El verano trae sol, playa y diversión, pero también un incremento de las infecciones oculares, como la conjuntivitis, una afección frecuente y altamente contagiosa durante esta temporada. Ante este escenario, el Seguro Social de Salud (EsSalud) recomendó a la población a reforzar las medidas de prevención para proteger la salud visual, especialmente en niños y adultos mayores.
El doctor Javier Cáceres Del Carpio, médico oftalmólogo de EsSalud, explicó que la conjuntivitis es la inflamación de la conjuntiva, una fina membrana que recubre la parte blanca del ojo y actúa como primera barrera de defensa frente a agentes externos.
“Durante el verano, los ojos están más expuestos a factores irritantes como el cloro de las piscinas, la sal del mar, la arena, el polvo o incluso productos de higiene personal que ingresan accidentalmente al ojo”, señaló.
No todas las conjuntivitis son iguales
El especialista detalló que existen distintos tipos de conjuntivitis. Las más comunes en verano son las infecciosas, de origen viral o bacteriano, que aparecen de manera súbita y se propagan con facilidad.
También están las conjuntivitis alérgicas, asociadas a cambios de estación, que generan picazón y lagrimeo persistente durante semanas o meses.
“Las virales y bacterianas suelen aparecer de un día para otro y son muy contagiosas; en cambio, las alérgicas no se contagian, pero generan molestias”, precisa el oftalmólogo.
Así se produce el contagio
La conjuntivitis viral se transmite de forma similar a una gripe. “Basta con tocarse los ojos y luego saludar, compartir objetos o incluso hablar de cerca para propagar el virus mediante microgotas”, advirtió el Dr. Cáceres. Además, el riesgo se incrementa en espacios concurridos como piscinas, playas, transporte público o reuniones familiares.
Entre los síntomas más frecuentes figuran enrojecimiento ocular, ardor, picazón, sensación de arenilla, lagrimeo constante y secreciones espesas (legañas), que pueden ser blanquecinas o amarillentas. Si estas molestias no mejoran en uno o dos días, o si aparece secreción, se debe acudir a un establecimiento de salud y evitar la automedicación.
Prevención: clave para cortar el contagio
EsSalud recomendó reforzar medidas básicas de prevención durante el verano: lavado frecuente de manos, evitar tocarse o frotarse los ojos, no compartir toallas, lentes u objetos personales, verificar la limpieza de piscinas y centros recreativos, y evitar ingresar al mar o a piscinas si se presentan síntomas.
“Si una persona tiene conjuntivitis, debe evitar el contacto cercano con otros y no meterse al agua. Esa responsabilidad sanitaria que aprendimos en la pandemia sigue siendo fundamental”, enfatizó el Dr. Cáceres.
Nada de remedios caseros
El especialista alertó sobre el uso de remedios caseros como infusiones de manzanilla u otras plantas. “Estos preparados pueden contener bacterias u hongos si no se manipulan adecuadamente, lo que puede agravar la infección”. El tratamiento debe ser siempre indicado por un profesional de la salud.
Finalmente, EsSalud instó a la población a acudir oportunamente al primer nivel de atención ante cualquier síntoma ocular, a fin de evitar complicaciones y frenar la cadena de contagio durante la temporada de verano.