La ciudad de Ayacucho volvió a estremecerse de emoción y profunda devoción durante la tradicional procesión del Señor de la Sentencia, como parte de las actividades oficiales de la Semana Santa, en su edición 2026.
En medio de un ambiente de silencio, oración y respeto, la sagrada imagen recorrió las principales calles del centro histórico, acompañada por decenas de fieles que, con cirios encendidos y rezos, revivieron los momentos más dolorosos de la pasión de Cristo.

La figura del Señor de la Sentencia, que representa a Jesús con las manos atadas y visibles signos de tortura tras su captura y juicio, despertó sentimientos de reflexión y recogimiento entre los asistentes.
La jornada litúrgica se inició en el templo de La Amargura, donde se celebró una solemne misa previa a la procesión. Desde allí, el anda avanzó lentamente sobre alfombras multicolores elaboradas por vecinos, instituciones y colectivos religiosos, quienes con dedicación transformaron las calles en verdaderas obras de arte efímero.

Durante el recorrido, los fieles rezaron el viacrucis, recordando las 14 estaciones que anteceden la crucifixión. Los cánticos en quechua y castellano, entonados con profunda emoción, reforzaron el carácter espiritual de la ceremonia.
La actividad fue organizada por la Corte Superior de Justicia de Ayacucho y contó con la presencia del arzobispo Salvador Piñeiro, así como autoridades locales y representantes del Ministerio Público, quienes participaron en esta significativa expresión de fe que forma parte del calendario oficial y ha sido reconocida como Patrimonio Cultural de la Nación.

Traslado de Jesús Nazareno
Horas antes, la ciudad ya había vivido otro momento cargado de emoción con el traslado de Jesús Nazareno, patrón de Huamanga, junto a la Virgen Dolorosa, San Juan y La Verónica, desde el Monasterio de Santa Clara hasta su templo.
La breve procesión fue seguida con fervor por vecinos y comerciantes, destacando la participación de mujeres devotas que tuvieron el honor de cargar el anda de la Virgen.

Las actividades continúan este Miércoles Santo con uno de los actos más esperados: el tradicional Encuentro entre Jesús Nazareno y la Virgen Dolorosa en la Plaza Mayor de Ayacucho, un momento que simboliza el dolor y la esperanza, y que congrega a miles de personas en un acto de fe colectiva.