En la Colección Científica del Instituto del Mar del Perú (Imarpe) se resguarda un ejemplar único de gusano tubular poliqueto que ha vivido aproximadamente 250 años; es decir, contemporáneo al nacimiento de la rebelión de Túpac Amaru II (1738 – 1781), en el Perú colonial.
Este organismo, recolectado incidentalmente durante investigaciones preliminares a profundidad del bacalao, habita a más de 1.700 metros bajo el mar, en las zonas más oscuras y hostiles del océano peruano.
Rossana Cabanillas, bióloga del Imarpe, explica a la Agencia Andina que se trata de un tubo construido, como si fuera su hogar, por el propio gusano marino. Esto le permite sobrevivir en ambientes sin oxígeno, con altos niveles de sulfuro, metano y temperaturas extremas.
En el Perú, esta es la única muestra en una colección científica nacional; la otra fue obtenida en 1970 y se encuentra en un museo ruso, destacando su rareza y valor científico.
Estos poliquetos -similares a especies como Escarpia laminata del Golfo de México, que pueden alcanzar hasta 300 años- indican posibles formaciones de metano en el fondo marino y albergan a otros organismos como corales diminutos, huevos de bivalvos e hidrozoarios.
Una rica colección
La colección del Imarpe, activa desde los años 40, preserva más de mil moluscos, crustáceos y gusanos de las 200 millas marítimas peruanas, incluyendo especies de zonas costeras y profundidades superiores a 1.000 metros.
Recientemente, abrió sus puertas a escolares para fomentar el interés por la biodiversidad marina, revelando estas adaptaciones extremas que desafían la vida en condiciones casi imposibles.
Cabanillas celebró el entusiasmo de los niños por descubrir estos secretos del mar, subrayando el rol del Imarpe como principal referente nacional en biodiversidad marina.
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Publicado: 30/1/2026