El incremento de la temperatura del mar, asociado al fenómeno de El Niño costero y su interacción con el fenómeno de El Niño global, está alterando el equilibrio del ecosistema marino peruano.
La principal consecuencia es la migración de la anchoveta hacia zonas más frías y profundas, situación que está afectando de manera directa a las aves guaneras, cuya alimentación depende casi exclusivamente de esta especie.

El coordinador norte de la reserva nacional Sistemas de Islas, Islotes y Puntas Guaneras del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), Edward Arteaga Guerrero, explicó que la anchoveta se desarrolla en aguas a 16 grados Celsius. Sin embargo, la temperatura del mar alcanza 22 °C y 23 °C, lo que obliga al recurso hidrobiológico a desplazarse hacia el sur y a mayores profundidades para garantizar su supervivencia.
Esta modificación del hábitat tiene un impacto inmediato sobre las aves marinas, que al no encontrar su alimento principal sufren graves problemas de desnutrición. Muchas de ellas mueren por inanición, mientras que otras emprenden largas migraciones siguiendo el desplazamiento de la anchoveta en un intento por sobrevivir.
Fuente alternativa
No obstante, el especialista descartó que este escenario signifique una desaparición total de los recursos hidrobiológicos y explicó que el calentamiento del mar favorece la llegada de especies propias de aguas cálidas o tropicales, las cuales comienzan a ocupar el espacio dejado por especies características del mar frío peruano.
Aunque estas nuevas especies podrían convertirse en una fuente alternativa de alimento para las aves marinas, se advirtió que no reemplazan completamente el valor nutritivo ni el papel ecológico que cumple la anchoveta, por lo que las aves deberán adaptarse a un ecosistema en transformación.
De acuerdo con los reportes del Enfen se prevé que una nueva onda cálida, conocida como onda Kelvin, alcance el mar peruano en unos seis meses, lo que ocurriría hacia mediados de noviembre. Este fenómeno favorecería el ingreso de más especies hidrobiológicas tropicales al litoral nacional, modificando aún más la composición de la fauna marina.
Arteaga Guerrero señaló que el comportamiento del océano durante los próximos meses será determinante para evaluar el impacto del calentamiento sobre la pesca y la biodiversidad marina, en un contexto de creciente variabilidad climática.
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Publicado: 3/7/2026