Igualmente, se ha colocado señalización turística, mejora y acondicionamiento del Malecón Grau habilitándose sus pérgolas, barandas, bancas, tachos de basura y zona de sombrillas, y la nueva colección de los artesanos en piedra de Pacasmayo. Al igual que en Magdalena de Cao se ha elaborado la Marca de Pacasmayo y un video promocional.
“Con esta intervención se espera diversificar la oferta turística de la localidad de Pacasmayo, generando nuevos espacios de visita e intercambio cultural que les permita a los pobladores valorar la identidad local así como reconocer su historia y cultura, y a los visitantes descubrir la experiencia que ofrece con sus olas y sol eterno”, indicó la viceministra de Turismo en el acto oficial de lanzamiento de la iniciativa “De mi tierra, un producto”.
La ciudad y el mar
Pacasmayo se encuentra a 100 kilómetros al norte de Trujillo, aproximadamente en el kilómetro 681 de la Panamericana Norte, a orillas del Océano Pacífico. En este distrito existen algunos vestigios de la época pre-incaica e incaica, pero es en la colonia cuando inició su poblamiento gradual llegando a ser creado como puerto por mandato del Virrey Teodoro de Croix, en el año 1785, con la finalidad de exportar la producción de tabaco de Lambayeque (valles de Saña y Jaén) hacia Chile.
Luego, en la época republicana, por Decreto Supremo de don Simón Bolívar (el 21 de junio de 1825) se constituye en distrito, junto con otras ciudades aledañas y por Decreto Ley del 18 de abril de 1835, estas formaron parte de la provincia de Chiclayo. El 23 de Noviembre de 1864 Pacasmayo y los demás distritos de la provincia pasan a formar parte de la provincia que lleva el mismo nombre, en el departamento de La Libertad.

La población, de más de 40,000 habitantes, tiene como ancestros a las culturas Cupisnique y Mochica, de las cuales heredaron su habilidad para la artesanía, la laboriosidad, la creatividad y la hospitalidad que se demuestra en cada rincón de esta apacible ciudad, donde los visitantes se sienten tranquilos durante su estadía.
La bahía de Pacasmayo se extiende a todo lo largo de la ciudad y alrededores. Aproximadamente a cinco kilómetros al sur de la desembocadura del río Jequetepeque, la costa labra hacia el sureste y luego al suroeste una abierta ensenada de 5.5 kilómetros de extensión, en cuya parte sur se encuentra el balneario de Pacasmayo.
Además de poseer una apacible playa, goza de buenas olas y viento que permiten la práctica de deportes náuticos como la tabla en todas sus modalidades, el windsurf y el stand up paddle, así como motonáutica, kayak, remo y paseos en embarcaciones.

Las incomparables condiciones de esta bahía le permite ser considerada como destino obligatorio de campeonatos internacionales de tabla y windsurf, así como del tour estadounidense anual de “kitesurf”. Este deporte náutico -que en el Perú tiene pocos años de práctica, pero que gana cada vez más adeptos- consiste en el uso de una cometa de tracción (“kite” en inglés), que tira del deportista por cuatro o cinco líneas, dos fijas a la barra de dirección, y las dos o tres restantes de potencia que pasan por el centro de la barra y se sujetan al cuerpo mediante un arnés, permitiéndole deslizarse sobre el agua mediante una tabla o un esquí diseñado para tal efecto.

Basta con descansar en sus playas, recorrer a pie el malecón con sus pérgolas y zonas de observación de la bahía, contemplar la puesta del sol al atardecer y saborear la vasta gastronomía basada en productos recién extraídos del generoso mar para sentirse como en un paraíso terrenal.