Sirve a la patria y estudia gratis una carrera técnica: testimonios de 3 mujeres [video]

Jóvenes estudian en Instituto de Educación Superior Tecnológico Público de las Fuerzas Armadas

Frontis del Instituto de Educación Superior Tecnológico Público de las Fuerzas Armadas (IESTPFFAA).Foto:ANDINA / Juan Carlos Guzmán Negrini

15:07 | Lima, ago. 29.

Por Iván Calderón

Romper estereotipos y abrirse camino en profesiones dominadas por hombres ha sido el motor de tres jóvenes peruanas que encontraron en el Servicio Militar Voluntario (SMV) una puerta hacia la educación técnica. Karen eligió la Explotación Minera, Fiorella se abrió paso en el Mantenimiento de Maquinaria y Britney se abrió camino en la Mecánica Automotriz. Todas ellas, formadas en el Instituto de Educación Superior Tecnológico Público de las Fuerzas Armadas (IESTPFFAA), representan el rostro de una generación de mujeres que, con disciplina y esfuerzo, desafían prejuicios y forjan su futuro académico y profesional.


Explotación Minera


Karen Jaimes, de 20 años, reconoce que gracias al Servicio Militar Voluntario (SMV) tuvo la oportunidad de estudiar la carrera técnica de Explotación Minera en el Instituto de Educación Superior Tecnológico Público de las Fuerzas Armadas (IESTPFFAA), una profesión tradicionalmente asociada a los hombres, pero que para ella representa un reto y la posibilidad de romper estereotipos.

Sin el ejército no hubiera podido estudiar, porque muchas carreras exigen pagos mensuales. Aquí solo abono mi matrícula. Además, cuando servía, con lo que me pagaban apoyaba a mi familia, ya que la institución me brindaba alimentación y alojamiento”, relató a la agencia Andina la joven, de apariencia frágil pero de carácter decidido.



Karen eligió la carrera de Explotación Minera convencida de que se requieren más profesionales especializados en el sector. Como mujer, afirma que le motiva asumir nuevos retos y demostrar que puede desenvolverse en ámbitos vinculados al trabajo con maquinaria pesada.

A pesar de ser hija única, siempre contó con el respaldo de su familia y amigos. Ese apoyo la impulsó a empoderarse y a perseverar en su propósito académico, aun cuando el número de mujeres en su especialidad sigue siendo reducido. “Somos pocas, pero estamos convencidas de concluir los tres años de estudios”.


Los esfuerzos no fueron menores: durante su servicio militar, debía cumplir con las obligaciones diarias en el cuartel y, al mismo tiempo, preparar exámenes y tareas del instituto. “Nos levantamos a las 4:30 de la mañana. Yo debía hacerlo incluso antes para avanzar con mis estudios. Fue un sacrificio, pero valió la pena”, recordó orgullosa.

La joven cumplió con los requisitos exigidos para postular al instituto, entre ellos tener más de 12 meses de servicio en actividad, y destaca que esa disciplina fue clave para avanzar en su formación.

Karen reconoce que también debió enfrentar prejuicios y supersticiones sobre la presencia de mujeres en la minería. “Existen mitos de que las mujeres no pueden ingresar a las minas porque las maldicen. A veces me he querido rendir por el machismo, pero he seguido adelante porque me gusta lo que hago”.

Mantenimiento de maquinaria


Uno de los grandes sueños de Fiorella Carbajal es tener su propia empresa de maquinaria pesada a fin de brindar servicios especializados a distintas compañías. Con ese objetivo, decidió estudiar la carrera de Mantenimiento de Maquinaria en el Instituto de Educación Superior Tecnológico Público de las Fuerzas Armadas (IESTPFFAA).

Al no contar con los recursos para acceder a una universidad, optó por realizar el Servicio Militar Voluntario (SMV) y acogerse a los beneficios que este brinda, entre ellos la posibilidad de seguir estudios técnicos en el instituto de las Fuerzas Armadas.



Actualmente cursa el segundo año y destaca entre sus compañeros, demostrando que las mujeres también pueden desenvolverse con éxito en campos tradicionalmente dominados por varones. Aunque es la única mujer en su especialidad, asegura que ello no ha sido un obstáculo.

“No me discriminan por ser mujer, al contrario, me apoyan y me alientan a seguir adelante. Mi papá es el más orgulloso de que estudie esta carrera y de que demuestre mi capacidad profesional”, relató con satisfacción.

Fiorella afirma sentirse especialmente motivada en cursos como electricidad, soldadura y operación de maquinaria pesada. Reconoce que en algunos momentos pensó en abandonar por comentarios desalentadores, pero decidió usarlos como impulso para reforzar su compromiso con la carrera.

Ese esfuerzo le permitió demostrar sus capacidades frente a sus compañeros. “En el tercer ciclo, en el módulo de soldadura, muchos no lograron buenos resultados y yo fui la única que soldó correctamente, recibiendo la felicitación del profesor y obteniendo la nota más alta de la clase”, recordó con orgullo.

Esta joven de 21 años mira hoy con optimismo su futuro y asegura que continuará esforzándose para alcanzar su objetivo de convertirse en empresaria y referente en el sector de maquinaria pesada.


Mecánica Automotriz


Entre motores, bujías y vestida con un mameluco azul encontramos a Britney Batallamos, licenciada del Servicio Militar Voluntario y estudiante del primer ciclo de Mecánica Automotriz del IESTPFFAA. Su interés por la mecánica nació desde pequeña cuando veía a su padre reparar los autos en su taller. Para lograr este propósito, ingresó Servicio Militar y luego postuló al instituto.

Crecí viendo reparar autos y ahora estoy estudiando Mecánica Automotriz. Mi intención es acabar la carrera, tener mi propio taller, convalidar los cursos en alguna universidad y graduarme de ingeniera Automotriz”.


A pesar de su baja estatura, Britney no teme cargar un motor, usar gato hidráulico para cambiar un neumático o mancharse las manos de aceite porque ama lo que estudia y está convencida de que es un referente para sus hermanos menores y toda su familia.

Siempre dicen que esta carrera es para hombres y que una mujer no puede cargar o desarmar un motor. Todos esos pensamientos vienen de generaciones anteriores que creen que la mujer es el sexo débil, pero no es así. Las mujeres también podemos estudiar lo que a nosotras nos gusta”, dijo convencida.

Confiesa que la mecánica automotriz le permite mirar el mundo desde otra perspectiva, una en la que la precisión y el detalle son esenciales para lograr reparar las cosas. “Es muy interesante ver un auto desde abajo, cómo se arma y qué piezas lleva. Todo eso te da curiosidad y una mayor pasión por la carrera”.


Carreras técnicas


El IESTPFFAA brinda 12 programas de estudio con alta demanda, seleccionadas para cubrir el déficit de profesionales técnicos en los diversos campos del sector productivo. Cada carrera dura 3 años distribuidos en 6 semestres académicos.

1.Electrónica Industrial
2.Construcción Civil
3.Arquitectura de Plataformas de Servicios y Tecnologías de Información (Computación e Informática)
4.Mecánica de Producción 
5.Mecánica Automotriz
6.Administración Hotelera
7.Administración de Recursos Forestales
8.Análisis de Sistemas
9.Explotación Minera
10.Industrias Alimentarias
11.Mantenimiento de Maquinaria Industrial (Mantenimiento de Maquinaria)
12.Topografía 


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(FIN) ICI/RRC

Publicado: 27/8/2025