Francisco Sandoval tiene 77 años y, hasta hace poco, hacía esfuerzos enormes para caminar unos pasos. Su válvula cardíaca estaba dañada y una cirugía convencional no era una opción. Sin embargo, tras un procedimiento de alta complejidad, realizado en el Hospital Nacional Edgardo Rebagliati Martins del Seguro Social de Salud (EsSalud), volvió a casa caminando: aunque despacio, a paso firme y con esperanza.
“Me voy tranquilo y agradecido; he recibido una atención con mucha calidad humana”, expresó el paciente, quien recuperó su autonomía y movimiento gracias al implante percutáneo de válvula aórtica (Tavi) que le practicaron médicos del mencionado nosocomio.

El Tavi es un procedimiento que permite cambiar una válvula del corazón sin necesidad de una cirugía a corazón abierto. Se realiza a través de una pequeña incisión en la pierna, por donde los galenos llevan la nueva válvula hasta el corazón.
Esta técnica es ideal para adultos mayores o pacientes de alto riesgo, ya que reduce complicaciones y permite una recuperación más rápida. Antes, estas personas solo recibían tratamientos paliativos. Hoy, el Tavi les ofrece una mejor calidad de vida.

Una alternativa real
El médico Miguel Reyes Rocha, jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Rebagliati, explicó que la estenosis aórtica severa es una enfermedad frecuente en adultos mayores, causada por el desgaste natural de la válvula del corazón con el paso de los años.
“En muchos casos, la cirugía no es una opción por el alto riesgo que representa. Para esos pacientes, el Tavi se convierte en una alternativa segura que mejora su calidad y expectativa de vida”, señaló.
En 2025, el Hospital Rebagliati realizó ocho procedimientos Tavi con resultados favorables, devolviendo esperanza y bienestar a los pacientes.
El implante percutáneo de válvula aórtica es posible gracias al trabajo coordinado de un equipo multidisciplinario formado por cardiólogos clínicos, cardiólogos intervencionistas, intensivistas, anestesiólogos, médicos de emergencia, personal de enfermería, técnicos y tecnólogos médicos.
Todos ellos acompañan al paciente en cada etapa del proceso. Luego del procedimiento, el paciente permanece bajo vigilancia especializada para asegurar una recuperación segura y controlada.

Segunda oportunidad
César De la Torre, de 72 años, llegó al Hospital Rebagliati con una falla cardíaca severa que le dificultaba incluso caminar. Los exámenes médicos revelaron que su corazón funcionaba apenas al 10 %, por lo que el Tavi se convirtió en su única alternativa.
Tras el procedimiento, su función cardíaca mejoró hasta un 30 %, lo que le permitió recuperar movilidad y esperanza. “Hoy me siento mucho mejor y he iniciado mi proceso de rehabilitación con optimismo”, expresó.
Gracias a este tratamiento, César, Francisco y otros pacientes evolucionaron favorablemente y pudieron regresar a casa para continuar su recuperación junto a sus familias.
“Este procedimiento reafirma el compromiso de EsSalud con la incorporación de tecnología médica de vanguardia para brindar tratamientos de alta complejidad a los asegurados”, resaltó la institución, en una nota de prensa.
“La intervención se alinea con los ejes de gestión del presidente ejecutivo de EsSalud, Segundo Acho Mego, orientados a fortalecer la atención especializada, modernizar los servicios de salud y garantizar una atención oportuna, segura y centrada en las personas”, acotó.

Más en Andina:
(FIN) NDP/CCH
JRA
Publicado: 8/1/2026