Con el poste sobre los hombros, las cuadrillas avanzaron durante horas por trochas estrechas, subiendo y bajando cerros, mientras abrían camino con machetes entre la vegetación.
En medio de caminos de tierra deteriorados por las lluvias, cerros empinados y trochas prácticamente intransitables, un grupo de trabajadores del sector eléctrico emprendió una jornada que se extendió por varias horas para devolver la energía a comunidades rurales de la provincia de Ayabaca.
Su misión: transportar a pulso un poste de 13 metros hasta el caserío Las Vegas, punto donde se había originado la falla que dejó sin servicio eléctrico a los distritos de Sicchez y Jililí.
La emergencia se produjo tras la caída de un poste de madera de media tensión, afectado por las intensas precipitaciones registradas en los últimos días en la sierra de Piura. La estructura colapsó y provocó la interrupción del suministro eléctrico que abastece a varias localidades de esta zona fronteriza.

Ante el corte del servicio, la empresa eléctrica Enosa activó un operativo técnico de emergencia para restablecer la energía en el menor tiempo posible. El nuevo poste —una estructura de fibra de vidrio reforzado (PRFV) de 13 metros— fue trasladado desde el distrito de Tambogrande hasta el punto más cercano al lugar de la avería. Sin embargo, el último tramo del recorrido representaba el mayor desafío.
Las lluvias habían deteriorado los accesos y convertido los caminos en rutas difíciles de transitar para vehículos. La única alternativa fue continuar a pie. Con el poste sobre los hombros, las cuadrillas avanzaron durante horas por trochas estrechas, subiendo y bajando cerros, mientras abrían camino con machetes entre la vegetación.
La escena no pasó desapercibida para los pobladores del sector. Algunos se sumaron a la faena y acompañaron a los técnicos en el traslado del pesado material hasta el punto de la avería, en un esfuerzo conjunto que reflejó la urgencia de recuperar el servicio eléctrico para las familias de la zona.
Una vez en el lugar, las cuadrillas iniciaron las labores para retirar la estructura dañada e instalar el nuevo poste. Tras varias horas de trabajo, el sistema volvió a operar con normalidad y el suministro eléctrico fue restablecido en su totalidad en Sicchez, Jililí y los caseríos cercanos.

Desde la empresa se destacó el compromiso del personal técnico y de los pobladores que colaboraron durante la emergencia. En contextos donde la geografía y el clima imponen desafíos adicionales, la reposición del servicio depende muchas veces del esfuerzo directo de quienes recorren largas distancias para mantener operativa la infraestructura eléctrica en las zonas más alejadas de la región.
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(FIN) MMC /TMC
Publicado: 16/3/2026