La Marina de Guerra del Perú ratificó su compromiso de continuar la búsqueda de la piloto FAP, alférez Ashley Vargas Mendoza quien se encuentra desaparecida desde el 20 de mayo durante un vuelo de navegación táctica a bordo de la aeronave KT-1P. También a continuar con las labores de recuperación de los restos de la aeronave a bordo del B.A.P. “Carrasco”.
Precisó que desde el momento en que se tuvo conocimiento de la desaparición de la aeronave KT-1P de la Fuerza Aérea del Perú (FAP), tripulada por la alférez Ashley Vargas Mendoza, se activaron de inmediato los protocolos establecidos relacionados al
Plan de Búsqueda y Rescate Marítimo (Plan SAR) a cargo de la Dirección General de Capitanías y Guardacostas como Autoridad Marítima Nacional, se dispuso de manera inmediata el despliegue de medios especializados, en estrecha coordinación con dicha Institución.
La Marina de Guerra agregó que como parte de estas acciones, se movilizaron los buques hidrográficos B.A.P. “Carrasco” y B.A.P. “Zimic, así como la aeronave de exploración marítima Beechcraft B-200 King Air, la patrullera marítima B.A.P. “Río Pativilca”, la patrullera de costa “Coischo” y personal de buzos del Grupo de Salvamento de la Marina.
La
última comunicación que sostuvo la aeronave que pilotaba Ashley Vargas con la torre de control se realizó a las 16:08 horas, cuando se encontraba cerca de la isla Zárate y tenía previsto culminar su navegación a las 16:25 horas.
Ante la pérdida de comunicación y en aplicación de los protocolos establecidos, la Fuerza Aérea del Perú activó el sistema SAR (Búsqueda y Rescate).
Tecnología avanzada
Sostuvo que en estas acciones se involucraron en dicho esfuerzo aproximadamente 160 personas, integrados por personal de dotación, buzos y especialistas en el uso de tecnología avanzada, como Ecosondas Multihaz, Sonares de Barrido Lateral (Side Scan Sonar), Vehículos Operados Remotamente (ROV), Vehículos Submarinos Autónomos (AUV) y Correntómetros Acústicos Doppler (ADCP). Con estos equipos, se realizó un exhaustivo barrido batimétrico del fondo marino, siguiendo un planeamiento técnico previamente establecido.
Reveló que durante estas labores, ejecutadas ininterrumpidamente de día y de noche, "nuestro personal enfrentó condiciones de mar adversas durante gran parte del periodo, así como la presencia de extensas formaciones de algas marinas en el lecho submarino, lo cual dificultó significativamente la identificación visual mediante los ROV. No obstante, se detectaron múltiples contactos en el fondo marino, los cuales fueron analizados individualmente con rigor técnico y máxima prudencia, priorizando la veracidad y precisión de la información por sobre la inmediatez", aseveró.
La Marina de Guerra subrayó que durante una prospección submarina con sonar de barrido lateral en una zona cercana a Punta Otuma, a una profundidad de 20 metros, se obtuvieron imágenes relevantes que motivaron el despliegue inmediato de buzos de nuestra Institución para su verificación directa. Como resultado de esta operación, se logró ubicar restos de la aeronave KT-1P en el lecho marino, hallazgo que ha sido debidamente confirmado por el equipo operativo a cargo.

"La Marina de Guerra del Perú resalta, a través de este hallazgo, la alta capacidad de sus plataformas tecnológicas y el profesionalismo de su personal", acotó.