar zonas adecuadas para plataformas de aterrizaje, establecer rutas de desplazamiento de vehículos y estudiar las necesidades de comunicación de futuras misiones. En regiones polares o en la cara oculta de la Luna, donde no siempre existe visibilidad directa con la Tierra, será necesario establecer sistemas de retransmisión de las comunicaciones.
MoonHacker cuenta además con un simulador de radiación. A través de una representación electrónica de un vehículo explorador o satélite, conocida como gemelo digital, las empresas pueden evaluar la radiación que recibirían sus equipos durante el viaje y en la zona de operaciones.
Estos análisis permiten determinar qué nivel de protección necesitarán las naves y sus componentes antes de iniciar una misión, una consideración especialmente importante para operaciones científicas, comerciales o relacionadas con el eventual aprovechamiento de recursos lunares.
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Publicado: 14/8/2026