19:32 | Lima, jun. 10 (ANDINA).
La alcaldesa de Lima, Susana Villarán, sostuvo una reunión de coordinación con sus pares de Chorrillos, Augusto Miyashiro, y de Santiago de Surco, Roberto Gómez, con la finalidad de buscar solución a la discrepancia existente entre ambas comunas en relación a las urbanizaciones Brisas de Villa, La Encantada de Villa y Country Club de Villa.
Durante la cita, realizada en el Palacio Municipal de Lima, se acordó la conformación de una mesa de trabajo técnica liderada por el Instituto Metropolitano de Planificación (IMP), en el marco de sus atribuciones y competencias, para el cual ambas municipalidades acreditarán a sus representantes.
Este grupo de trabajo evaluará y analizará la situación para encontrar la solución al impasse en el marco de las normas legales vigentes.
Como se recuerda, un grupo de vecinos de las urbanizaciones Brisas de Villa, Country Club y La Encantada de Villa solicitaron a la municipalidad de Santiago de Surco los servicios de seguridad, parques y jardines, limpieza, ornamentación, entre otros, en razón de que -según manifestaron- la municipalidad de Chorrillos no les brinda adecuadamente dichos servicios, hecho que motivó la discrepancia entre las comunas ediles.
Villarán afirmó que su intervención responde a las políticas públicas locales que ha emprendido en su gestión edilicia para dar solución a la problemática de organización territorial, como es la demarcación político administrativa que presenta la ciudad, ya que durante su historia republicana nunca se resolvieron problemas limítrofes, creándose el último distrito de Los Olivos hace 24 años.
Señaló que, a la fecha, el Municipio de Lima ha concluido satisfactoriamente cinco casos demarcatorios.
Ausencia de demarcación
La burgomaestre refirió que Lima está conformada por 43 unidades político administrativas que representan 125 colindancias limítrofes, de las cuales 32 son de carácter interprovincial y 93 de carácter interdistrital.
Un 74% de éstas no se encuentra establecidas de acuerdo a ley; es decir, no tienen definida una demarcación cartográficamente interpretable, anotó.
“La existencia de conflictos de límites en la provincia de Lima se debe principalmente a la antigüedad de las Leyes de Creación Política, algunas de la época de la Independencia”, sostuvo.
Además, dijo, no existía una normatividad legal que precisara procedimientos, criterios, requisitos técnicos y definiciones. Ello se suma a que hasta la década de 1950 no se contaba con una cartografía que permitiera una lectura detallada del territorio.
Conflictos territoriales concluidos
Villarán destacó que los casos que han sido concluidos durante su gestión corresponden a las delimitaciones entre San Juan de Miraflores y Santiago de Surco; Ancón, Santa Rosa, Puente Piedra y San Martín de Porres, en Lima, con el distrito de Ventanilla, en el Callao.
De la misma forma, el distrito de Ancón en Lima y el distrito de Aucallama, en la provincia de Huaral; Santa María del Mar y San Bartolo; y, finalmente, San Juan de Miraflores y Villa El Salvador.
De estos cinco casos, el primero ya ha sido aprobado en el Pleno del Congreso, los dos siguientes están a la espera de su debate en la Comisión de Descentralización, Regionalización, Gobiernos Locales y Modernización de la Gestión del Estado del Congreso de la Republica, y los otros dos están, respectivamente, aprobados y agendados por la Presidencia del Consejo de Ministros para su consideración final.
Asimismo, la Municipalidad de Lima viene trabajando en otros doce procesos de demarcación territorial que permitirán concluir y definir los límites pendientes entre varios distritos de Lima con algunos distritos de la provincia del Callao y las provincias de Canta, Huarochirí y Cañete.
(FIN) NDP/LZD
Publicado: 10/6/2013