Aprovechar la máximo las horas de trabajo y de reunión con la familia no solo depende de un tránsito vehicular fluido y ordenado, sino también de una adecuada educación vial.
Lima es una de las capitales más pobladas de América Latina y, como tal, requiere de un servicio de transporte público ordenado y fluido. Esta parece ser una labor titánica para las autoridades que rigen una ciudad como la nuestra, pero, definitivamente, es necesario realizar no solamente por el efecto económico positivo que significa tener más horas para desarrollar nuestras actividades cotidianas, sino también para mejorar la calidad de vida de la población limeña.
En ese sentido, la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU) presentó el Plan de Reordenamiento del Transporte Urbano, una hoja de ruta que busca mejorar uno de los servicios fundamentales para el desarrollo de la ciudad y del país.
“Queremos garantizar la mejora del servicio que tenemos. En la actualidad, las rutas abarcan el 70% de la flota y eso es importante. Con el estudio que estamos haciendo tendremos las pautas para impulsar el plan de ordenamiento que estamos proponiendo”, afirmó el presidente de la ATU, José Aguilar, en el Suplemento Económika del Diario El Peruano.
Impacto económico
Uno de los principales aspectos a tomar en cuenta en el ámbito del transporte urbano es su impacto en el desempeño de la actividad económica del país. Según un estudio elaborado por la organización Desde MOVEMOS, Asociación VINCI Highways por la Movilidad Sostenible, el 50% de limeños pasa entre una y dos horas viajando en el día.
“Hay rutas que son largas y toman más tiempo, por lo que no sería justo decir que todo depende del transporte urbano. En otros países, con una visión más social y urbanística relacionada con el transporte, los trabajadores viven más cerca de sus puestos laborales. No obstante, en nuestra ciudad las distancias son considerables en algunos casos”, refirió Aguilar.
Sostuvo que el reordenando de las rutas que la ATU trabaja, garantizando una adecuada fiscalización y combatiendo el transporte informal, permitirá que las personas lleguen a su destino más rápidamente. “Son problemas que todos padecemos. Vemos como el transporte informal dificulta el normal tránsito de las personas, sin embargo, son las propias personas las que siguen utilizando estas unidades. Allí tenemos que ser muy estrictos y difundir los problemas que causa la informalidad”, refiere.
En ese sentido, el funcionario sostuvo que, aproximadamente, el 60% de los vehículos que los fiscalizadores de la ATU llevan al depósito responde a que el chofer no cuenta con brevete o tiene este documento suspendido .
“Este es un gran problema y la gente parece que no le diera importancia. Todos tienen derecho al trabajo, siempre y cuando respeten las leyes. Por ello, hay que concientizar a la ciudadanía de que tomar el transporte informal es un riesgo”, aseveró Aguilar.
En términos estadísticos, según el Lima Cómo Vamos, del grupo de personas que trabaja fuera de casa, un 31.1%, se movilizó mediante un bus; un 28.4% lo hizo mediante las denominadas cústeres; y un 11.1% lo hizo en automóvil propio.
Asimismo, quienes se movilizaron para estudiar, lo hicieron en un 30.4% en bus; un 28.5% en cúster y un 6.8% en automóvil propio.
Por su parte, el TomTom Traffic Index 2022 reveló que los conductores limeños son los que más tiempo pasan en el tráfico en hora punta, ya que desperdician 254 horas al año.
En el ámbito sudamericano, le siguen en la lista ciudades como Bogotá (249 horas), Recife (220 horas), Buenos Aires (217 horas) y Montevideo (197 horas).
“Tenemos un trabajo arduo por hacer en ese aspecto. Para ello, coordinamos con las Municipalidades de Lima y Callao para ordenar el tráfico de tal forma que permita que los buses de transporte público puedan fluir más rápidamente”, precisa Aguilar.
Plan de ordenamiento
El plan de ordenamiento del transporte urbano comprende tres etapas. La primera, efectuada el 20 de setiembre último, comprendió la publicación del reglamento de Autorizaciones del Régimen Excepcional.
“Esto implica modificaciones de ciertas rutas en cumplimiento de los contratos de concesión de los corredores complementarios y del Metropolitano”, detalla Aguilar.
La segunda etapa, que se desarrollará en el último trimestre del año, consiste en la publicación del Plan Regulador de Rutas; mientras que la tercera etapa es la aprobación del Texto Único de Procedimientos Administrativos (TUPA) para la vigencia del reglamento y de inicio de las autorizaciones y renovaciones del transporte convencional.
“Queremos centrarnos en garantizar y trabajar en la mejora del servicio que tenemos. Actualmente, las rutas abarcan el 70% de la flota y eso es importante. Cuando tengamos el plan de ordenamiento de rutas y con un estudio que estamos haciendo, estamos seguros que el transporte urbano mostrará significativas mejoras”, precisó el representante de la ATU.
Con la implementación de esta plan de ordenamiento, se espera contar con 406 rutas optimizadas, así como también con 20,388 vehículos requeridos, de los cuales el 45.6% serán ómnibuses; el 31.9% microbuses; el 22.5% camionetas rurales y el 0.4% compuesto por otro tipo de vehículos.
A la fecha se cuenta con 363 empresas autorizadas para prestar el servicio de transporte convencional (transporte no concesionado que ha sido autorizado por resoluciones administrativas emitidas por Municipalidad Metropolitana de Lima y la Municipalidad Provincial del Callao); 252 tienen como área de servicio Lima; 100 operan en el Callao y 11 trabajan en ambas áreas de servicio (Lima / Callao). Estas empresas operan en total 492 rutas autorizadas, de las cuales 338 tienen procedencia en Lima y 254 el Callao.
De acuerdo con el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), el año pasado, el número total de viajes realizados en transporte público masivo ascendió a 355 millones 638,572; mientras que el número total de viajes al año realizados en diferentes modos de transporte fue de 5,829 millones 895,511, lo que representa un valor de 6.1%.

La proporción de viajes en transporte masivo aumentó 15.1% respecto al 2021, que se explicaría por la normalización del transporte urbano al levantarse las restricciones para la movilidad y actividades económicas ocasionadas por el covid-19, que generaría mayores flujos en transporte público en los diferentes modos de transporte.
Aplicativo de taxi
Otro de los sectores en donde la ATU ha decidió participar activamente es el taxi por aplicativos. No obstante, la aplicación que la entidad reguladora ha trabajado para participar en este sector se encuentra en stand by.
“Un gran problema que hemos determinado es la dificultad que hay para contar con una base de datos confiable, de tal manera que el usuario tenga la seguridad de que no sufrirá contratiempos que, inclusive, pongan en riesgo su integridad”, aseveró Aguilar. En ese sentido, el presidente de la ATU sostuvo que ya han ocurrido problemas de este tipo con empresas de aplicativos de taxi.
“No queremos que un pasajero que utilice el aplicativo de la ATU sufra algún problema. Mientras no haya una seguridad completa de contar con una base de datos óptima, de tal manera que sepamos exactamente quiénes son los taxistas que se afiliarán al aplicativo, no podemos lanzar esta iniciativa al mercado”, manifestó.
En ese sentido, Aguilar comentó que la institución que preside solicitó al Congreso de la República facultades extraordinarias para legislar en este importante tema y buscar un punto adecuado.
“No obstante, la petición no fue aprobada, ya que se alegó que el Parlamento ya contaba con una ley de ese tipo. No obstante, particularmente considero que esto no resolverá el problema, porque no se trata solamente de un registro. Hay una serie de cuestiones técnicas que se deben tomar en cuenta al momento de legislar en esta materia”, precisó el funcionario.
No obstante, pese a ese revés, Aguilar sostuvo que se buscará un acercamiento con el Congreso a fin de encontrar soluciones conjuntas que signifiquen seguridad para los usuarios al momento de usar este servicio.
Datos
- Según el TomTom Traffic Index 2022, Lima es la octava ciudad del mundo con peor congestión vehicular y la primera en el ámbito continental.
- Esto significa que los conductores en Lima enfrentaron un tiempo de viaje promedio de 27 minutos y 10 segundos por cada 10 kilómetros de viaje.
- Según este índice, lo normal es que el tiempo promedio sea de 10 minutos o menos.
- Esto se traduce en que el nivel de tráfico en Lima se encontró por encima de ciudades también caracterizadas por un elevado tráfico como Bogotá (26 minutos 20 segundos), Buenos Aires (24 minutos 40 segundos) y Montevideo (23 minutos), entre otras.
- El 7% de la población de Lima–Callao se siente satisfecha con el transporte urbano. Por el contrario, el 64.5% está insatisfecha con el servicio.