La Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat) viene reforzando su estrategia de fiscalización sobre operaciones que podrían representar riesgos para la correcta determinación de impuestos.
A fines de junio, la entidad publicó la versión 4.0 de su Catálogo de Esquemas de Alto Riesgo Fiscal, incorporando 11 nuevas situaciones que podrían ser objeto de una revisión más detallada por parte de la administración tributaria.
“Ante este escenario, las empresas con operaciones complejas o transacciones entre partes vinculadas deben revisar sus procesos internos y la documentación que respalda sus movimientos financieros. Existen determinadas prácticas que pueden generar alertas ante Sunat cuando no cuentan con una adecuada justificación económica o tributaria”, señaló Carlos Vargas Alencastre, CEO de TPC Group, quien además nos comenta algunas de estas prácticas:
- Operaciones entre empresas vinculadas sin sustento económico suficiente: Cuando una compañía realiza pagos, contratos o transacciones con otra empresa del mismo grupo, debe demostrar que la operación responde a una necesidad real del negocio y que las condiciones pactadas se encuentran dentro de parámetros de mercado.
- Préstamos entre compañías relacionadas con condiciones que no responden al mercado: Los financiamientos intragrupo pueden ser observados si las tasas, plazos o condiciones no guardan relación con las que se hubieran acordado entre empresas independientes.
- Pagos por servicios intragrupo sin evidencia del beneficio recibido: Los servicios administrativos, tecnológicos, financieros o corporativos entre empresas relacionadas deben contar con documentación que demuestre que fueron efectivamente prestados y generaron valor para la compañía peruana.
- Estructuras empresariales utilizadas principalmente para obtener ventajas tributarias: Sunat puede analizar aquellas operaciones donde la estructura adoptada no tenga una razón económica clara y cuyo principal efecto sea reducir la carga tributaria.
Además de estos casos, la actualización del catálogo incluye otros esquemas vinculados con la utilización de empresas sin sustancia económica, operaciones relacionadas con activos, reorganizaciones empresariales, beneficios tributarios aplicados de manera indebida y estructuras que requieren un análisis más profundo para determinar su naturaleza fiscal.
“El desafío para las empresas no solo está en cumplir con sus obligaciones, sino en poder demostrar la lógica económica detrás de cada decisión financiera. La prevención tributaria y una adecuada gestión documental se convierten así en elementos clave para reducir riesgos y dar mayor sostenibilidad a las operaciones empresariales”, concluyó Vargas.
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(FIN) NDP/GDS
JRA
Publicado: 12/7/2026