Hoy, 4 de junio, se celebra el Día de la Cultura Afroperuana, instaurada desde el 2006 para fomentar la visibilidad y reconocimiento de los aportes de esta comunidad en la identidad nacional en nuestra población. A propósito de
esta notable efeméride es importante conocer las expresiones afroperuanas reconocidas como Patrimonio Cultural de la Nación.
A continuación, repasemos las expresiones de la población afroperuana declaradas Patrimonio Cultural de la Nación por el Ministerio de Cultura.
Música y danzas
Las expresiones musicales y dancísticas afroperuanas declaradas Patrimonio Cultural de la Nación son:
Cajita rítmica
Junto con el cajón y la quijada, la cajita rítmica afroperuana (o simplemente cajita) es uno de los instrumentos afroperuanos más difundidos y conocidos en la esfera pública. Si bien la cajita porta una herencia de más de dos siglos, continúa siendo uno de los instrumentos a través de los cuales músicos afroperuanos mantienen su memoria artística al tiempo que exploran sus nuevas inquietudes musicales.

En términos de sus características organológicas, la cajita es un instrumento de percusión idiófono que consiste en una pequeña caja de madera gruesa de lados trapezoidales. La base más pequeña de la caja se une a esta a través de clavos, y la base más grande consiste en una tapa unida al instrumento a través de bisagras y provista de una manija que permite abrirla y cerrarla. El ejecutante se cuelga la cajita al cuello a la atura del torso a través de una correa, y produce patrones rítmicos al abrir y cerrar la tapa con una mano y percutir el frente y costado de la cajita con la otra mano a través de un palo grueso que hace las veces de baqueta. El abrir y cerrar de la tapa produce el sonido grave del instrumento, mientras que el golpe del palo en los lados del instrumento produce sonidos agudos.
El registro más temprano que se conoce de la cajita data del siglo XVIII, siendo documentada por el Obispo Baltasar Jaime Martínez de Compañón (1737-1797) y en las acuarelas de Pancho Fierro (1809-1879). Rafael Santa Cruz señala que su probable origen es las pequeñas cajas de madera en que los feligreses depositaban la limosna en las iglesias. De acuerdo con el etnomusicólogo William Tompkins, la cajita tiene características singulares que no tiene antecedentes conocidos, por lo que se presume que constituye un desarrollo organológico netamente peruano.
La cajita rítmica afroperuana fue declarada Patrimonio Cultural de la Nación en el año 2007 por el entonces Instituto Nacional de Cultura, a solicitud del músico e investigador Rafael Santa Cruz.
La importancia de la cajita como patrimonio inmaterial puede verse a varios niveles. En primer lugar, es —de acuerdo con la evidencia disponible— una creación original de cultores afroperuanos, constituyendo testimonio de la creatividad artística de las poblaciones afrodescendientes.
En segundo lugar, a través de la cajita se han transmitido en el tiempo patrones rítmicos que sostienen prácticas musicales afroperuanas como el Son de los Diablos. Finalmente, es un elemento tradicional a través del cual cultores afroperuanos contemporáneos expresan su creatividad y sus nuevas propuestas musicales, dando cuenta del dinamismo de las prácticas musicales afrodescendientes en el Perú.
Cajón
El cajón es, con seguridad, el instrumento afroperuano más conocido y difundido a nivel nacional e internacional. Consiste en una caja de madera, elaborada con ciertas características especiales, que se percute en la cara anterior con ambas manos. Si bien está profundamente asociado a la identidad afroperuana, el cajón —así como otros instrumentos de similar construcción y principios musicales— existe también en países como Cuba y México desde hace algunos siglos.

En la actualidad, el cajón se utiliza en la mayoría de géneros costeños, incluyendo los géneros afroperuanos, y está socialmente identificado con los músicos afrodescendientes, entre quienes se cuentan muchos de sus mejores intérpretes.
Las primeras referencias sobre el cajón datan del siglo XIX. Manuel Atanasio Fuentes, en su libro Lima: Apuntes históricos, descriptivos, estadísticos y de costumbres, de 1866, documenta la existencia de este instrumento; señala que el cajón, tocado por un afrodescendiente, era el instrumento que marcaba la base rítmica de la zamacueca.
En la actualidad, el cajón consiste en un paralelepípedo de madera, con un agujero en la parte posterior y con medidas que se aproximan a las sugeridas por Santa Cruz pero que varían de acuerdo con el criterio del constructor o el intérprete. Asimismo, el cajón suele colocarse en el suelo de manera vertical, sentándose el músico sobre el mismo y percutiendo sobre la cara anterior del instrumento. En el cajón, la cara anterior es la de menor espesor y suele estar adherida al resto del cajón a través de clavos, tornillos o pegamento. La cara posterior es de espesor intermedio, y la base y caras laterales son las de mayor espesor en la estructura.
El cajón fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación en 2001 por el entonces Instituto Nacional de Cultura. En la declaratoria se destaca que el cajón es sumamente importante en términos del patrimonio cultural inmaterial afrodescendiente en el Perú. En primer lugar, es uno de los elementos culturales más representativos de la música y la cultura afroperuana en general, siendo reconocido como un aporte de las poblaciones afrodescendientes a la riqueza musical del Perú.

En segundo lugar, el cajón encarna la transmisión de elementos culturales, estéticos y tecnológicos en las poblaciones afroperuanas a través de generaciones y a lo largo de todo el territorio nacional. Finalmente, el cajón, como instrumento musical oriundo, representa una contribución musical de la cultura afrodescendiente significativa para el Perú y el mundo; esta contribución, en buena medida, se suma a la lista de esfuerzos de visibilización de la población afroperuana a nivel nacional e internacional.
Checo
El checo es un instrumento de percusión idiófono, propio de la costa norte del Perú, en las regiones de Piura y Lambayeque, particularmente en localidades afroperuanas como el distrito de Zaña. Este instrumento se utiliza principalmente para la interpretación del género llamado golpe de tierra, también oriundo de la zona, pero también está siendo utilizado para diversos géneros de música afroperuana y criolla desde hace por lo menos una década.
Construido a partir de un fruto local, goza en la actualidad de mayor difusión que la angara, instrumento emparentado al checo, pero de distinto tamaño y elaboración, que en la actualidad se encuentra casi extinto.
El checo se elabora a partir del calabazo, mate o poto, fruto oriundo de la costa norte del Perú. El calabazo puede tener distintas formas y ha tenido usos diversos entre las poblaciones del área, como vajilla, recipientes o contenedores, por ejemplo. Para la fabricación de los checos se escogen calabazos grandes de forma redonda y aplanada. Para construir el instrumento, se toma un calabazo que haya alcanzado el tamaño adecuado y se abre un orificio rectangular en uno de los costados; este orificio permite la salida del sonido del instrumento, pero también permite cavar su interior para obtener la sonoridad deseada y extraer las semillas que luego serán sembradas. Existen, sin embargo, músicos que prefieren tocar el checo en estado natural, sin abrirlo, lo cual provee una sonoridad distinta. De acuerdo con el investigador José Mejía Baca, la forma
tradicional de tocar el checo es sentado en el suelo con el instrumento colocado entre las piernas con el agujero hacia abajo; existen artistas, sin embargo, que experimentan con nuevas formas de colocar el checo para tocarlo. De manera similar al cajón, el checo también produce tonos agudos y graves al ser percutido en distintas áreas de su superficie.
El uso musical del checo fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación por el Ministerio de Cultura del Perú en el año 2011. Su relevancia en tanto patrimonio cultural inmaterial afrodescendiente radica, en primer lugar, en la transmisión de un bagaje musical afrodescendiente de larga data, consistente en patrones rítmicos, técnicas y repertorio musical.
Segundo, el checo en la actualidad es un instrumento musical que las poblaciones locales de la costa norte del Perú identifican como testimonio vivo de su herencia afrodescendiente. Finalmente, el checo involucra saberes tradicionales afroperuanos que también son extra musicales, como los conocimientos de sembrado de calabazos y el tallado de los mismos para convertirlos en checos.
Hatajo de Negritos
Con el nombre de Hatajo de Negritos se designa a un conjunto de niños, jóvenes y adultos que, guiados por un violinista, interpretan canciones a viva voz y realizan danzas grupales basadas en el zapateo durante las fiestas de Navidad. El hatajo de negritos se encuentra a lo largo de la región Ica en la costa central sur peruana.

El hatajo de negritos se presenta como parte de las fiestas de Navidad, desde la madrugada del 25 de diciembre hasta la mañana del 28 de diciembre, retomándose el día 6 de enero para bajada de reyes. Los hatajos de negritos se presentan en iglesias, plazas y en las casas donde se les invita. Los conjuntos de zapateadores simbolizan a los reyes magos y a los pastores, que visitan al niño y reparten bendiciones por los distintos pueblos que visitan.
Cada conjunto de Hatajo de Negritos (llamado también “hatajo”, “banda”, “cuadrilla” o “comparsa”) cuenta con un violinista y cerca de cuarenta zapateadores, en su mayoría niños y jóvenes del pueblo. El Hatajo de Negritos es muy popular en localidades mayoritariamente afrodescendientes como El Carmen o San Regis, pero también a lo largo de toda la región Ica.

El hatajo de negritos fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación por el Ministerio de Cultura en el año 2012. Hay muchas razones por las cuales el hatajo de negritos es importante en tanto patrimonio cultural inmaterial afroperuano. Primero, es una expresión musical y coreográfica característica del ámbito rural de la costa peruana, que refleja la vivencia y costumbres de sus cultores y sus comunidades de origen.
Segundo, es una muestra de la profunda devoción popular de sus portadores y de las poblaciones en que se practica. Tercero, el hatajo de negritos incorpora la memoria de las poblaciones afrodescendientes en Ica, referida especialmente al régimen esclavista y de trabajo agrícola en haciendas. Finalmente, el hatajo de negritos representa la unión y el diálogo entre poblaciones andinas y afrodescendientes en la región Ica, representando un intercambio cultural de larga data.
Hatajo de pallitas
El Hatajo de Pallas o Pallitas designa a un conjunto de niñas y jóvenes que, de manera similar al hatajo de negritos, ejecutan danzas basadas en el zapateo y guiadas por un instrumento armónico que tañe diferentes danzas. De hecho, las pallitas suelen ser consideradas por sus cultores como la contraparte femenina del hatajo de negritos, tradicionalmente conformado por hombres. La presencia del Hatajo de Pallitas se extiende a lo largo de la provincia de Chincha, región Ica, en la costa sur central del Perú.

Un Hatajo de Pallas o Pallitas está integrado por alrededor de veinte niñas y adolescentes que, situadas en dos filas y ordenadas según edad y conocimiento, ejecutan danzas dirigidas por una guiadora, una mujer generalmente de mediana edad que conduce el canto y el zapateo. Asimismo, son guiadas también por un guitarrista (como en el caso de la localidad de El Carmen) o por un violinista (como en el caso de la localidad de Chamorro), quien interpreta la melodía y armonía de las danzas. Estas incorporan canto en grupo y zapateo.
Las pallas o pallitas fueron reconocidas como Patrimonio Cultural de la Nación por el Ministerio de Cultura en el año 2012. Las pallitas son relevantes como patrimonio cultural inmaterial afrodescendiente, en primer lugar, porque representan la continuidad de una tradición de larga data, profundamente imbricada con la devoción religiosa de las localidades rurales de la provincia de Chincha, y dando cuenta de los préstamos culturales entre poblaciones andinas y afrodescendientes.

En segundo lugar, representa la transmisión generacional de un importante repertorio de música, danzas y lírica popular. En tercer lugar, constituye un espacio cultural en el que las mujeres del pueblo son quienes están a cargo de la ejecución, organización y transmisión de esta práctica, al tiempo que intercambian valores y saberes relacionados a la vivencia femenina en estas poblaciones. Finalmente, es relevante porque su existencia en la actualidad es el fruto del trabajo de las comunidades portadoras por mantener esta tradición viva e, incluso en algunos casos, por salvarla de una inminente desaparición.
Tondero
Es un género del que se escucha por lo menos desde el siglo XIX, en el que se creó el tondero San Miguel de Piura, cantado por los hermanos piuranos afroperuanos conocidos como Los Cuyuscos y posiblemente compuesto por sus padres. Luego de la Guerra con Chile surgieron varios tonderos resaltando las hazañas de Miguel Grau. Se reconoce como un género desarrollado en el norte del país, en los departamentos de Piura, Lambayeque y La Libertad.

Para bailar y cantar el tondero hay distintos estilos de acuerdo con cada pueblo, a cada región, grupo cultural y según se esté en la ciudad o en el campo.
El tondero fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación en 1993 por el entonces Instituto Nacional de Cultura. El tondero es relevante en tanto patrimonio cultural inmaterial, en primer lugar, porque es testimonio del intercambio cultural del que participan las poblaciones afroperuanas en el territorio nacional desde su llegada al Perú, ya que es un género afrodescendiente que incorpora también elementos musicales provenientes de España.
En segundo lugar, su práctica implica la transmisión de elementos musicales y coreográficos de larga data, que en la actualidad son representativos de colectividades de cultores en distintas localidades de la costa norte del Perú. Finalmente, implica también la preservación y transmisión de un amplio repertorio de canciones y formas musicales y coreográficas, que reflejan la memoria de las poblaciones afrodescendientes no solo en términos de creatividad musical sino también de testimonios sobre la vivencia de estas poblaciones a través de sus letras.
Lenguas y tradiciones orales
En este tipo de expresiones afroperuanas fueron declaradas Patrimonio Cultural de la Nación las siguientes:
Cumanana
La cumanana son versos para compartir con amigos, familia o público que está alrededor. Es reconocida como una forma de contienda de palabras entre dos o más personas, y así es muchas de las veces, pero también están aquellos que prefieren simplemente recitar sus creaciones. Los versos se riman de a cuatro, y además cantando, aunque se puede escuchar a varios cumananeros recitar sin música en la actualidad.
La cumanana fue declarada Patrimonio Cultural de la Nación en 2004 por el entonces Instituto Nacional de Cultura. La cumanana es una expresión que aporta un ambiente de disfrute y diversión a través de la palabra, tanto en entornos familiares como comunitarios. Y lo hace a través de la demostración de la creatividad y conocimiento de sus cultores, que son parte de las comunidades afroperuanas, lo que resulta motivo de orgullo de estas.
De otro lado, expresan el conocimiento y análisis social de los propios cumananeros, que se ha cultivado mediante una comunicación que alcanza varias generaciones, traspasando periodos históricos. Y esto ocurre en un lenguaje familiar y comprensible para los miembros de la comunidad. Por todo ello, la cumanana es un valioso patrimonio cultural afroperuano, fuente de orgullo, disfrute y conocimiento social.
Fiestas y celebraciones rituales
Festividad del Señor de los Milagros
Conocido también como Cristo Moreno, Cristo de Pachacamilla y Señor de los Temblores, esta expresión religiosa es amplia en todos sus sentidos. Es celebrada por cientos de miles personas en la ciudad de Lima, lo cual significa ser una de las festividades más grandes del mundo. Se nutre de diversos lenguajes: el de los aromas de los sahumerios que abren camino en la procesión, la música en la voz de las hermanas cantoras, los múltiples conjuntos y bandas que homenajean y acompañan la celebración, los colores y figuras de las alfombras de flores, la vestimenta morada de los fieles y los alimentos propios del mes de octubre.

Su larga historia se inicia cuando un angoleño traído en condición de esclavo pintó la imagen cerca al año 1650. Este hombre formaba parte de una cofradía de negros. Estas cofradías fueron agrupaciones de fieles católicos promovidas, pero también temidas por la Iglesia.
Son reconocidas por los lazos de solidaridad entre sus miembros, sobre todo en caso de enfermedad o para garantizar sepelio digno. Las cofradías de negros fueron conocidas además por organizar celebraciones nocturnas con música y danza. A partir desde este origen afroperuano, la devoción involucra a distintos grupos sociales y fuentes culturales.
La Festividad del Señor de los Milagros fue declarada Patrimonio Cultural de la Nación en el año 2005. La importancia de esta expresión cultural radica, en primer lugar, en el hecho de que constituye la demostración de religiosidad popular más resaltante del Perú y la más concurrida del mundo, replicándose incluso en diversos puntos del extranjero. En segundo lugar, su origen revela la compenetración de la religiosidad afroperuana temprana con la religiosidad de los pueblos originarios, que dieron lugar a esta imagen sagrada.
Finalmente, es importante por cuanto el Señor de los Milagros es un marcador de identidad religiosa y nacional para muchas comunidades de migrantes peruanos alrededor del mundo que llevan a cabo grandes esfuerzos para realizar esta procesión todos los años.
Día de la Cultura Afroperuana
Desde el 4 de junio del 2006, el Perú celebra el Día de la Cultura Afroperuana con el fin de fomentar la visibilidad y reconocimiento de los aportes de esta comunidad en la identidad nacional en nuestra población.

Se escogió dicha fecha en honor al nacimiento de Nicomedes Santa Cruz Gamarra, en 1925, uno de los más reconocidos exponentes de esta colectividad y que en este año 2026 se conmemora los 101 años de su natalicio.
(FIN) LZD/MAO
JRA
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