En los últimos años se ha reducido considerablemente los siniestros viales sin víctimas mortales causados por la ebriedad de los conductores a nivel nacional, siendo los más jóvenes los principales protagonistas de estos cambios, afirmó el gerente general de la Fundación Transitemos, Alfonso Flórez.
Según señaló a la Agencia Andina, mayormente los jóvenes entre 19 y 25 años han tomado conciencia de la importancia de cuidar sus vidas y las de los demás, al dejar de conducir cuando han bebido algo de alcohol.
El efecto de las
campañas como el Amigo Elegido y el conductor alternativo que ofrecen las compañías de seguros, así como los taxis por aplicativo han dado sus frutos habiéndose reducido a la tercera parte
los siniestros viales entre el año 2012 (10,192) y el año 2017 (3,563).
Lo que también - dijo el experto - pesa en esa disminución es la pena de cárcel efectiva para quienes provoquen siniestros viales.
Citando cifras del estudio Siniestros Viales en el Perú,
elaborado por Transitemos, Flórez señaló que
la ebriedad del conductor actualmente es la tercera causa de los siniestros viales no fatales (sin personas fallecidas) con el 10% de los casos, precedida del exceso de velocidad (32%) y de la imprudencia del conductor (28%).
En el caso de estos sucesos con víctimas mortales el exceso de velocidad alcanza el 35%, mientras que la imprudencia del conductor llega a 25% y la ebriedad al 9%.
Resaltó que en un reciente estudio sobre el tema, el 90% de los entrevistados - todos ellos jóvenes - consideró que no se debía permitir ni el más mínimo nivel de alcohol en quienes manejan vehículos.
Siniestros y no accidentes
Para el especialista de Transitemos es importante cambiar el mensaje y no seguir llamando "accidente de tránsito" a un hecho no fortuito que es producto de un acto imprudente.
"Accidente puede ser cuando vas pasando con tu carro y se cae un árbol y provoca un choque o cuando el ganado se cruza por la carretera lo que suele pasar en el interior del país, o cuando cae un huaico, pero no puede considerarse accidente sino siniestro cuando alguien va a excesiva velocidad o cuando hace una mala maniobra", explicó.

Consideró que llamar "accidente" a un hecho en el que hubo exceso de velocidad o actos imprudentes, porque el conductor decidió manejar así o porque el peatón decidió cruzar de manera arriesgada, no es lo correcto porque en esos casos hubo premeditación y porque además resta responsabilidad al causante, inclusive en el caso de un juicio.
Flórez agrego que de cada 10 siniestros viales en el ámbito urbano, siete son atropellos y que el 90% de los siniestros son son causados por decisión de quien conduce o del peatón imprudente.
"Pero el peatón es el eslabón más débil de esta cadena. Aunque haya un peatón imprudente si el conductor va a una velocidad correcta podrá frenar y evitar el atropello", comentó .
Exceso de velocidad permanente
Recordó que la máxima velocidad permitida en avenidas es de 60 kilómetros por hora, de 40 en jirones y calles, 80 en vías expresas y de hasta 100 para vehículos particulares en carreteras.
Según señaló, en ciudades más desarrolladas en el tema del transporte, hay una velocidad máxima única de 50 kilómetros por hora, cualquiera sea la vía.
"En Madrid. por ejemplo, ya se habla de reducir la velocidad máxima, porque se sabe que conducir a 45 kilómetros por hora la posibilidad de muerte por atropello notablemente", explicó finalmente.
(FIN) ART/ART
JRA
Publicado: 11/10/2018