El director del IPE consideró que entre los sectores más afectados por el fenómeno El Niño están la agricultura y la pesca, sobre todo en la costa norte.
“Hoy lo urgente es que el gobierno trate de compensar algo del tiempo perdido en los últimos años para avanzar en obras de inversión que prevengan los peores efectos de las lluvias”, refirió.
“Los gobiernos anteriores han tenido una displicencia gigantesca en los últimos años para avanzar en proyectos como drenajes pluviales, dragados y descolmatación de ríos, considerando que todo el mundo sabe cuáles son las quebradas que se pueden activar y por dónde viene el huaico. Aun así, casi nueve años después del último fenómeno El Niño, en el 2017, se ha avanzado muy poco”, añadió.
Diego Macera, quien también es miembro del directorio del Banco Central de Reserva (BCR), explicó que el impacto directo del fenómeno El Niño en los ciudadanos dependerá mucho de la zona donde se encuentren.
“En costa norte, evidentemente, el riesgo viene por inundaciones, huaico, destrucción de propiedad y, obviamente, el riesgo a la vida que eso supone”, señaló.
“En otras zonas del país esto se puede sentir más por el lado de precios porque es común que cuando tenemos este tipo de fenómenos algunos alimentos pueden subir, como hemos visto en periodos anteriores, por ejemplo, con el incremento del precio del limón en el 2017. Ojalá sea más moderado que fuerte y estas disrupciones sean más acotadas, pero sí es bueno que la ciudadanía sea consciente de que es algo que puede venir”, dijo.