A través de sus redes sociales, la Corte de Justicia señaló que la Fiscalía de la Nación puso a los menores denunciados a disposición de dicho despacho judicial.
Inicialmente, fueron diez los estudiantes retenidos en la comisaría de familia del Cercado de Lima a raíz de la denuncia de la víctima. Según información difundida por canal N, cuatro de ellos fueron puestos en libertad durante la jornada de hoy, por lo que seis permanecen vinculados a las diligencias que continuarán en el ámbito judicial.
El caso se remonta al martes 15 de setiembre, cuando un estudiante de 16 años del Liceo Naval Almirante Guise, en el distrito de San Borja, denunció ante su familia una presunta agresión sexual ocurrida dentro de un bus escolar que trasladaba a alumnos de regreso de una competencia deportiva. Tras la denuncia presentada por los padres, la Policía intervino a diez estudiantes de quinto de secundaria, quienes fueron trasladados a la Comisaría de Familia del Cercado de Lima.
La Séptima Fiscalía de Familia de Lima Centro abrió una investigación preliminar y dispuso recoger las declaraciones de los diez adolescentes, mientras la víctima fue entrevistada mediante Cámara Gesell.
El caso también generó cuestionamientos sobre la actuación del colegio. El director de la DRELM, Cornelio Gonzales, señaló que el plantel conocía lo ocurrido, pero que la denuncia ante la Policía fue presentada por los padres del estudiante al día siguiente. Además, indicó que dos entrenadores se encontraban en el vehículo durante el traslado. Como medida preventiva, la Marina de Guerra dispuso separar de sus cargos a la directora, un docente y el entrenador de fútbol mientras avanzan las investigaciones.
A nivel del Gobierno, la presidenta Keiko Fujimori anunció que el Liceo Naval será declarado en reorganización y que su administración pasará de la Marina de Guerra al Ministerio de Educación, además de la adopción de medidas correctivas. La mandataria pidió una investigación rigurosa para establecer responsabilidades, mientras el Ministerio de la Mujer, a través del programa Warmi Ñan, brinda asistencia legal y soporte psicológico al adolescente y su familia.