La producción nacional registró un crecimiento de 1.8% en mayo de 2026, consolidando un avance acumulado de 3.2% en los primeros cinco meses del año. Este dinamismo, aunque moderado frente a los picos de principios de período, revela una recomposición estructural donde el sector privado redefine su costo de oportunidad bajo una perspectiva de mediano plazo.
El jefe del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), Gaspar Morán, resaltó la función protagónica de los sectores comercio, servicios y minería en el sostenimiento del producto bruto interno (PBI).
Esta resiliencia operativa es respaldada por el titular del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Rodolfo Acuña, quien recalcó que las reglas de juego claras son indispensables para transformar el actual impulso fiscal y privado en obras concretas que dinamicen las economías regionales.
Expectativas
Las cifras confirman que dicha fortaleza de las industrias clave ha logrado amortiguar los severos choques de la pesca y la manufactura primaria.
Detrás de esta aparente desaceleración mensual se esconde una saludable rotación sectorial que mantiene vivas las expectativas empresariales para el corto plazo de la economía nacional, señala artículo publicado en el Suplemento Económika del Diario El Peruano.
El motor de este avance se localiza en el comercio, que se expandió un notable 6.91%, impulsado de manera excepcional por el segmento automotriz con una escalada del 28.46%. Este repunte no es casual.
Responde a una agresiva penetración de mercado mediante vehículos livianos muy versátiles y pesados, apalancados por facilidades de financiamiento que estimulan la inversión en bienes de capital.
Al mismo tiempo, el comercio mayorista avanzó 4.65%, beneficiado por la venta de metales y minerales metalíferos ante la voraz demanda internacional de cobre y plata.
Venta minoristas
Esa actividad también se tradujo en un incremento del 6.36% en las ventas minoristas, estimuladas por el consumo en supermercados, minimarkets y tiendas de proximidad. Esta solidez en los canales de distribución sugiere que el consumo privado mantiene su tracción, disipando los temores de una contracción severa de la demanda interna frente a la volatilidad de los mercados globales y sus precios.
La minería y los hidrocarburos también desempeñaron una función defensiva crucial, registrando un crecimiento conjunto del 2.6% en mayo de 2026. Luego de tres meses consecutivos de contracciones, el subsector minero metálico rebotó 2.5% impulsado por incrementos espectaculares en la producción de hierro con un 181.14% y de estaño con un 14.99%, además de un avance del 2.6% en el cobre.
Este repunte del metal rojo coincide con precios internacionales que alcanzaron máximos históricos, estimulando a las corporaciones a elevar sus leyes de mineral tratado para maximizar su participación de mercado.
Recuperación
No menos relevante es la normalización en el transporte de gas natural, que se expandió 14.19%, y el subsector hidrocarburos en su totalidad creció 3.24%, superando las restricciones operativas sufridas en meses previos.
Esta recuperación física de la producción de energía primaria refuerza la viabilidad de nuevos proyectos de inversión que buscan optimizar su apalancamiento financiero.
La infraestructura y la edificación ofrecen señales mixtas que merecen un examen riguroso. El sector construcción reportó un alza del 4.66%, sustentado de forma exclusiva en el incremento del 7.97% del consumo interno de cemento.
Esta variación refleja la solidez de la inversión privada y de autoconstrucción en proyectos industriales, mineros y multifamiliares, compensando el desplome del 4.74% en el avance físico de obras públicas.

Las decisiones de inversiones de capital en el ámbito privado muestran que las grandes corporaciones y los desarrolladores inmobiliarios mantienen una visión optimista, asumiendo los costes de financiación actuales.
Las expectativas empresariales, lejos de enfriarse, se encuentran en terreno fértil.
Mejora de proyecciones
De hecho, el prestigioso Instituto Peruano de Economía (IPE) revisó al alza su proyección de crecimiento para el cierre de 2026 situándola en un robusto 3.3% anual, sustentado precisamente en la fortaleza de la inversión privada y un consumo que continúa superando las estimaciones iniciales.
La demanda agregada sigue digiriendo de forma saludable la mayor penetración de servicios y manufacturas de bienes intermedios, estas últimas con un destacado avance del 16% interanual.
No obstante, la debilidad del sector pesquero, que cayó 73.1% debido a la drástica reducción en la captura de anchoveta, junto con la contracción del 10.67% de la manufactura, configuran un panorama de dualidad macroeconómica.
Esta asimetría impone un alto coste de oportunidad para aquellas industrias dependientes de insumos primarios, las cuales se ven obligadas a buscar eficiencias operativas extremas para preservar sus márgenes.
En este escenario, la diversificación hacia bienes de capital y de consumo intermedio actúa como el verdadero contrapeso que estabiliza el índice global de la producción.
La capacidad de las empresas no primarias para incrementar su producción de remolques, carrocerías y motocicletas demuestra que la cadena de valor doméstica posee una flexibilidad insospechada para reconfigurar sus líneas de negocio.
El desafío inmediato consiste en consolidar este crecimiento asimétrico en una tendencia expansiva homogénea y sostenible a largo plazo.
Fuerza laboral
La reactivación de las actividades terciarias y de servicios dinamizó el mercado laboral de forma sostenida. El sector de servicios prestados a empresas aumentó 3.52% en mayo de 2026, impulsado por una mayor demanda en consultoría de gestión de negocios, proyectos de ingeniería y seguridad, según el INEI.
Asimismo, alojamiento y restaurantes se expandió en 5.05%, estimulado por la apertura de nuevos locales de comida y campañas gastronómicas.
Según el IPE, el empleo adecuado y la masa salarial real mostraron avances sobresalientes en la primera mitad del año, impulsados por el comercio y los servicios dentro de los centros urbanos.
Estas labores, caracterizadas por su alta densidad de mano de obra, actúan como generadoras inmediatas de puestos de trabajo directos y temporales.
La agilidad de estos segmentos no solo compensa las caídas en las ramas extractivas primarias, sino que también consolida una red de protección para el consumo privado. Solo las personas que lideran el sector garantizan la sostenibilidad de estos empleos.
Datos
- La inversión pública regional y local mostraron avances de 15.23% y 3.87%, respectivamente. Es importante que se integren de manera coordinada con los planes de inversiones de capital de las grandes corporaciones nacionales.
- La maduración de proyectos clave de infraestructura vial y de servicios básicos generará externalidades altamente positivas que potenciarán la competitividad sistémica de toda la economía.
- El panorama a mayo último enseña que los fundamentos macroeconómicos siguen sólidos, pero la sostenibilidad de la expansión real dependerá de la velocidad con que se cierren las brechas de productividad intersectorial vigentes.
- El mercado ya descontó la volatilidad climática estacional; ahora corresponde al dinámico tejido empresarial e industrial transformar esta estabilidad de las reglas de juego en una plataforma de despegue definitivo para la segunda mitad de este período comercial.
Publicado: 20/7/2026