La preeclampsia es una de las principales complicaciones del embarazo y suele presentarse después de las 20 semanas de gestación. Se caracteriza por el aumento de la presión arterial y puede comprometer órganos vitales como los riñones, el hígado y el cerebro, además de afectar el crecimiento y bienestar del bebé si no se detecta a tiempo.
El director de Salud Sexual y Reproductiva del Ministerio de Salud (Minsa), Dr. Alexander Villanueva, explica que el riesgo de desarrollar esta condición aumenta en mujeres con sobrepeso u obesidad, además de personas con hipertensión arterial, diabetes, enfermedad renal, embarazo múltiple o antecedentes personales o familiares de preeclampsia. También puede presentarse con mayor frecuencia en el primer embarazo o en gestantes menores de 18 años y mayores de 35 años.
Los controles prenatales son la herramienta más efectiva para identificar de manera temprana esta enfermedad. El Dr. Villanueva destaca que durante cada evaluación el personal de salud controla la presión arterial, realiza exámenes de laboratorio y monitorea el crecimiento fetal, lo que permite iniciar un tratamiento oportuno y reducir el riesgo de complicaciones.
Entre las principales señales de alerta destacan el dolor de cabeza intenso y persistente, visión borrosa, hinchazón repentina del rostro, manos o piernas, dolor en la parte alta del abdomen, dificultad para respirar y disminución de los movimientos del bebé. Ante cualquiera de estos síntomas de alarma, la gestante debe acudir de inmediato al establecimiento de salud.
Adoptar hábitos saludables también contribuye a reducir riesgos. Mantener una alimentación balanceada, asistir a todos los controles prenatales, controlar las enfermedades preexistentes y seguir las indicaciones del profesional de salud fortalecen el bienestar materno y favorecen el adecuado desarrollo del bebé durante toda la gestación.
El Ministerio de Salud recuerda que un embarazo saludable requiere vigilancia permanente y atención oportuna. Reconocer los factores de riesgo, identificar las señales de alerta y acudir tempranamente a los servicios de salud son acciones que permiten prevenir complicaciones y brindar a la madre y al recién nacido un inicio de vida más seguro.
Publicado: 4/8/2026