Escolares de Arequipa, Cusco y Puno ya están en casa tras estar 5 días varados en Bolivia

Un total de 207 escolares de Arequipa, Cusco y Puno se encontraban varados en Bolivia. Ellos retornaron ayer junto a otros peruanos a bordo de vuelos humanitarios que arribaron al aeropuerto de Juliaca. ANDINA/Difusión

Un total de 207 escolares de Arequipa, Cusco y Puno se encontraban varados en Bolivia. Ellos retornaron ayer junto a otros peruanos a bordo de vuelos humanitarios que arribaron al aeropuerto de Juliaca. ANDINA/Difusión

11:40 | Puno, may. 12.

Los 207 estudiantes peruanos de diversos colegios de Arequipa, Cusco y Puno y sus familiares ya se encuentran tranquilos y en sus casas tras retornar este lunes 11 de mayo al Perú tras permanecer cinco días varados en Bolivia por las protestas y bloqueo de vías que se registran en el vecino país.

Los escolares arribaron el lunes 11, junto a otro grupo de peruanos afectados por las protestas al aeropuerto Manco Cápac de la ciudad de Juliaca a bordo de aviones Hércules de la Fuerza Aérea Boliviana.


El operativo humanitario fue coordinado entre el Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia, el Consulado General del Perú en La Paz y autoridades peruanas para garantizar su retorno seguro.

El grupo formaba parte de una delegación de más de 400 personas, entre estudiantes, docentes y padres de familia de tres colegios peruanos. Los jóvenes habían viajado a Potosí para participar en actividades por el bicentenario del Colegio Nacional Pichincha, pero el paro indefinido de transportistas en Bolivia bloqueó las carreteras y les impidió regresar por tierra.

El Glorioso Colegio Nacional de Ciencias de Cusco envió a 75 estudiantes de su banda de músicos, 10 deportistas de fútbol, 10 de básquet y dos miembros de la escolta, acompañados por 10 docentes y 44 padres de familia.


Mientras tanto, el Colegio Nacional San Carlos de Puno movilizó a 120 estudiantes, cuya directora, Teresa Pilco, esperó su llegada en el aeropuerto de Juliaca. Esta delegación recibió apoyo del Gobierno Regional, la municipalidad de Oruro y el Colegio Simón Bolívar durante su estadía.

El Colegio Nacional de Independencia Americana de Arequipa fue el que enfrentó mayores dificultades. Sus nueve integrantes, entre ocho estudiantes y un docente, debieron cruzar trochas en camión y racionar alimentos para llegar a La Paz. Su travesía fue la más complicada entre las tres delegaciones.

El regreso al aeropuerto de Juliaca generó escenas emotivas entre padres e hijos. Los estudiantes no pudieron celebrar el Día de la Madre en familia, por lo que el reencuentro se convirtió en un momento especial. 


Uno de los alumnos del Colegio de Independencia declaró que lo primero que haría al llegar a casa sería abrazar a su madre y decirle cuánto la ama. Sus compañeros coincidieron en que la experiencia les enseñó a valorar más a sus familias y a su país.

Durante su permanencia en Bolivia, autoridades locales de La Paz y Oruro, junto a ciudadanos, brindaron alojamiento, alimentación y colchones a los escolares. El Consulado Peruano en La Paz, liderado por la cónsul Elisabeth Castro, coordinó la atención desde el primer día para asegurar su bienestar.

Los tres colegios, el Glorioso de Ciencias de Cusco, el de Independencia de Arequipa y el San Carlos de Puno, aterrizaron en suelo peruano listos para continuar su viaje hacia sus ciudades de origen. El operativo demostró la solidaridad entre ambos países para resolver una situación que afectó a cientos de familias peruanas.


El paro de transportistas en Bolivia dejó en evidencia los desafíos logísticos que enfrentan los viajeros en situaciones de crisis. Sin embargo, la rápida intervención de las autoridades bolivianas y peruanas permitió que los estudiantes regresaran sanos y salvos. Las familias ahora podrán reencontrarse tras días de incertidumbre.

El apoyo de la comunidad boliviana fue importante para que los estudiantes superaran los días difíciles. Ciudadanos y autoridades colaboraron sin dudar, ofreciendo recursos y ayuda para que los jóvenes no pasaran necesidades. Este gesto de solidaridad quedó grabado en la memoria de los peruanos afectados.

El Consulado Peruano en La Paz jugó un papel fundamental en la coordinación del operativo. Desde el inicio del paro, la cónsul Elisabeth Castro trabajó para garantizar que los estudiantes recibieran la asistencia necesaria.

Los padres de familia, que esperaban ansiosos en el aeropuerto de Juliaca, respiraron aliviados al ver a sus hijos bajar de los aviones. El reencuentro fue el final de una espera larga y angustiosa, pero también el inicio de una nueva etapa para las familias, que ahora podrán dejar atrás la preocupación.

La experiencia vivida por los estudiantes no solo fortaleció su aprecio por sus seres queridos, sino también su sentido de pertenencia. Muchos de ellos regresaron con una mayor conciencia sobre la importancia de la unidad y el apoyo mutuo en momentos difíciles.

El operativo humanitario marcó un precedente en la cooperación entre Perú y Bolivia. Ambas naciones demostraron que, ante una emergencia, es posible trabajar  para proteger a los más vulnerables. Este caso servirá como ejemplo de cómo la solidaridad puede superar las fronteras.

Con el regreso de los estudiantes, las tres instituciones educativas podrán reanudar sus actividades normales. Sin embargo, la experiencia vivida quedará como un aprendizaje para todos los involucrados, desde las autoridades hasta los propios alumnos, quienes ahora valoran más el apoyo y la protección de sus familias.

Más en Andina:


(FIN) AAM/MAO

Publicado: 12/5/2026