Andina

La depresión agobia a un millón 700 mil peruanos


Instituto de Salud Mental aplica dos líneas de trabajo para enfrentar este mal

INTERNET/Medios

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12:07 | Lima, abr. 21.

La depresión, una de las causas principales del suicidio, agobia actualmente a un millón 700 mil peruanos y se ha convertido de lejos en la primera enfermedad mental del país, advirtieron hoy médicos especialistas en el tema.

El caso del copiloto alemán Andreas Lubitz, autor de la masacre donde murieron 150 pasajeros, captó hace algunas semanas las primeras planas del mundo, al mostrarnos la cara más infeliz de esta enfermedad mental.

El director general del Instituto Nacional de Salud Mental Honorio Delgado Hideyo Noguchi (INSM), Humberto Castillo Marcell, manifestó que dicha institución ha hecho estudios en casi todas las regiones del país, que dieron como resultado que solo en Lima 350,000 personas tendrían depresión.

"Presentan síntomas y por eso requieren un diagnóstico pero allí aparece otro problema y es la escasez de profesionales dedicados a la salud mental. En el Perú existirían 700 psiquiatras y unos 1,500 psicólogos, la mayoría en Lima”, detalló al diario El Peruano. 

Ante esta realidad, dos son las líneas de acción en las que el Instituto Nacional de Salud Mental (INSM) trabaja para enfrentar este problema con efectos sociales, familiares y productivos considerables. 

En 2012, las investigaciones en economía de la salud revelaron que los problemas de salud mental ocupan el primer puesto en la carga derivada de los males crónicas más frecuentes y que solo la depresión generó pérdidas por más de 5,000 millones de nuevos soles. 

No solo el cuerpo 

La primera línea de trabajo es promover que la población hable de sus emociones en las consultas médicas.   

“Detrás de muchos dolores de cabeza, de cintura, de malestares generales, de hipertensión arterial, hay un problema de salud mental. Cada día encontramos más evidencia de que el deterioro de la salud mental influye en el de la salud física. Las emociones también se enferman”, comentó el reconocido psiquiatra. 

Hay –agregó– una especie de prejuicio compartido entre el paciente y los especialistas sobre estos temas, olvidando que la depresión puede convertirse en una enfermedad discapacitante, sobre todo en personas de edad productiva (15 a 45 años). 

Por esta razón, recomendó a todas las personas empezar a hablar, sin temor, de la tristeza o del desgano que puedan sentir desde hace algún tiempo.

Reactivar capacidades

La segunda línea de intervención en la que trabaja el INSM es establecer una red de atención masiva de la salud mental.

Castillo Martell apuesta por reactivar los conocimientos sobre salud mental que todos los especialistas de la salud recibieron durante su formación profesional y que los habilita perfectamente a diagnosticar la enfermedad.

“Dentro de la reforma de la salud, ahora todos los hospitales, institutos y centros de salud se han integrado en el Instituto de Gestión de Servicios de Salud. Eso permitirá que todos trabajemos en la misma línea: la detección temprana de las enfermedades mentales, teniendo en cuenta que en la actualidad el Seguro Integral de Salud cubre el 100% de los tratamientos y terapias para sus asegurados”, puntualizó .

(FIN) KGR/RRC

Publicado: 21/4/2015