Autoridades del Cusco iniciaron oficialmente las actividades festivas con ocasión del mes jubilar de esta importante ciudad, con una ofrenda a la Pachamama o madre tierra, realizada al pie de un ushnu o espacio ceremonial instalado sobre la pileta de la plaza mayor - Hawkaypata.
Muy temprano se dio el tradicional paseo e ingreso de la Bandera Nacional y del Cusco a la plaza de armas. Seguidamente, se procedió con el ritual ancestral ofrecida ante la Basílica Catedral, antiguo Palacio Inca del Wiracocha.
Sacerdotes andinos saludaron a los apus circundantes a esta gran urbe, como el Salkantay, Ausangate, Mama Simona, Pitusiray, Sahuasiray, Pachatusan, Sacsayhuaman y Wanakauri, y elaboraron un despacho que contenía partículas de alimentos, producción agrícola, dulces, hojas de coca en quintus y chicha de jora.

La conexión por medio de la ofrenda "haywarikuy" con la naturaleza y la madre tierra, como en tiempos remotos para agradecerle el bienestar y pedirle por la vida, el trabajo, la unión y salud, fue con música y manifestaciones por los altomisayoc y pampamisayoc (sacerdotes andinos).
"Aquí estamos de corazón con este haywarikuy para vivir bien, sin envidia, sin rencores y para querernos entre nosotros. Este haywarikuy nos va recibir nuestra madre, si vamos a vivir en mal este suyo (espacio) no va desarrollarse, no va florecer", expresó el sacerdote.
Al sonar de los pututos y con la mirada al astro Sol- Inti- también se invocó al pachacamayoc, al altísimo, expresando: "aquí estamos tus hijos pecadores y usted sabe cómo están nuestros corazones, expía nuestros pecados por favor, purifícanos", después clamó a los apus tutelares que intercedan por todos.
El gobernador de Cusco, Werner Salcedo; el alcalde Luis Pantoja, burgomaestres distritales, autoridades de gobierno, castrenses, representantes de entidades públicas y otros tomaron quintus que acompañó la ofrenda o despacho, con sus pedidos a la Pachamama y apus. Esta expresión también la vivieron turistas que hacían su paso por la plaza mayor.

El haywarikuy, como es tradición, fue depositado bajo tierra, en el área verde cerca de los mástiles de la bandera del Tahuantinsuyo o Cusco y el pabellón Nacional.
La ofrenda a la Pachamama marca un hito importante para cusqueños, pues desde ya, los habitantes de la ciudad capital y cusqueñistas se alistan para saludar a Cusco con diversos manifestaciones culturales, académicas, educativas entre otras.
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(FIN) PHS/TMC
Publicado: 1/6/2025