El día que Jorge Núñez Del Prado ofreció serenata a la Virgen Del Carmen en Paucartambo

El extinto hijo predilecto de Paucartambo, en Cusco, sorprendió a fieles y paucartambinos con acústico

En Paucartambo no olvidan las expresiones de Jorge Núñez Del Prado para cuando él alcanzara la eternidad: "Amigos, cuando me vaya, paisanos cuando me muera, que mis despojos descansen en mi tierra, Paucartambo".

En Paucartambo no olvidan las expresiones de Jorge Núñez Del Prado para cuando él alcanzara la eternidad: "Amigos, cuando me vaya, paisanos cuando me muera, que mis despojos descansen en mi tierra, Paucartambo".

19:47 | Cusco, mar. 12.

La gélida madrugada del 16 de julio del 2019 es inolvidable para privilegiados fieles que llegaron a la ciudad cusqueña de Paucartambo, para la tradicional festividad de la Virgen Del Carmen. Aquel día apareció sorpresivamente Don Jorge Núñez Del Prado al pie del Templo de Nuestra Señora del Rosario, con un remozado acordeón.

Apenas terminaban de presentarse las cuadrillas de danzas en traje de gala, callaba la banda con el tradicional “P’unchayniyquipi” o “en tu día” (al ser Día Central de la Virgen), y se apagaban las esquirlas de los fuegos artificiales, Don Jorge se sentó en un banco azul sobre el atrio y abrazó su entrañable instrumento musical.

Paucartambinos, cusqueños y visitantes que permanecían en la calle Pérez Armendáriz, rápidamente se aproximaron y oyeron la voz del hijo predilecto de Paucartambo, de aquella personalidad que con sus huainos enalteció esta ciudad y provincia “La tierra bendita”, “la capital del folclor”.


Dos docentes lo acompañaron, el primero con una guitarra y el segundo con otro acordeón, con ellos estuvieron mayordomos que lo invitaron, el alcalde de Cusco de entonces Víctor Boluarte Medina, los Maqt’as o personajes jocosos que hacen prevalecer el orden y medios de comunicación que perennizaban el momento.

Saludó, compartió el cariño que le tuvo a la Virgen del Carmen, bromeó con la inasistencia de sus amigos de antaño, expresando que probablemente ya “estaban en formol” y pidió que lo acompañaran: “tenemos que cantar todos, al unísono, al sentimiento, al cariño que se merece nuestra madre”, dijo.

“Se ama a Paucartambo como todo lo mejor del mundo, cantamos por todas partes y hacemos presencia. Paucartambo tiene tanta riqueza, tanta bondad, una Mamacha Carmen que nos quiere. Yo le dije a mi amigo, no le reces, pídele, ella te da; no es necesario que le des una oración, es tan sincera y buena que le pides y te da”, agregó.

Se dirigió a los jóvenes que añoran las danzas, la cultura, y se sintió uno más. “Esta es mi tierra, por eso he venido de rodillas para cantar con ustedes los huainitos que hice alguna vez a mi reina que bendice a Paucartambo con tanta sencillez, con un corazón de oro. A la virgen tenemos que rendirle toda nuestra vida”, imploró.



“En el verdor del amor y la esperanza, amigos reciban esta canción sencilla. Estoy seguro que a nuestra virgencita, que nos anda guiñando el ojo, le gusta la fiesta, la banda, la alegría, le encanta la felicidad de los paurtambinos. Reciban su bendición”, enfatizaba y luego cantó: “en esta noche serena, a los rayos de la luna, aquí están Los Campesino con el fin de abrazarte… Ahora solo esperamos que nos abras tú la puerta para poder abrazarte por el día de tu santo, hay mi palomita, por el día de tu santo…”.

Después deleitó con “Mi mamacha Carmen eres coronada por el Santo Padre, porque te lo mereces… Avanza mamita por la carretera, con tus peregrinos y tus bailarines…” y así en medio de aplausos siguió con “He visitado Paucartambo, hermosa tierra, tierra bendita, quiero dejarte en este canto un pedacito de mi cariño…”.

Aquella madrugada su voz replicada por un micro quedó en las paredes de la Pérez Armendáriz; los concurrentes lo aplaudieron, lo abrazaron, agradecieron, se tomaron fotografías con él y se despidieron.

Hoy, a metros de esa callecita, en la plaza mayor de Paucartambo, se izaron las banderas Nacional y del Tahuantinsuyo a media asta en señal de duelo, los vecinos mostraron tristeza y entre ellos destacaron su música sempiterna (que durará para siempre).


Desde la municipalidad provincial de Paucartambo se expresó el pesar por la sensible muerte de su hijo predilecto y querido paucartambino. “Hoy el pueblo de Paucartambo amanece con una noticia profundamente dolorosa. Ha partido al encuentro del Señor un destacado músico peruano, autor, compositor, acordeonista y pianista”, destaca.

Don Jorge Núñez Del Prado fue fundador y director del célebre trío “Los Campesinos” desde 1966. Sus estudios superiores en Derecho y Educación lo realizó en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Fue talentoso, promovió y difundió el huaino cusqueño y paucartambino.

Las autoridades en su honor y el trío, esculpieron en bronce sus estatuas en la plazoleta hoy llamada Los Campesinos. En Paucartambo no olvidan sus expresiones para cuando él alcanzara la eternidad: "Amigos, cuando me vaya, paisanos cuando me muera, que mis despojos descansen en mi tierra, Paucartambo".


Más en Andina: 


(FIN)  PHS/TMC

Publicado: 12/3/2026