El Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor) y la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) trabajarán de manera conjunta en la investigación, innovación y desarrollo de capacidades vinculadas al sector forestal y de fauna silvestre gracias a un convenio marco de cooperación interinstitucional suscrito por ambas instituciones.
Mediante este acuerdo, El
Serfor y la PUCP desarrollarán investigaciones, generarán conocimiento y promoverán tecnologías que contribuyan al aprovechamiento sostenible, la gobernanza de los bosques y a la conservación de la fauna silvestre.

Asimismo, impulsarán programas de capacitación, actividades académicas y espacios de intercambio de experiencias dirigidos a profesionales, estudiantes y actores vinculados al sector.
El director ejecutivo del Serfor, Erasmo Otárola Acevedo, indicó que mediante el convenio se acerca la academia con la gestión del patrimonio forestal y de fauna silvestre, y se promueve el desarrollo de investigación, evidencias científicas, capacitación e innovación para enfrentar juntos los desafíos actuales.
“Requerimos cubrir brechas de tecnología, mejorar capacidades y dar valor agregado a los recursos de flora y fauna silvestre en beneficio de la población y del país. Esta alianza estratégica aportará en la generación de conocimiento, mejorar competencias y promover soluciones que contribuyan a la conservación de los bosques, la fauna silvestre y el desarrollo sostenible del país”, afirmó el director ejecutivo del Serfor.
Por su parte, Julio del Valle Ballón, rector de la Pontificia Universidad Católica del Perú, indicó que este convenio se enmarca dentro de una de las líneas de trabajo que tiene su institución que es el compromiso con el medio ambiente, llamado por la Santa Sede como la Casa Común.
“Sumaremos esfuerzos con el Serfor, porque la preocupación por los bosques, los ecosistemas y la fauna silvestre es una visión compartida y una responsabilidad ética de las generaciones presentes y futuras, y con los diversos
seres vivos”, expresó.

Las actividades específicas que se ejecuten en el marco de este acuerdo que tiene vigencia dos años se definirán posteriormente mediante planes de trabajo o convenios específicos, donde se establecerán las responsabilidades, plazos y resultados esperados.