La declaratoria de emergencia de la infraestructura educativa pública a escala nacional abre una nueva etapa para atender una brecha acumulada durante años, afirmó hoy el presidente ejecutivo del Programa Nacional de Infraestructura Educativa (Pronied), Pedro Morales, quien adelantó que se prevé construir 2,000 nuevos colegios durante los próximos cinco años e intervenir en otros 3,000.
Ello como parte de una estrategia en la que se trabaja con el fin de identificar las necesidades con anticipación, establecer prioridades y llevar las intervenciones donde son más urgentes. Esta, dijo, contempla diferentes tipos de respuesta, porque mientras algunos colegios requerirán mantenimiento o rehabilitación, otros necesitarán una intervención integral o la construcción de una nueva infraestructura.
“El objetivo es avanzar en la construcción de 2,000 nuevos colegios durante los próximos cinco años, de acuerdo con las prioridades. Asimismo, otros 3,000 colegios serán intervenidos para su refacción y recuperación, en un proceso de identificación que se desarrolla en las diferentes regiones del país”, dijo.
Explicó que, por indicaciones del ministro de Educación, José Antonio Chang, a esta intervención de mediano y largo plazo se sumará una alternativa de construcción modular que permitirá atender rápidamente a las instituciones educativas que no pueden esperar los plazos de una obra convencional.
Estructuras de construcción rápida
Se trata de estructuras de construcción rápida que pueden ser instaladas en menor tiempo y que ofrecen ambientes adecuados y seguros para garantizar la continuidad del servicio educativo mientras se desarrollan soluciones definitivas.
La prioridad, explicó, no debe estar únicamente en las grandes instituciones educativas, que por lo general se encuentran en las zonas urbanas y tienen mejores condiciones de atención, sino en aquellos colegios pequeños y alejados donde el deterioro de la infraestructura afecta directamente la seguridad y las condiciones en las que estudian miles de niños y adolescentes.
“Tenemos que mirar dónde está realmente la necesidad. Hay colegios que llevan muchos años sin mantenimiento y que no pueden seguir esperando. La prioridad debe estar en los niños y adolescentes que hoy estudian en las condiciones más difíciles, y en las instituciones que presentan mayores riesgos”, sostuvo Morales.
Criterios objetivos
En ese sentido, el Ministerio de Educación plantea establecer criterios objetivos para ordenar las intervenciones, considerando el estado de la infraestructura, los años sin mantenimiento, el nivel de riesgo, las condiciones climáticas de cada territorio, el número de estudiantes afectados y la necesidad de garantizar la continuidad del servicio educativo.
Esta tarea cobra especial importancia ante la amenaza de eventos climáticos asociados al fenómeno El Niño Costero. El deterioro de los locales escolares, sumado a lluvias intensas, inundaciones y otros eventos extremos puede agravar rápidamente las condiciones de infraestructura y poner en riesgo el normal desarrollo de las clases.
Por ello, Morales señaló que la planificación debe adelantarse a la emergencia y no esperar a que los daños se produzcan para recién intervenir.
Esta alternativa será especialmente importante en zonas donde las condiciones geográficas y climáticas hacen más compleja la construcción tradicional. En la selva, por ejemplo, se proyectan soluciones modulares adaptadas a las características del territorio.
“Tenemos que tener soluciones para el corto, mediano y largo plazo. No podemos esperar años para atender a un colegio que hoy necesita un ambiente seguro para sus estudiantes. Las estructuras modulares nos permiten dar una respuesta rápida, mientras avanzamos en las soluciones definitivas”, remarcó Morales.
Publicado: 27/8/2026