La creatividad y el trabajo productivo de los internos de los penales del norte del país quedaron en evidencia durante la Feria Regional de Cárceles Productivas, que se inauguró en la Plazuela Elías Aguirre de Chiclayo con la
participación de 10 establecimientos penitenciarios de la macro región norte del Instituto Nacional Penitenciario (Inpe).
El director de la Oficina Regional Norte del INPE-Chiclayo, Guery Chirinos Alvarado, destacó en diálogo con la Agencia Andina que esta actividad, que continuará hasta el 22 de mayo, busca mostrar a la ciudadanía y al sector empresarial la calidad de los productos elaborados por las personas privadas de su libertad, así como promover alianzas estratégicas que permitan abrir nuevos mercados.
“Tenemos una oferta productiva muy importante en confección textil, zapatería, metalmecánica, carpintería, panadería y joyería. Invitamos al sector empresarial a conocer nuestros talleres y generar alianzas productivas que beneficien tanto a los internos como a la comunidad”, expresó.
La autoridad penitenciaria, explicó que la jurisdicción norte del INPE comprende establecimientos penitenciarios desde Trujillo hasta Tumbes, teniendo actualmente 11 penales bajo su administración. En esta feria participaron 10 centros penitenciarios presentando artículos elaborados por los internos.
Uno de los casos destacados es el penal de Chiclayo, donde actualmente se impulsa una importante línea de producción de artículos en cuero gracias a convenios con empresas privadas. Carteras, billeteras y otros accesorios fueron exhibidos durante la feria, llamando la atención por su calidad y acabado profesional.
“En Chiclayo tenemos una alianza con la empresa Cronos para producir artículos de cuero de excelente calidad. También contamos con confección textil y trabajos de carpintería muy bien elaborados”, indicó Chirinos.
El funcionario, resaltó que el principal reto es conseguir más aliados estratégicos y mercados para comercializar los productos elaborados en los talleres penitenciarios. Según dijo, el INPE pone a disposición la infraestructura
productiva, mientras que los empresarios pueden invertir y generar oportunidades laborales para los internos.

“Necesitamos que los empresarios apuesten por los establecimientos penitenciarios. Nosotros ofrecemos talleres equipados de costura, carpintería y metalmecánica. Los insumos son adquiridos por los internos o mediante convenios con empresas”, sostuvo.
Asimismo, precisó que la capacitación de los internos está a cargo del INPE mediante programas desarrollados junto al Cetpro, Senati y otras instituciones técnicas, con el objetivo de fortalecer los oficios y mejorar la mano de obra penitenciaria.
Mencionó que actualmente, la región norte del INPE alberga alrededor de 20 mil internos, de los cuales 6,165 participan en actividades laborales dentro del programa Cárceles Productivas.
Chirinos aseguró que el trabajo penitenciario contribuye directamente a la resocialización y disminuye significativamente la reincidencia delictiva.
“Los internos que trabajan tienen una reincidencia muy baja. El trabajo ayuda a la resocialización y es parte de la política penitenciaria nacional impulsada por el Ministerio de Justicia y el Consejo Nacional Penitenciario”,
manifestó.
La Feria de Cárceles Productivas permitió que la ciudadanía conozca de cerca el talento y esfuerzo de los internos, así como el impacto positivo que generan estos programas en la reinserción social y laboral de las personas privadas de libertad.
(FIN) SDC