Suplemento “Variedades”: el inca Pachacutec bajo la mirada de María Rostworowski

En 1953, la historiadora publicó trabajo que reivindicó la figura de este inca como el gran hacedor del imperio.

Gigante. Pachacutec fue conquistador de territorios, diseñó la administración inca y construyó Machu Picchu.

Gigante. Pachacutec fue conquistador de territorios, diseñó la administración inca y construyó Machu Picchu.

09:54 | Lima, jul. 7.

Escribe: José Vadillo Vila

1. Era un hombre alto y gentil, con una mirada que “subyugaba a cuantos lo rodeaban”. La metáfora viene de los cronistas: el inca Pachacutec tenía los ojos de puma. Otros aseguraban que se asemejaban a los de un “tigre furioso”. El cronista indígena Felipe Guaman Poma dibujó al noveno inca portando una honda que arrojaba una piedra de oro fino.

Pachacutec significa en quechua “el que trastorna el mundo”. No fue el primer elegido por su padre, el inca Viracocha. Por el contrario, el veterano monarca había dejado el Cusco a merced del inca Urco, a quien había destinado el cogobierno la confederación inca, pero este se dedicó a “placeres y vicios”, y ni orejones ni militares cusqueños lo querían. Tampoco los libros de historia nombran su breve y pésimo cogobierno sin bríos.

El Inca Garcilaso de la Vega escribió en sus Comentarios reales que el inca Viracocha fue quien libró al Cusco de los chancas, pero la historiadora María Rostworowski (1915-2016) rebatió los escritos del primer mestizo, y cotejando con la información de otros cronistas de-sentrañó que, por cuestión de castas, Garcilaso buscaba restarle méritos a Pachacutec. Entonces, cuando los chancas rodearon la ciudad imperial, el inca Viracocha la abandonó con todo su séquito, incluido su favorito, el bohemio inca Urco. 

Solo el príncipe Cusi Yupanqui, un jovencito de 20 años, se quedó al frente de la defensa del Cusco. Lo secundaron los viejos jefes militares Apo Maita y Vicaquirao. Armaron la defensa y lograron derrotar a los viejos enemigos de los incas. El príncipe valiente se convirtió en el caudillo de la resistencia. Curacas y orejones reclamarían para que él se ciñera la borla de los incas. Así se coronó como inca Pachacutec. El tiempo lo revelaría como el gran conquistador, el guerrero, el estadista y organizador del Imperio inca. Como afirma Rostworoski, fue “el más grande hombre de la América precolombina”.


2. 
Raúl Porras Barrenechea, Alberto Tauro del Pino y Manuel Moreyra entregaron el Premio Inca Garcilaso de la Vega 1952 a María Rostworowski de Diez Canseco por su obra Pachacutec Inca Yupanqui. El informe, de una gran calidad argumentativa per se, subraya los méritos de Rostworowski: “Ofrece los más relevantes méritos por la originalidad y seguridad de la crítica histórica, profundo dominio de las fuentes documentales y escritas, principalmente de los cronistas, utilización de los datos de la lingüística y la arqueología, y de la más profusa y completa biografía peruana y extranjera”. 

El gran mérito de la historiadora es que permitía, finalmente, discernir “hechos y hazañas” que se atribuían a otros incas, pero que, en realidad, habían sido logros del noveno inca, Pachacutec. Frente a 3 cronistas (incluido Garcilaso) que atribuyen la victoria sobre los chancas a Viracocha, Rostworowski citaba a 13 cronistas, quienes afirman que dicha conquista fue de Pachacutec. 

Otro aspecto que generaciones de lectores reconocemos a la intelectual es, como señala el Instituto de Estudios Peruanos (IEP), que “María escribía pensando en un lector que no necesariamente era especialista”, dice Jorge Morel, director general del IEP.  


3. 
Pachacutec inició su reinado en el año 1400. Si en Manco Capac, como señala Rostworowski, “está representado todo el pasado un tanto confuso y nebuloso de la raza inca”, Pachacutec es el visionario del imperio. Su meta fue agrandar los dominios incas. 

Para ello, el primer paso fue someter a los curacas que habitaban en las cercanías del Cusco. Se trató, como señala Rostworowski, de un viraje frente a sus antecesores. Los cronistas indican que esta serie de guerras tomaron “un largo tiempo”.

Ya consolidado su poder frente a las regiones cercanas, Pachacutec se sintió seguro para tomar la costa, en posesión de chinchas y yungas. Los incas conquistaron la franja costera con una estrategia interesante: a través de un rápido descenso de los asientos andinos. Finalmente, iniciaron las expediciones al Collao con el propio inca a la cabeza. 


4. 
Desde príncipe, Pachacutec amaba el Cusco. Con él empezarían las celebraciones con grandes fiestas y entradas triunfales de sus generales vencedores al “ombligo del mundo” por las conquistas de las que nunca antes habían escuchado los cusqueños. Los cronistas confirman que fue él quien reedificó y adornó el templo Coricancha. Fue también el arquitecto de la ciudad: trazó personalmente el nuevo plano e hizo la canalización para los barrios de esa urbe en expansión; dibujaba y pintaba así los futuros puentes y caminos. Redefinió la antigua división del Cusco que hizo Manco Capac por suyus: cada uno de los cuatro suyus se prolongó a las grandes provincias del imperio. 


5. 
Tras la conquista del Collao, Pachacutec legó el mando de las expediciones a su hermano, el general Capac Yupanqui, y dedicó sus esfuerzos a la otra gran empresa: la legislación y organización administrativa de este gran imperio, el Tahuantinsuyo.  

Pachacutec inició el Estado inca con ingenio. Se preocupó de lo administrativa y de las leyes, que estarían vigentes hasta la llegada de los españoles. Dio a los orejones y curacas las altas funciones para manejar el Estado inca e implantó una división general de la población para facilitar tributos y labores. 

Escribe Rostworowski: “La unidad de tan vasto territorio la consiguió por tres medidas principales: los caminos, como unidad geográfica; la imposición del runa simi, idioma oficial, como unidad de la lengua; y, por último, el establecimiento de una organización administrativa que convergía hacia un poder central fuerte y absoluto, la cual logró darle unidad al conjunto”. 

Así, debemos los caminos incas y la red de chasquis al genio del noveno soberano, asegura la historiadora. También él reformó el sacerdocio y el calendario. Sin embargo, un defecto de su imperio fue el exceso de autonomía que dio a las panacas reales; el resto fueron grandezas.  

Datos:
60 años duró el reinado de Pachacutec: 40 años gobernó solo, de 5 a 6 años en correinado con su hijo Amaru Yupanqui y de 14 a 15 con su hijo Tupac Yupanqui.  

Pachacutec es el primer tomo de las “Obras completas” de María Rostworowski que reedita el Instituto de Estudios Peruanos (IEP) a una década del fallecimiento de la intelectual.

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(FIN) JVV/JVV



Publicado: 7/7/2026