¿Cómo impacta El Niño en vida marina del océano Pacífico? Esto revela estudio de la NASA

Calentamiento del agua está modificando la disponibilidad de nutrientes y afectando la cadena alimentaria marina

El Fenómeno El Niño impacta también en la vida marina. La NASA reveló que el calentamiento del mar ha provocado una reducción significativa de las concentraciones de fitoplancton en amplas zonas del Pacífico ecuatorial. ANDINA/Difusión

El Fenómeno El Niño impacta también en la vida marina. La NASA reveló que el calentamiento del mar ha provocado una reducción significativa de las concentraciones de fitoplancton en amplas zonas del Pacífico ecuatorial. ANDINA/Difusión

11:06 | Lima, ago. 14.

El fenómeno El Niño no solo impacta en la vida de los habitantes de diversos países como el Perú, el evento natural provoca también cambios visibles en el ecosistema marino del océano Pacífico, con una reducción significativa de las concentraciones de fitoplancton en amplias zonas del Pacífico ecuatorial, según observaciones satelitales de la NASA.

El fenómeno, que comenzó a manifestarse oficialmente desde junio de 2026, se caracteriza por un calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico ecuatorial y modificaciones en los patrones de circulación atmosférica y oceánica. De acuerdo con el Centro de Predicción del Clima de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), existe un 97 % de probabilidad de que El Niño persista hasta comienzos del otoño de 2027 en el hemisferio sur.


La NASA precisa que estas primeras señales también han sido captadas desde el espacio. Los satélites han registrado temperaturas superficiales del mar superiores a lo habitual y un nivel del mar más elevado en determinadas zonas del Pacífico ecuatorial.

Menos fitoplancton, menos alimento

Sostuvo que uno de los principales efectos ecológicos del fenómeno se observa en la concentración de clorofila a, pigmento presente en la mayoría del fitoplancton y utilizado por los científicos como indicador de su abundancia.

"Imágenes obtenidas por el instrumento de color del océano OCI, instalado en el satélite PACE de la NASA, permiten comparar las condiciones registradas en junio de 2025, cuando prevalecían condiciones neutrales, con las observadas en junio de 2026, cuando El Niño comenzaba a intensificarse", acotó.


La diferencia es especialmente notoria en el Pacífico central, cerca de la línea ecuatorial y al norte de Nueva Zelanda, donde las concentraciones de clorofila fueron considerablemente menores en 2026.

Los oceanógrafos Matthew Kehrli y Graham Trolley, del Laboratorio de Ecología Oceánica del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA, explican que este comportamiento está relacionado con el debilitamiento de los vientos alisios ecuatoriales. Al reducirse estos vientos, las aguas cálidas superficiales se extienden hacia mayores profundidades y disminuye el afloramiento de aguas frías cargadas de nutrientes.

La NASA subrayó que ese proceso limita el crecimiento del fitoplancton, organismos microscópicos que constituyen la base de buena parte de la cadena alimentaria marina.

Impacto sobre peces, aves y mamíferos marinos

Sostuvo que la disminución del fitoplancton no se limita a los organismos microscópicos. Al haber menos alimento disponible en la base de la red trófica, también pueden verse afectados el zooplancton, los peces, las aves marinas y los mamíferos marinos.


El impacto resulta especialmente relevante para Perú, donde el ecosistema marino depende en gran medida del afloramiento de aguas frías y ricas en nutrientes que caracteriza al sistema de la corriente de Humboldt.

Durante anteriores episodios de El Niño, las pesquerías de anchoveta peruana registraron fuertes reducciones en sus capturas debido al calentamiento de las aguas, el debilitamiento del afloramiento y la disminución del fitoplancton.

En 2026, en Perú el Ministerio de la Producción ha dispuesto suspensiones de la actividad pesquera en diferentes momentos como medida de protección del principal recurso pesquero del país. Paralelamente, se han observado pelícanos desplazándose hacia puertos y zonas urbanas del litoral peruano en busca de alimento, una señal del impacto que la alteración del ecosistema puede generar sobre las especies marinas.


El posible “rebote” después de El Niño

Aunque la reducción del fitoplancton puede tener consecuencias importantes, los investigadores observan también la posibilidad de una recuperación posterior del ecosistema.

La NASA resalta que después de algunos episodios de El Niño puede producirse un denominado “rebote de clorofila”, caracterizado por concentraciones de fitoplancton superiores a las habituales en determinadas zonas del Pacífico ecuatorial.

Manifestó que este repunte podría estar relacionado con un mayor transporte de hierro a través de las corrientes oceánicas y con el aporte de polvo procedente de zonas terrestres más secas de América Central y del Sur. La recuperación, explican los investigadores, no necesariamente requiere que posteriormente se produzca un episodio de La Niña.

Sin embargo, La Niña también puede favorecer una mayor concentración de clorofila. Un antecedente se registró entre 1998 y 1999, cuando un intenso episodio de La Niña estuvo asociado con una importante proliferación de fitoplancton en el Pacífico oriental y un marcado incremento de las poblaciones de peces.

PACE permite observar El Niño con mayor precisión

El episodio de 2026 representa además una oportunidad científica inédita. La misión PACE (Plancton, Aerosoles, Nubes y Ecosistemas Oceánicos) de la NASA fue puesta en servicio en febrero de 2024 y permitirá realizar, por primera vez durante un episodio completo de El Niño, observaciones hiperespectrales globales con una frecuencia cercana a diaria.

Esta tecnología permitirá analizar el océano en un rango de longitudes de onda de luz mucho más amplio que el disponible anteriormente y estudiar con mayor precisión cómo responden distintas comunidades de fitoplancton al calentamiento del Pacífico.

Los investigadores también esperan aprovechar estos datos para analizar otros efectos asociados a El Niño. Los sensores de PACE pueden proporcionar información sobre pigmentos vegetales presentes en los suelos, además de estudiar nubes y aerosoles atmosféricos, componentes que también pueden experimentar modificaciones durante el fenómeno climático.

Así, mientras El Niño continúa desarrollándose, la observación satelital permitirá seguir de cerca sus efectos sobre uno de los ecosistemas más importantes del planeta y, en particular, sobre el sistema marino del Pacífico que sostiene importantes poblaciones de peces y actividades pesqueras en países como Perú.

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(FIN) NDP/MAO

Publicado: 14/8/2026