El consumo de cigarrillos electrónicos o “vapes” entre adolescentes ya superó al hábito tradicional de fumar cigarro en el país, advirtió el doctor Mario Izquierdo, quien alertó sobre los graves riesgos que estos dispositivos representan para la salud de los jóvenes.
En declaraciones a Andina al Día, en el marco del Día Mundial Sin Tabaco, que se conmemora este 30 de mayo, el especialista señaló que las cifras actuales reflejan un cambio preocupante en los hábitos de consumo.
“En nuestro país, los últimos 10 a 12 años hemos venido en un franco descenso del hábito tabáquico; hemos logrado reducirlo de un 48% a un 9%, pero hoy el uso del vape ha superado esa cifra. Estamos hablando de un 16%”, precisó.
¿Qué contienen los vapes?
El uso de cigarrillos electrónicos se ha convertido en una moda creciente entre adolescentes y jóvenes, impulsada por la falsa percepción de que se trata de una alternativa inofensiva al tabaco. Sin embargo, el médico advirtió que estos dispositivos contienen sustancias potencialmente cancerígenas y generan daños importantes en organismos que aún se encuentran en desarrollo, como el de los menores de edad.
Según explicó, el principal problema radica en el mito de que vapear no es perjudicial. “La industria ha logrado enmascarar los peligros mediante el uso de sabores frutados y aromas agradables que generan aceptación”, sostuvo, al recordar que anteriormente el olor y las manchas ocasionadas por el cigarro tradicional generaban rechazo social.
Los más vulnerables
El especialista indicó que la población más vulnerable se concentra en adolescentes de entre 13 y 17 años, quienes muchas veces recurren a estos dispositivos debido a la necesidad de aceptación dentro de sus grupos sociales. “La presión de grupo puede hacerlo sucumbir frente a la utilización de estos dispositivos electrónicos que son nocivos y dañinos para su salud”.
Los vapes tienen nicotina
Añadió que la venta libre de estos productos, incluso a menores de edad, facilita el acceso y aumenta el riesgo de consumo temprano. Asimismo, alertó que los vapes contienen nicotina, glicerina, formaldehído y metales pesados, componentes altamente tóxicos que afectan el sistema neurológico, pulmonar, cardiovascular y gástrico.
Izquierdo detalló que la nicotina produce una fuerte dependencia debido al llamado “estímulo de recompensa” en el cerebro, lo que lleva al usuario a requerir dosis cada vez mayores. Entre las consecuencias inmediatas mencionó gastritis, bronquitis, insomnio y alteraciones en la presión arterial.
Riesgo de cáncer
Además, advirtió sobre el riesgo de desarrollar cáncer a mediano plazo. “Muchos de los elementos químicos con los que están preparados podrían ser potenciales cancerígenos. Estos productos no están exentos de ello”, remarcó.
Finalmente, el médico destacó la importancia de la Ley 32159, promulgada en 2024, que prohíbe el uso de cigarrillos electrónicos en lugares públicos. También exhortó a los padres de familia y a las instituciones educativas a reforzar la vigilancia y la prevención, incluso dentro de los colegios.
Aconsejó promover estilos de vida saludables y fortalecer el diálogo con los adolescentes mediante mensajes positivos que ayuden a generar conciencia sobre los riesgos del vapeo.
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