El fenómeno El Niño continúa fortaleciéndose en el Pacífico ecuatorial y existe más de 90 % de probabilidad de que alcance una intensidad muy fuerte durante la primavera y verano 2026-2027 del hemisferio sur. El calentamiento del océano ya supera los 2 °C en sectores del Pacífico oriental y los indicadores atmosféricos confirman el fortalecimiento del fenómeno.
El fenómeno El Niño continúa intensificándose y los principales indicadores oceánicos y atmosféricos muestran una evolución cada vez más marcada. De acuerdo con la última evaluación del Centro de Predicción Climática (CPC) de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos, existe una probabilidad superior al 90 % de que se presente un evento muy fuerte durante el otoño e invierno de 2026-2027 en el hemisferio norte.

Sostuvo que la evolución registrada durante julio muestra un incremento significativo de las temperaturas de la superficie del mar en el Pacífico ecuatorial. Las anomalías superaron los +2 °C en el Pacífico ecuatorial oriental, una señal consistente con el fortalecimiento de El Niño.
Océano Pacífico continúa calentándose
La NOAA precisa que los principales índices oceánicos registraron durante julio valores positivos. La región Niño-3.4, utilizada habitualmente para caracterizar la intensidad de El Niño, alcanzó una anomalía de +1,4 °C, mientras que Niño-3 llegó a +1,7 °C.
En tanto, la región Niño-1+2, ubicada frente a las costas de Ecuador y Perú, registró una anomalía de +2,9 °C, evidenciando un importante calentamiento del Pacífico oriental.
El calentamiento también se extendió hacia las capas subsuperficiales del océano. El índice de temperatura subsuperficial ecuatorial aumentó durante julio y las anomalías llegaron hasta +10 °C en profundidad.

Este comportamiento está asociado con una termoclina más profunda de lo normal, condición que favorece la permanencia de aguas cálidas en el Pacífico ecuatorial y contribuye a sostener el desarrollo del fenómeno.
Señales atmosféricas confirman fortalecimiento
El calentamiento del océano estuvo acompañado por cambios importantes en la atmósfera.
Durante julio se observaron anomalías de viento del oeste en niveles bajos y anomalías de viento del este en niveles altos, extendidas desde el Pacífico ecuatorial occidental hacia las zonas central y oriental.
Asimismo, la convección y las precipitaciones aumentaron desde el Pacífico central hasta el oriental, mientras que se registró una disminución de estas condiciones sobre Indonesia.
Los índices de la Oscilación del Sur tradicional y ecuatorial también fueron significativamente negativos, con valores cercanos a dos desviaciones estándar durante julio.
Según la evaluación del CPC, la coincidencia de estas señales oceánicas y atmosféricas confirma que el sistema acoplado océano-atmósfera está reflejando un fortalecimiento de El Niño.
69 % de probabilidad de un evento histórico
El pronóstico oficial del CPC, que reúne información de múltiples modelos climáticos de Estados Unidos y otros países, prevé que El Niño continuará fortaleciéndose hasta finales de 2026.
Uno de los escenarios que genera mayor atención corresponde al trimestre octubre-diciembre de 2026. Para ese periodo existe una probabilidad de 69 % de que se registre un evento de intensidad histórica, definido por un valor RONI de tres meses de +2,5 °C o superior.
De concretarse este escenario, se trataría de una intensidad que superaría la registrada en varios eventos de El Niño observados desde 1950.
Impactos no están garantizados
Aunque una mayor intensidad de El Niño incrementa la probabilidad de que se produzcan impactos climáticos asociados al fenómeno, la NOAA advierte que estos efectos no están garantizados de manera automática.
La manifestación concreta de El Niño depende de la región y de otros factores atmosféricos y oceánicos. Por ello, los pronósticos estacionales deben ser evaluados de manera específica para determinar la posibilidad de lluvias, temperaturas superiores o inferiores a lo normal y otros impactos.
Para países como Perú, el comportamiento de las temperaturas del mar frente a la costa y la evolución de las condiciones atmosféricas en el Pacífico oriental son especialmente relevantes para evaluar posibles efectos sobre las lluvias y las temperaturas.
Monitoreo continuará
Por último, la NOAA indicó que mantiene un seguimiento permanente de las condiciones de El Niño y La Niña. Las condiciones oceánicas y atmosféricas son actualizadas semanalmente por el Centro de Predicción Climática.
La próxima información de diagnóstico de ENSO está programada para el 10 de septiembre de 2026, cuando se contará con nuevos datos para determinar si la tendencia de fortalecimiento continúa y cómo evoluciona la probabilidad de alcanzar una intensidad histórica.
Publicado: 13/8/2026